Mostrando entradas con la etiqueta Cultura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cultura. Mostrar todas las entradas

domingo, 30 de abril de 2017

Los regalos: una obra teatral sin palabras






El colectivo Teatro Físico vuelve a la carga y presenta nuevamente su obra Los regalos, en el centro cultural de la Universidad de Lima

La historia es familiar, son tres personajes: el padre y dos hermanos que alternan sus cotidianeidades con profundos recuerdos que alimentan los desencuentros.

Lo curioso y especial de esta obra galardonada con el Premio del Público en el Festival Arena of Young Arts 2016, en Alemania, y del Premio Oficio Crítico en la categoría de mejor director, es la forma novedosa cómo el director Fernando Castro la planteó. 

En Los regalos no hay palabras, no hay diálogos. El lenguaje que transcurre en la puesta es netamente corporal, y apela a las emociones que solamente el cuerpo puede expresar.
Sin duda, la propuesta de Castro además de audaz es sumamente reveladora.


El dato:

Obra: Los regalos

Compañía de Teatro Físico.

Director: Fernando Castro.

Actores: Eduardo Cardozo, Diego Sakuray y Miquel de la Rocha.

Las presentaciones son de jueves a lunes a las 20:30 horas, y los domingos a las 19:00 horas.

Lugar: Centro Cultural de la Universidad de Lima (avenida Javier Prado Este 4600, Santiago de Surco).

Temporada: Va hasta el lunes 8 de mayo de 2017
Precios: general S/. 50, jubilados S/. 35, estudiantes S/. 25.


sábado, 29 de abril de 2017

Un elefante blanco llamado Museo Metropolitano de Lima



El peor enemigo del alcalde de Lima Luis Castañeda Lossio es la cultura. Lo demostró siempre; y el mayor detonante de aquel aborrecimiento se dio al principio de su nueva gestión, cuando ordenó borrar los murales artísticos alrededor de las arterias del centro histórico de la capital. Incluso, hasta el día de hoy, no tiene un adecuado plan de trabajo con respecto a cultura en la comuna limeña.

No obstante, en su segunda gestión en 2010, él mismo fue quien creó el Museo Metropolitano de Lima (MET) (obra que en principio proyectó un costo de 35 millones; y finalmente costó más de 43 millones de soles), en el recinto donde antes funcionaba el Ministerio de Transportes y Comunicaciones. Posteriormente, en la gestión de la alcaldesa Susana Villarán a fines de 2011 se inauguró aquel museo, y continuó siendo un saludo a la bandera; pues, apenas funcionaba el 50% de las salas audiovisuales construidas que estaban destinadas a proyectar la antigua cultura de Lima. 

Ha pasado el tiempo, y el  museo fue cerrado porque al alcalde a sugerencia de su asesora Milagros Esquivel García se le ocurrió refaccionarlo para nuevamente ponerlo en funcionamiento. Por ello, se realizó una licitación pública por un monto que sobrepasa los 3 millones y medio de soles, y ¿quién creen que ganó? Nada menos que la empresa del cineasta Luis Llosa, Iguana Producciones. El hecho es que la Contraloría (que casi no controla nada) está auditando dicho procedimiento y entre otras extrañezas, encontró que la buena pro se realizó con un comité especial nada calificado.

Pero como para aplacar las miradas criticas ante esta funesta gestión cultural de dicha administración, acaban de anunciar que el Museo Metropolitano de Lima abrirá sus puertas el 18 de mayo; ¿Será cierto eso?



viernes, 31 de octubre de 2014

DAVID VILLANUEVA INTERPRETA A DON JUAN TENORIO EN EL PRESBÍTERO MAESTRO




“Yo empecé a no tener ilusión, y me dije: ésta no es la España que yo quiero para mí”


David Villanueva es un joven actor sevillano que se vio obligado a probar suerte en nuestro país por razones obvias. Felizmente, esa suerte ha sabido mantenerlo a flote en una que otra producción, durante el año que lleva en Perú.

Precisamente, este año la directora Myriam Reátegui, vuelve a dirigir por 11vo año el drama romántico más representativo del teatro del Siglo de Oro español, Don Juan Tenorio, del dramaturgo español José Zorrilla. La nueva puesta teatral se presenta una vez más en el majestuoso museo histórico Cementerio Presbítero Maestro; y cuenta esta vez en el papel del romántico y protagónico villano con David Villanueva, quien en esta entrevista, nos da sus impresiones sobre el arte, el teatro, su rol de Don Juan, y sus perspectivas personales hacia futuro.



¿Cómo fue tu niñez, quien te inculcó el arte y la cultura?
Yo nací en Sevilla, mi padre es médico, y mi madre es ama de casa. El amor por el arte y la actuación fue llegando poco a poco, a raíz de la imitación; mi primera imitación fue a los seis años, y allí fui dándome cuenta que tenía esa habilidad de poder imitar voces de famosos. Yo iba creciendo, y en un momento de mi vida, a los 19 años, estudié dos años de realización. La manera de pagarme los estudios en esa escuela, fue como una especie de canje, y me dijeron: Vas a entrar a una productora que está asociada a nuestra escuela, y la forma de retribuirte es que solo nos pagues la mitad del siguiente curso.

