martes, 29 de junio de 2010

CORRUPCIÓN O RELIGIÓN?





Si por un momento nos pusiéramos a buscar en el diccionario, que significa la palabra “corrupción”, encontraríamos algunas definiciones, como por ejemplo: Soborno o cohecho, que es la corrupción de los altos cargos del gobierno. También figuran Perversión o vicio, que es la corrupción de costumbres y de menores. Y por último, es la Alteración de la forma o estructura de algo: que es la corrupción de la materia orgánica.
Pero si tratamos de abordar el tema con la debida reflexión, creo que más bien la corrupción va más allá de ser una indeseable tara para los habitantes de una determinada sociedad. Ella en realidad se ha convertido en una especie de “credo” o “ideal” para muchos de los que vivimos en este siglo XXI. Pues, si bien es cierto que vamos avanzando en tecnología y en nuevos planteamientos científicos; también vamos retrocediendo vertiginosamente en el tema de valores, en donde ocasionalmente nuestras convicciones se ponen a buen recaudo, según la dirección donde soplen los vientos.
Dicen de que el Poder corrompe, y que la corrupción indubitablemente está ligada a éste.
Según Lord Acton, connotado historiador inglés del siglo XIX, el primer acto de corrupción debidamente documentado viene desde el antiguo Egipto, donde según se registra en un papiro de la XX Dinastía, en pleno reinado del Faraón Ramsés IX (1142-1123 A.C). Allí se registran las denuncias que Peser (alto funcionario de Egipto) le hizo al faraón, al dejar al descubierto los negocios sucios de Pewero (también alto funcionario) que se había asociado con los profanadores de tumbas, al ponerle un alto precio a su silencio por no denunciar los sacrílegos robos. Aunque en principio, mediante astucias, pudo evadir las acusaciones de Peser, dejándole a éste en ridículo público. Finalmente Pewero fue duramente condenado y Peser logró reivindicar su honra en el reino.
Y así se registraron más actos de corrupción a través de la historia; donde los antiguos griegos y los romanos no fueron la excepción.
En el caso del Perú, la historia no tuvo porque ser distinta. En la época del Virreynato, podemos mencionar por ejemplo, la administración del Virrey Francisco de Toledo (1569-1582) quien se encargó de atenuar las dificultades que se establecieron en los mandatos anteriores, entre los indios y españoles, a causa del abuso de estos. Reimplantando un sistema más equitativo que asegure la recaudación para la corona, pero al mismo tiempo menos opresiva para los amerindios. Sin embargo, los corregidores (magistrados regionales) se encargaban de alimentar a la burocracia colonial, desatendiendo a la justicia local, y recaudando los impuestos de forma inescrupulosa. Es por ello que los estudios históricos los señala como los funcionarios más abusivos y corruptos de las Indias.
Pero si nos trasladamos al siglo XX, los gobiernos dictatoriales siempre trataron de concentrar un poder absoluto, como en los setentas. Donde el Perú llegó a ser la primera potencia mundial de producción pesquera, generando así millonarias divisas para el país. No obstante, el mismo Estado destinó tales recursos para contentar las arcas de los militares.
Por otro lado la gran producción de la hoja de coca, fue aprovechada por los traficantes, para elaborar la pasta básica de cocaína, la cual batió records de demanda, tanto en los Estados Unidos como en otros países de Europa; lo que hizo, que incrementaran así su poder económico e influencia política; herramientas fundamentales para obtener permanentes impunidades, otorgadas por algunos malos funcionarios del Estado y de la Policía. Pero otro negativo precedente, por cierto olvidado por muchos de nosotros y desconocido por la clase juvenil actual; es sin duda, el primer mandato del presidente García (1985-1990), un gobierno que convirtió al Perú en “país inelegible” por la comunidad financiera internacional. Pues lo dejó brutalmente empobrecido y sin reservas, y con una inflación acumulada de dos millones por ciento. Y ni que acordarse del escandaloso caso BCCI, cuyo funestos actores (Leonel Figueroa y Héctor Neyra), altos funcionarios del BCR cobraron millonarias coimas por depositar 215 millones de dólares de divisas peruanas al mencionado banco panameño. También recordemos la sobrevaloración de los 26 aviones Mirage franceses que el Perú pretendía adquirir. Del que finalmente adquirió solo 12, pero a un precio seis veces mayor.
Pero el gobierno de García quedaría empequeñecido, si de corrupción se habla; en comparación del mandato de Alberto Fujimori, el cual no merece ni reseñarlo, pues todos los peruanos hemos sido testigos presenciales de las más atroces y viles maniobras ejercidas durante su decenio. Paradójicamente no hace mucho, sus dirigentes y lo que queda de ellos, celebraron el cumpleaños de una de sus líderes más importantes; haciendo una coreografía patética de un “Thriller” que haría llorar de espanto a los mismísimos Lon Chaney Jr, Boris Karloff, y Christopher Lee, maestros del terror. Quizá, tal coreografía habría deslumbrado con la participación de los más “siniestros personajes” como: Montesinos, el propio Fujimori, Joy Way, Hermoza Ríos, Villanueva Ruesta, Rodríguez Medrano, Blanca Nélida Colán, la fiscal Mirtha Trabucco, Aljovín Swayne, Ernesto Schütz, Genaro Delgado Parker, los hermanos Winter, Julito Vera Abad, Calmell del Solar, José “Pepe” Olaya, los Crousillat padre e hijo, los hermanos Beto y Alex Kouri, Augusto Miyagusuko, Oscar López Meneses, la fiscal Juana Córdova, Cesar Tineo (juez de la Corte Suprema), Juan Luis Cipriani, Carmen Higaona; en fin. Nos ocuparían muchas carillas más, si continuáramos con tan tenebrosa lista. Y eso, sin contar los actos de corrupción durante las administraciones de Alejandro Toledo y el actual presidente García, que como decían los jóvenes de antes: “tampoco es que hayan pasado piola”.
Por otro lado, la historia universal nos dice que los actos de corrupción siempre estuvieron allí, muy cerca de las cúpulas del poder. Entonces habría que preguntarle a los antropólogos y sociólogos: ¿La corrupción es inherente al hombre? Muchos responderíamos que no, que no todo está perdido; que pese a que contamos con diferentes organismos como: la Comisión de Transparencia, Ética, y Probidad Institucional, la Contraloría de la Republica, y la Defensoría del Pueblo, que acaba de lanzar su programa de Ética Pública y Prevención de la Corrupción, y que a pesar de haberse recuperado una nueva democracia, la cual intenta cumplir su papel lo mejor posible; no es suficiente. Pues ésta problemática necesita una solución seria y sostenida, con propuestas viables y listas para ser implementadas; pero ello no solo depende de los organismos gubernamentales o aparatos del Estado. Básicamente dependerá de la sociedad civil en general, de la empresa privada y sobre todo de los medios de comunicación, que hoy juegan un papel preponderante en la agenda política y de actualidad. Se necesita recuperar la Responsabilidad Social, que es deber de todos (autoridades y ciudadanía), en base al respeto mutuo y a la vocación de servicio; logrando así, tener el valor de no callar ante la presencia de un acto irregular. Solo de esa manera se podrán implementar los sistemas que puedan controlar la administración de los poderes, su absoluta transparencia y sobre todo un real respeto al mandato constitucional; para así lograr fortalecer una verdadera lucha contra la corrupción.



miércoles, 5 de mayo de 2010

UN DÍA DE MARATON (ADIDAS 2010)





Ha pasado casi un año desde que en el Perú se compitió en el primer maratón oficial, organizado por Adidas. Aquella vez el ganador de los 42 fue el Keniata Anthony Mbithi con 02.24:33 horas. Y en la edición del domingo 02 de mayo, por cierto la segunda en nuestro país, el triunfo también fue de un Keniata; superando incluso la marca del año pasado. Su nombre, Festus Kioko y acumuló un tiempo de 02.23: 29.
En damas, la que se llevó el triunfo con un tiempo de 02.51:10, fue la huancaína Lady Morales.
En suma, este evento parece haberse convertido en un clásico de la fiesta deportiva pedestre, y qué mayor prueba, que la de albergar a 11 mil corredores, en las tres categorías (10K, 21K, 42K), sin duda un acontecimiento cada vez más importante para los aficionados al running; deporte que a propósito, se está convirtiendo en una “filosofía” para muchos mortales limeños, pues hoy corre cada vez más gente, en comparación de años anteriores; empezando con dar una vuelta al parque de la esquina, hasta quizá terminar entrenando en una pista atlética como la del IPD o la del Gálvez Chipoco, para poder estar listos para alguna competición oficial. Pues al parecer, el tiempo no pasa en vano; porque ahora cada vez más gente toma conciencia de llevar una vida saludable para poder prolongarla, y no es novedad señalar que para poder lograrlo, se necesita ejercicio físico más una nutrición sana y adecuada.
Con esta magnífica iniciativa deportiva, Adidas hoy lleva la delantera; porque en el caso de la firma Nike, nos desconcertó el año pasado al no llevar a cabo su carrera 10K, (aún no perdemos la esperanza que la organice este año, parece que se dará en octubre) y qué decir de la carrera Reebok, realizada algunos años atrás, y que lastimosamente fue “flor de un día” pues nunca más corrimos una segunda edición.
Personalmente me siento gratificado por haber corrido el maratón una vez más, aunque debo confesar que esta vez sudé la gota gorda, pues para ser honesto, este año tampoco me entrené para la prueba, pues mi soberbia me hizo creer que mi cuerpo tiene insertado una infalible memoria física, por el hecho de haber acumulado 5 maratones en los últimos años, pero la verdad es que ésta vez “vi a Judas” en persona, pues me acalambré, caminé, y terminé muy fatigado, y así, conviví con un generalizado dolor durante toda la prueba; aunque como dice Haruki Murakami (maratonista y notable escritor japonés): “El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional”. Por eso llegué a la meta gracias a la fuerza, no física, sino más bien a mi fuerza moral, que es la que uno nunca debe perder…

A continuación un fragmento del post que escribí el año pasado sobre el maratón, y esperando que sea una especie de tónico reconstituyente para sus mentes:

En lo personal, pese al largo tiempo que hice en la competencia, me siento un ganador; pues con este último, ya suman cinco maratones en mi haber; y como todo maratón, implica por lo general plantearse un reto. En esta última edición mi gran reto personal consistió en participar ¡claro que sí! Pero sin haber seguido antes ningún programa de entrenamiento. ¡Sí! Así como lo leen NO ENTRENÉ ABSOLUTAMENTE NADA para tal prueba de fondo, salvo mis rutinas de footing semanales. Entiendo que muchos opinarán que fue una gran insensatez de mi parte, y no les resto razón. Incluso mi familia, muy aprensivamente se preocupaba diciéndome que era una locura lo que iba a hacer. ¡Pero mucho ojo!, no quiero ser irresponsable en invitar a que hagan lo mismo, pues quien nunca corrió un maratón, y se anime a hacerlo, debe seguir un riguroso plan de entrenamiento de por lo menos un año, incluidos dietas y cambios en el ritmo de vida; y les aseguro que al acabarla recibirán los réditos. Pero aquí, hay algo. Es un detalle que parece insignificante, pero en realidad es muy importante. Sucede que me causa mucha curiosidad y a la vez incomodidad, cuando desde hace ya muchos años, cada vez que termino una prueba pedestre (5, 8, 10, 21k e incluso el maratón) y me encuentro con algún conocido, colega o pariente, solo atinan a preguntarme ¿En qué puesto llegaste? Y por un acto de inercia, simplemente respondo: llegué en el puesto 85, 115, 852, etc. Y es ahí donde me observan con una mirada de absoluta desaprobación, como quien dice: “¿Entonces para que corres, si no vas a llegar primero?”
Y, ante ésta percepción colectiva del sentido de la competencia, heredada del occidente, que señala que siempre hay que apuntar a ser los primeros en toda disciplina, me doy una pausa y pienso: que quizá tenemos un poco distorsionados los conceptos o principios que regulan nuestra vida cotidiana. Hay que ser conscientes y consecuentes ante algunas realidades, por ejemplo existen atletas de elite, que compiten para batir una marca y así obtener un nuevo record, son atletas que participan en los torneos mundiales, olimpiadas, etc.; para ellos mi más sentido reconocimiento y admiración permanente, pero también deberíamos preguntarnos ¿Si no podemos llegar a ser como ellos? ¿Deberíamos de privarnos del hecho de llevar una mejor calidad de vida, dedicándonos a distintas disciplinas deportivas? Mi respuesta, es un rotundo ¡NO!
Ganador no es el que llega primero, ganador es el que realmente siente y vive la satisfacción de haber logrado algo que él mismo se trazó.
Por eso, no me queda más que decirles: ¡anímense, emprendan algo que los haga transformarse para bien. Consideren empezar a correr, todas las mañanas cerca de su casa, en su barrio, y luego podrán ser capaces de entrenar para la próxima edición, y al cruzar la meta, disfrutarán su logro como ningún otro, y se convertirán en verdaderos ganadores; en miembros de una élite que ya no abunda en el planeta. (menos del 0.1% de la población mundial ha terminado un maratón).



martes, 27 de abril de 2010

LA HERRADURA DE MIS AMORES







En esta última temporada de verano, no asistí mucho a las playas de Lima; y creo que una de las grandes razones, es el hecho de haber perdido esa magia y encantos que las caracterizaba en los setentas y ochentas.
Me acuerdo cuando aprendí a correr olas. Fue en la playa La Herradura, la que tenía la ola más grande del litoral; era limpia, cristalina, y perfecta; con buenas series de cinco en cinco.
La Herradura era el encuentro de toda la gente que amaba la moda y el buen gusto. A la playa, llegaban las chicas más lindas y exuberantes de Lima, para estrenar los más atrevidos y brevísimos bikinis de marca, mientras que nosotros (una pandilla de mocosos) apenas lucíamos unos marcados “pectoralsitos”. Pero de todas formas, nos metíamos al “Cortijo” con aires de “agrandados” para gozar de sus famosas cremoladas, y ocasionalmente bebíamos las “chelas” al ritmo de los Dire Straits, que se imponían en las listas del Ranking Billboard, que en esa época trasmitía radio Panamericana en la Frecuencia Modulada. Pues, el “Suizo” era demasiado para nosotros. Porque allí, solo entraban los viejos “fichos” a la caza de jovencitas, bajando de sus legendarios coches, todos americanos e imponentes (Mustang, Lincoln, Camaros, Thunderbird, Oldsmobiles, etc).
Así era La Herradura, un paraíso reinante que marcó modas y estilos. Estaban también el club Samoa para gente “bien” y el moderno edificio “las Gaviotas”, del cual, bajaba a la playa un chiquillo que residía en el tercer nivel, y nos prestaba su pequeña “sunset” para poder deslizar las olas y nosotros le llamábamos “pelo de choclo” por el color de su cabello que era rubio oro, y tenía una hermana muy bella, casi idéntica a Broooke Shields, pero ella ni nos miraba, porque pensaba que simplemente éramos “escoria”. Pero algo que nunca olvidaré, es la vez que “pelo de choclo” nos invitó unos suculentos “sanguches” traídos del mismo “Cortijo”; pues tuvo la bondad de invitarnos a devorarlos en su propia terraza de Las Gaviotas, a pesar de que sus padres nos ponían gesto adusto. Y nosotros nos sentíamos como burgueses observando las costas de Saint-Tropez. Porque les aseguro que la vista desde allí, era como estar en la zona Vip de la playa.
Al morir la tarde, empezaba la hora del “Sunset”, y una vez que el mar se comía al Sol; mi “mancha” y yo, nos alistábamos para partir, y al subir por el serpentín, solo tirábamos dedo y algún amable señor nos daba el aventón y en el momento de cruzar el túnel, pegábamos unos alaridos en son de euforia, para demostrar un día más de triunfo playero.
Eso y mil cosas pasé en La Herradura. Recuerdo también que cuándo abrieron el salsódromo “La Maquina del Sabor 2”, una orquesta estable tocaba un buen “son” en plena tarde, y simplemente salíamos del mar empapados y así en bermudas ingresábamos a rumbear hasta avanzada la noche en que salíamos a gatas.
Pero aquel día funesto le llegó a la Herradura. El alcalde Chorrillano Pablo Gutiérrez a finales de los ochentas sentenció, quizá sin imaginárselo, la peor pena de muerte para La Herradura. Se le ocurrió hacer un camino que salga a La Chira; y mandó dinamitar la zona rocosa del extremo izquierdo al pie del Morro Solar, causando así que los fragmentos de piedras alcancen a la orilla, para reemplazar a la arena y así se pierdan irreversiblemente 100 metros de playa. A partir de ese momento, nada pudo ser igual, y todos los que amábamos a La Herradura tuvimos que resignarnos a conservar una herida abierta que nunca pudo cerrar.
Así en definitiva, todos los que de una u otra forma disfrutaron de la Herradura desde los años veinte hasta la mitad de los ochenta, podrían hacer una extensa antología de memorias playeras dignas de publicarse para las nuevas generaciones. Y aunque hoy existe un extraño mega proyecto urbano (Costa Azul)) para recuperar La Herradura en el 2015; es de seguro que nunca recuperará la magia y encantos que alguna vez nos hizo suspirar de sosiego y felicidad…


miércoles, 31 de marzo de 2010

EL TRUHANISMO DE ESTEBANILLO GONZÁLEZ






Hace pocos días me visitó en El Comercio, el más antediluviano “cazador de libros” de nuestra recuperada y decadente Lima. El buen “Veguita” entre otras cosas, me estuvo contando de su especial amistad con la célebre francesa “Nanette” en los años cincuenta; pero, luego de la tertulia “burdelesca”, le pregunté: ¿Qué me has traído hoy? A lo que respondió: Ésta pequeña joyita.
Y era nada menos que una muy peculiar edición, y limitada por cierto, de “Vida y Hechos de Estebanillo González, hombre de buen humor” una de las novelas picarescas más clásicas de todos los tiempos, y cuya primera publicación fue en Amberes en 1646. Pero ésta vez, el Concejo Regulador del Brandy de Jerez en España consideró oportuno reeditarla, quizá con el pretexto de tributar al brandy. Pues en el relato que data del siglo XVII se consigna por vez primera el término “brandavin” que según algunos lingüistas, se afirma que de allí viene el origen de la palabra “brandy”, en honor a la bebida espirituosa obtenida de la destilación del vino y envejecida en vasijas de roble durante cierto tiempo.
Cuenta Estebanillo en algún pasaje del relato: que “trocaba brandavin por vizcocho”. Se puede pensar entonces que el personaje estuvo intercambiando aguardiente de vino por algo para comer. Pues en aquella época, ya existía el brandy como una bebida atractiva para los bebedores europeos.
La novela fue siempre difundida como anónima, pero en opinión de los editores del libro, Antonio Carreira y Jesús Antonio Cid, el autor sería un escribano real malagueño, llamado Gabriel de la Vega. Aunque, aún curiosamente hoy en la Biblioteca nacional de Alemania, en su catalogo on-line, figura Esteban González, incluso con fecha de su nacimiento (1,608); como el autor de la obra.

Pero vayamos a la novela picaresca. Estebanillo en realidad era un rufián, sinvergüenza, bribón, granuja o pícaro, según quién quiera calificarlo. Tales adjetivos quedan estrechos a la hora de conocer su narración tanto desvergonzada e irónica, creando un estrecho vinculo casi filial entre la verdad y la mentira, cualidades netas de un insensible y absurdo sujeto.
Y aunque en la vida real, se conoce que Esteban González existió, en la primera mitad del siglo XVII, ejerciendo la labor de sirviente, o de ayudante de cocina de algún príncipe de Sicilia. En la novela se dice que fue un bufón del general Ottavio Piccolomini en Flandes (1637-1639) y luego sirviente del cardenal infante Fernando de Austria.
Estebanillo cuenta sus disparatadas peripecias, como por ejemplo; lo que le sucedió en su viaje a Roma por ser aprendiz de cirujano y como entró a servir de enfermero en el hospital de Santiago de Nápoles. O como llegó a Madrid, Galicia, y Zaragoza; pasando por insólitos y ridículos sucesos, propios de un personajillo. Llegando a ser incluso soldado de leva en Sevilla, para luego ser sentenciado a muerte en Barcelona. Dando cuenta de su partida a Alemania para buscar a su amo el duque de Amalfi. También narra sus viajes a Polonia, y el desafío que tuvo con un estudiante polaco, mencionando también su regreso a España, luego de haber sido presencial y apartado testigo de la Guerra de los treinta años en Europa.
No obstante, la obra alcanzó notable éxito en su época, imprimiéndose así cuatro ediciones en pleno siglo XVII y luego seis ediciones en el siglo XVIII en España, alcanzando el nivel del Guzmán de Alfarache, y aún por encima del Buscón y del Lazarillo de Tormes, en el género de novela picaresca.
Por ello, se hace imprescindible la lectura de esta novela, a pesar de la complejidad de los recursos barrocos en su prosa, que podrían aplacar en un principio la vocación de seguirla; pero de igual forma, es de seguro que el buen lector caerá seducido por el relato de los orígenes del protagonista que con linaje o sin él, siempre luchó por abrirse un camino en una cruel sociedad que le cerró el paso.
Por otro lado, esta obra siempre causo escozor para algunos y placer para otros, pues nada más vale mencionar a la crítica filológica. Whitbour por ejemplo, considera que Estebanillo es una degeneración que produce repulsión en el lector…y causa indignación y enfado. Y para el; no menos conservador Alexander A. Parker, la obra es “desagradable” y deja “muy mal sabor de boca”.
Pero no todo es sombrío en los juicios atribuidos. Por ejemplo, Juan Goytisolo, considerado hoy como el narrador más importante de la generación del medio siglo en España, quién además hizo una excelente edición de Estebanillo; la calificó de “magnifica” y de ser “la mejor novela española escrita en el siglo XVII, sin mencionar, obviamente el Quijote.


A continuación transcribimos un notable y divertido soneto del propio autor, Estebanillo González:

Diéronme ser los montes de Galicia,
La sacra Roma en sus escuelas ciencia,
La libertad de Génova conciencia,
El regalo de Nápoles malicia.
La intratable Calabria el avaricia,
El poder limitado la paciencia,
Los trabajos del mundo la esperiencia,
Y los estados bajos la codicia.
Esperto en tales dones, he quedado
En lances y donaires tan curtido,
Que si llegase al fin, que he deseado,
Pondré todas las chanzas en olvido;
Y si no estoy del mundo retirado,
Me hallo de no estarlo arrepentido.


martes, 2 de febrero de 2010

UN BAR Y MIL HISTORIAS






Ya estamos algo sazonados de tantos pomos de cerveza. Han transcurrido casi cinco horas desde el inicio. Empezamos como a las tres de la tarde en la calle Quilca, buscando algunos títulos de ediciones antiguas, y por fortuna encontré un par de reliquias. Entonces, para celebrar las adquisiciones, nos metimos al bar Queirolo; y aquí estamos; hablando tantas tonterías. Y para colmo estamos en el salón de al fondo llamado Hora Zero, en honor al movimiento poético de los setentas. Y aunque el salón, a pesar de estar abarrotado de bebedores y bebedoras, no despide ese olor de cantina nauseabunda en donde se mezclan el aserrín, los orines y el perfume barato de alguna meretriz.
--- ¡oye Juan! Escúchame no te distraigas---
Me habla fuerte Sebastián:
--- Tranquilo--- le digo ---no te preocupes, si tu papá te jode mucho, entonces vete a vivir donde tu madre, y asunto arreglado---
--- no es así de fácil--- me dice --- ¿qué quieres? ¿Que me quede sin plata? ¡Ni pensarlo!, mi viejo es el que me provee de billete, y así lo tendré que soportar---
---Bueno, con tal de que no dejes la universidad, el resto no importa. Ya sabes. Tienes que pensar en tu futuro---
Y al soltar la carcajada, me responde: --- ¿oye Juan, tú crees que la literatura me va a dar billete?---
---Bueno, quizá no al principio…pero después, ¿quién sabe? Además no debes pensar solo en billete, también hay otras cosas---
--- ¿otras cosas?---
---siii. ¿Cuáles son esas cosas?--- Pregunta un viejo ebrio y desaliñado del grupo de la mesa del costado que está muy cerca de nosotros. Y yo respondo:
---Bueno…son muchas. Está por ejemplo, tener la satisfacción de hacer lo que realmente quieres; o llegar a publicar tu primer libro; y así poder contarle algún día a tus nietos tus experiencias, solo por el hecho de haber conocido personajes interesantes.
--- ¡Bien dicho jovencito!--- interviene el viejo que lleva una barba a lo Rip Van Winkle. ---Por lo visto, a pesar de tu corta edad tienes algo de mundo; y eso es saludable para ustedes los jóvenes--- Pero luego interviene Sebastián:
---Pero ni siquiera he escrito dos cuentos, y para colmo, cada uno de ellos me demandó un año entero. En realidad me gusta la narrativa, pero creo que no me entra----
---No debes preocuparte--- responde el viejo ---esto es un asunto para los más tercos, solo tienes que ser laborioso y disciplinado, y finalmente en algunos años, quizá hayan frutos--- solo tienes que tomar las cosas con más calma---
Y mientras moja sus rojizos y cuarteados labios con un sorbo de licor, lo observamos detalladamente y nos preguntamos, de donde ha salido este viejo que más parece un mendigo. Pues lleva puesto un abrigo en paño negro, totalmente apolillado. Y en un arranque desafiante le preguntamos:
--- ¿Cómo es que usted sabe tanto? ¿Acaso es escritor?---
---En cierto modo creo que lo fui. Pues, llegué a escribir crónicas en algunos periódicos importantes de la época.
--- ¿Entonces fue usted periodista?--- insistimos:
---Algo así; aunque en esa época no se estudiaba para ser periodista, porque antes tenías que haber recorrido las calles y conocer a todo tipo de personajes, tanto marginales como brillantes, además de tener buen olfato y principalmente mostrar cualidades para escribir---
---Pero ahora vivimos otras épocas, y tenemos que estudiar mucho--- Le respondo junto a Sebastián.
---En parte sí. Pero también necesitan de algo más importante--- aclara el viejo ---solo tienen que adentrarse a un círculo del cual terminarán tan inmersos sin siquiera sospecharlo.
---Y cómo lograremos lo que usted dice ?--- le preguntamos al unísono.
---Pues, necesitan más bohemia, deben de recorrer más calle, tienen que meterse a la movida cultural; pero a la popular; no a la clasista. Deben conocer personajes marginales y atravesados. También a las putas, pero las más avezadas, esas que andan en La Parada; pero sobre todo no deben olvidarse de los poetas malditos, esos que son vetados por la clase intelectual. Solo así, de esa manera tendrán bagaje para poder crear sus personajes---
---Oiga señor, pero todo lo que usted dice… ¡Lo estamos haciendo!---
---Perdónenme jóvenes, pero ustedes todavía son unos pichones, y eso se nota a leguas---
--- ¡Pero señor! Usted mismo lo está diciendo, todavía somos jóvenes---
---Por eso. No deben preocuparse antes de tiempo---
En esos momentos, uno de los del grupo de la mesa del viejo, que por cierto es otro viejo, se incorpora hacia nosotros y nos advierte: --- ¡no le crean nada a éste señor, sólo es un borracho que inventa historias!--- Y se vuelve nuevamente a su grupo.
Entonces, el viejo; nuestro viejo, prosigue con nosotros:
---Miren, antes aquí, en el centro de la ciudad, se desarrollaba toda la bohemia limeña, abundaban las encerronas, las jaranas, las poesías, los encuentros izquierdistas y muchas otras cosas. Por ejemplo, todos los de la redacción, antes y después de los cierres nos íbamos a burdelear, al jirón Huatica casi siempre; y hacíamos cola para rendirnos ante los encantos de “La Shimabuco”, pero el hijueputa de Prado lo mandó clausurar en el 56, por eso luego le sacamos el jugo al “corralón” de la avenida México. Recuerdo, que uno de los más burdeleros además de Ribeyro, era Jorge “Veguita”. Creo que, finalmente con él nos hemos tirado casi medio Lima. Pero luego de allí irrumpíamos a los bares del centro. Estaban por ejemplo; el Negro-Negro, en el sótano de la plaza San Martin---
--- ¿Es verdad que ese es el bar “La Catedral” de la novela de Vargas Llosa? Pregunta Sebastián.
--- En realidad Vargas Llosa, iba muchas veces al Negro-Negro, aunque no bebía mucho; pero creo que ahí se inspiró en los personajes de la novela. Pero también íbamos más allá, bajo los portales, al Zela; y en la siguiente cuadra en la avenida La Colmena, al Palermo, y otras veces al Chino-Chino. Pero tampoco quiero olvidarme del que está al costado de Palacio, donde nos servían un suculento Tacu-Tacu---
--- ¿Cuál?--- Le preguntamos.
---Ahí, en la calle Ancash; El famoso Cordano--- Por eso creo, que los que hemos llegado a pisar estos huariques; ahora podemos morirnos tranquilos. Así como lo hicieron Martín Adán, el propio Ribeyro, Arguedas, Salazar Bondy, Sérvulo Gutiérrez, Humareda, Eleodoro Vargas Vicuña, Luis Alberto Sánchez, Romualdo y Pablo Guevara entre muchos otros que ya el “Chilcano” no me hace recordar.
---Bueno--- Intervengo ante la mirada atenta de Sebastián --- ¿estamos en el Queirolo no? Por algo hay que empezar---
---Bien dicho muchacho, si observas a todos los personajes que reposan en las paredes de éste salón; todos hicieron escala aquí. Pues Hora Zero nació en este mismo bar en el setenta. Pero antes pasaron desde Vallejo hasta el mismo Manuel Prado, que vivía aquí cerca, en la cuadra nueve de Camaná; y que antes de irse a Palacio de Gobierno hacía una parada obligatoria para servirse una copa de pisco---
En eso, el viejo hace una breve pausa para darle un sonoro sorbo a su pequeña copa de chilcano, mientras que nosotros hacemos lo mismo con nuestras cervezas. Pero el otro viejo, del grupo de nuestro amigo el viejo; se incorpora nuevamente y hace irregulares bamboleos, hasta llegar a nuestro lado y le dice al viejo: --- ¡Qué coño haces con estos niños!---regresa con nosotros para seguir contándote sobre la Manuela de Luna Pizarro. Y lo coge del brazo y se lo lleva para siempre.

Sebastián y yo terminamos la última cerveza que queda en la mesa, y como por acto involuntario miro la hora en mi reloj; ya dan la una de la mañana. Al rato, salimos del bar algo ecuánimes para poder ir sin problemas por la mañana a la universidad. Y al llegar a casa, me lancé sobre la única cama que tengo.

Son las cinco de la mañana, y apenas habré dormido tres horas y media, pero acabo de darme una ducha fría y mis ganas se parecen a una pila alcalina.
Tengo que aprovechar las tres horas que me quedan para irme a mis clases, procedo a encender mi portátil y me embarga una repentina euforia.
¡Qué alegría! Ahora ya no le tengo más miedo a la hoja en blanco y como un condenado empiezo a teclear…

viernes, 25 de diciembre de 2009

OTRO DÍA DE NAVIDAD



Hoy se celebra la navidad en casi todos los rincones del planeta, y cabe mencionar que se inicio como una fiesta religiosa, en honor al nacimiento de Jesús. Y aunque en la Biblia no se registra la verdadera fecha del nacimiento, los orígenes de esta fiesta, señalan el 25 de diciembre como tal, pues según las costumbres de los pueblos de la antigüedad, se celebraba durante el solsticio del invierno (desde el 21 de diciembre), alguna fiesta motivada hacia los dioses del sol, como Mitra (en Persia), o Apolo y Helios (en Grecia y Roma). Algunas culturas creían que el dios del sol nació el 21 de diciembre, que era el día más corto del año, y que los días se hacían más largos a medida que éste dios se hacía más viejo. Y en otras culturas se creía que el dios del sol murió ese día, solo para volver a otro ciclo.
Navidad que en latín significa “nativitas” (nacimiento) es una celebración muy importante del Cristianismo, al igual que la Pascua y Pentecostés, que celebra el nacimiento de Jesucristo en Belén, por la Iglesia Católica Anglicana, algunas otras Iglesias Protestantes y la Iglesia Ortodoxa Romana. Aunque en otras Iglesias Ortodoxas se celebra el 7 de enero, ya que no aceptaron la reforma que se hizo al calendario juliano, para pasar a nuestro calendario actual llamado gregoriano, en honor a su reformador el Sumo Pontífice Gregorio XIII.

Pero dejemos un poco la historia del origen de la navidad, para más bien ponernos a pensar un poco si ésta fiesta nos sirve para reflexionar; o quizá para unirnos más a los nuestros; o para alardear nuestros logros financieros o laborales; o para competir con la pareja vecina ¿quién compra mejores muebles para el hogar?; o para reconciliarnos con nuestros enemigos; o para salir de viaje fuera o al interior del país; o para rompernos la cabeza haciendo una extensa lista de cuántos regalos haremos este año; o para orar por todos los desprotegidos del mundo; o para armar un lindo nacimiento y un suntuoso y grande árbol; o para saciarnos a más no poder con el enorme pavo en la cena navideña; o para inaugurar el último etiqueta negra que nos lo obsequió la empresa, o para juntar a toda la familia en pos de la armonía; o para hacer un mea culpa por todos nuestros pecados. En fin, creo que todas las razones antes expuestas, son realmente validas en la medida que se cumplan con absoluta libertad y convicción, puesto que, los más religiosos o espirituales podrán criticar a los más materialistas, y a su vez estos también censurarán a las innumerables sectas que se encuentran en constante beligerancia con el mundo. Por ello es preciso no perder la perspectiva, y recordemos también que nuestros derechos terminan cuando empiezan los derechos del resto.
Así es que, respetables lectores; dedíquense a celebrar la Noche Buena de la forma que más les plazca, lo importante es que se sientan bien consigo mismos y no se sientan presionados por ese dedo acusador que siempre se encuentra al servicio de la hipocresía social. Claro que, si algún eclesiástico lee ésta nota, me calificará de “hereje” por no recordar a Jesús y sobre todo por no sugerir “la paz” o “integración” entre nuestros semejantes, pero también creo que si quisiéramos dar un discurso por la paz; tendríamos que empezar por encontrarla en primer lugar, en nosotros mismos; y estoy seguro que el resto vendría por añadidura.

No quiero parecerme al “Grinch” que robó la navidad, o al personaje de Dickens; el avaro y amargado “Scrooge”; pero también creo que debemos ser realistas y reconocer que en éstas emblemáticas fechas, quienes han salido ganando desde hace varias décadas son “La publicidad” y “El marketing”, que fueron las que alentaron el fenómeno del “Consumo”, que por un lado no está mal que exista. Pero a su vez, “tal consumismo” se ha convertido hoy en día en la regla general de la navidad, cobrando a su vez más relevancia que la celebración misma.


Finalmente, sin llegar a ser un irresponsable social, hoy trataré de vivir una sencilla pero bonita navidad, y espero que todos lo hagan también, especialmente los niños, que sin mayores complicaciones viven la navidad con una férrea ilusión, que los adultos ya casi la perdimos.
En breve voy a desempolvar de mi precaria videoteca una joya del cine ¡Qué bello es vivir! (It’s a Wonderful Life, 1946), es el título de un hermoso drama navideño de uno de mis directores favoritos Frank Capra. La voy a espectar creo que por décima vez, y se las recomiendo, pues es imprescindible; y estoy seguro que después de haberla visto creerán en algunas cosas que antes para ustedes fueron quizá consideradas ilusas.

martes, 8 de diciembre de 2009

"HEY, HEY, JOHNNY"




“Un día en la vida” hace 29 años; le arrebataron al mundo a uno de los personajes más significativos del medio musical. John Winston Lennon (1940-1980) fue abatido a tiros por Mark Chapman (Texas 1955), un indeseable fanático que lo esperó hasta altas horas de la noche en la entrada del edificio Dakota en Nueva York, último lugar de residencia de Lennon. Aquella fecha, la Gran Manzana fue testigo de uno de los hechos más funestos en su historia.
A pesar de la irreparable pérdida, Lennon siempre estuvo y estará presente en los corazones melómanos de todo el mundo.

Allá, por el año ochenta, cuando yo estaba en plena secundaria, mi amigo “El Niño” compañero de aula y de correrías, ya demostraba gran culto hacia Los Beatles, mientras que yo me dedicaba a otras bandas no menos famosas como las de Queen y los Rolling Stones. Honestamente en esa época no me afectó la muerte de Lennnon, pero a medida que me juntaba con “El Niño”, aprendía cada vez más sobre la música de los grandes de Liverpool; fue allí, justamente que él me prestó una de sus más valiosas adquisiciones: el álbum editado en el año 75, se llamaba Rock`Roll, y era un tributo que Lennon, ya convertido en solista, le rendía a sus rockeros favoritos. Pero la historia de la devolución de ese Long Play, fue realmente una tarea titánica para mi amigo. La respuesta fue sencilla, simplemente se lo devolví después de 25 largos años. Tiempo en el que él nunca desfalleció, pues me lo pedía cada vez que nos veíamos. Pero como yo, ya había aprendido a escuchar a Lennon, sencillamente me hacía el desentendido. Aunque, después de ese largo tiempo en deuda, tuve que aprender a valorar la tenacidad de mi amigo, y el día que se lo devolví, su rostro resplandeció de júbilo, tanto así, que esa noche pude dormir con la mayor paz del mundo.
Lennon siempre fue admirado por muchos, pero otras veces criticado por sus ideas políticas, a tal punto que corrió el riesgo ser deportado de los Estados Unidos en pleno gobierno del presidente Nixon, por ser un opositor a la guerra de Vietnam; pues su discurso se volvió antibelicista y pacifista, el mismo que plasmó en muchas de sus letras, como por ejemplo en “Imagine” (1971) considerada en el 2004 por la revista Rolling Stone en tercera posición de la lista de las 500 Mejores Canciones de Todos los Tiempos, y también ocupó el puesto número 78 de “Las 1000 mejores canciones de siempre” de la revista Q Music. En el campo personal, Lennon logró cultivar gran amistad con otros grandes de la música como Keith Richards, David Bowie, Erick Clapton y Elton John, que en el año 82, editó una maravillosa canción en honor a él, llamada “Empty Garden” (Jardín Vacío).
Alguna vez John citó afortunadas y desafortunadas frases como:
- “El sueño ha terminado” En referencia a la disolución de The Beatles.
- “Una parte de mi cree que soy un perdedor y la otra parte cree que soy todopoderoso”.
- “Siempre fui un rebelde…Pero por otro lado, quería ser amado y aceptado, y no sólo un músico, poeta, lunático y bocazas. Pero no puedo ser lo que soy.”
- “No puedo creer que me condecoren. Yo creía que era necesario conducir tanques y ganar guerras.”
- “Nada me afectó hasta que llegó Elvis.”
- “Dios es un concepto por el cual medimos nuestro dolor.”
- “Los Beatles somos más populares que Jesucristo.”
- “La religión es solo una manera de sacarles el diezmo a los ignorantes, sólo existe un Dios, y ése no se enriquece como los curas charlatanes.”
- “Antes de Elvis no había nada.”
- “Yo no soy los Beatles. Paul no es los Beatles. Los Beatles son los Beatles. Separadamente, están separados.”
- “Jamás dije que fuéramos más grandes o mejores, o comparados siquiera con Jesucristo como persona, o Dios como cosa, o lo que sea; yo sólo dije lo que dije y estuvo mal, o fue tomado a mal.” (En referencia a su polémica frase sobre Jesucristo).
- “Para nuestro siguiente numero me gustaría pedir vuestra ayuda: la gente de los asientos más baratos debe dar palmas, y el resto de ustedes puede simplemente sacudir sus joyas.” (La frase la mencionó durante un concierto, y entre el público se encontraba la Reina Isabel de Inglaterra, que respondió con una sonrisa).
- “Mi rol en la sociedad, o la de cualquier artista o poeta, es intentar expresar lo que sentimos todos. No decir a la gente cómo sentirse. No como un predicador, no como un líder, sino como un reflejo de todos nosotros.”
- “No creo en la magia; no creo en I-Ching; no creo en la Biblia; no creo en el Tarot; no creo en Hitler, no creo en Jesús; no creo en Kennedy; no creo en Buda; no creo en el Mantra; no creo en el Yoga; no creo en los Reyes; no creo en Elvis; no creo en los Beatles; sólo creo en mí, en Yoko y en mí, y esa es la realidad.”
- “Si todo el mundo demandase paz en lugar de otro aparato de televisión, entonces habría paz.”
- “¿Soy un loco o un genio? No creo ser las dos cosas juntas.”
- “Probablemente seré baleado por algún lunático” (Cuando aún era un Beatle, sobre como creía que sería su muerte).

Y también se conoció algunas citas sobre él, como:
- “Si todos se parecieran un poco a John Lennon, este sería un mundo mejor” (Lo dijo Yoko Ono en una entrevista del documental U.S.A vs. John Lennon.
- “John Lennon cambió mi manera de ver las cosas.” (Lo dijo Bono, vocalista de U2).


Así como otros años, ya es tradicional en la atmosfera limeña, gozar de un magnifico evento musical en homenaje a John Lennon, llamado “Un día en la vida”. Ayer fue la primera fecha, presentando esta vez el álbum Abbey Road, en el teatro peruano japonés, y continuará hoy a partir de las 9 pm; y espero “Lennómanos” que no se lo pierdan.