Y accediste
Por supuesto que accedí, porque era la primera vez que iba a poder trabajar en televisión pública haciendo lo que me gusta. Y así empecé trabajando en radio imitando. Pero yo notaba que algo me faltaba, y evidentemente era la manera de crear.

¿Entonces, qué personajes imitabas?
De todo tipo, lo hacía en voces y fisonomía, y me caracterizaba físicamente,  tratando de imitar la voz fielmente. Tenía un registro de más de 70 personajes conocidos. No sé cómo surgió el hecho de hacer reír a los demás, y estar delante de un público. Todo fue de una manera casual.

¿Tu padre se mostró reacio ante tus aspiraciones?
Digamos que los míos no fueron esos típicos padres que te dicen: --Tú no puedes hacer esto— Al principio, me propuso que siguiera la misma carrera de él, pero cuando llegó el momento que me vio dentro del escenario, confió en mí.

¿Y te seguiste formando?
Sí. Decidí seguir formación actoral, y entonces estudié en la Escuela de Música de Sevilla. Allí conocí profesores maravillosos que me dieron mis primeras enseñanzas. Luego decidí irme de Sevilla, y llegué a Madrid, a la escuela de William Layton, proveniente del Actors Studio, ahí también aprendí muchas cosas.

¿Fue difícil estar en Madrid solo?
Claro que sí. Sobre todo en los últimos años; pero cuando uno tiene un por qué, encuentra el cómo Por eso me daba el lujo de comer pastas todo el día, y me decían el niño de la pasta, porque iba a las clases con mi taper de pasta.

¿Cuántos años de formación allí?
Fueron tres años de formación, y aprendí muchísimo, leí un libro escrito por Layton, que se llama el trampolín del actor, que también me sirvió para mis principios actorales se anclaron. De esa forma, y como un método más, me sirvió para ver qué tipo de actor quería ser. Ellos trabajan mucho con la verdad del actor en escena, sin nada de clichés, sin nada anticipado, simplemente con el aquí y ahora.

¿Cómo conociste al actor peruano Cristhian Esquivel?
Justamente, cuando la situación en España estaba más compleja, y precisamente, por un desamor tuve que dejar un treinta de diciembre mi departamento que compartía con mi ex-pareja. Y en la búsqueda de otro departamento, coincidí con un periodista peruano que radica allí desde hace doce años, Ahí nos fue bien, y luego, me habló del pisco y de Perú, fue entonces, quien me presentó a Cristhian Esquivel con el cual tuve la oportunidad de grabar mi primera película, en una pequeña participación, y luego nos tomamos una cerveza y unas tapas de jamón en los premios de la Unión de Actores, y allí me preguntó por qué no probaba en Lima, porque ya le había comentado sobre la mala situación en España.

¿Y Qué recuerdas de la actual crisis de tu país? 
La crisis golpeó muy fuerte a toda la familia. Yo nunca había visto a España como está ahora; nunca había visto familias de bien buscando comida en la basura. Cuando la gente salía del supermercado, simplemente esperaba que cierren el establecimiento, para luego recoger la fruta que sobraba y que estaba en mal estado. También vi que empezaban a cerrar teatros importantes, entonces, yo empecé a no tener ilusión, y me dije: ésta no es la España que yo quiero para mí.

Pero tuviste la suerte de seguir trabajando
Yo desde el 2008 sin ser un actor con bastante experiencia, trabajé muchísimo, hice anuncios para Coca Cola, estuve de protagonista en algunos roles; y luego tuve que trabajar para sostenerme, y también tenía clases de teatro para no perder el ritmo, y hacia obras de teatro por las tardes, y aparte, trabajaba en una empresa de televisión deportiva. Ese fue el último año para ahorrar, porque ya sabía que me tenía que ir, no sé adónde, pero tenía que salir. Y cuando estuve en un programa nacional como conductor, ahí conocí a Cristhian, que me dijo: me voy a hacer una obra que se llama CAOS, vente conmigo, tienes un perfil que en algunos rubros te puede ir bien.  Fue así que llegué a Lima un 28 de julio en las fiestas patrias, y a los pocos días, por suerte, coincidí con el 17 Festival de Cine de Lima.

¿Qué sabias del Perú?
Yo no sabía a nivel artístico qué es lo que había en Lima, porque allá no llega nada de eso. Sabía que hay un país que se llama Perú, y Lima su capital, porque existe un dicho muy conocido en España, cuando te vas a un sitio muy lejano te dicen: “Te vas hacia Lima”; eso lo he escuchado desde pequeño. Y la verdad, no conocía la cultura peruana.

Al poco tiempo de haber arribado al país, te surgió una propuesta para televisión que no tenía nada que ver con el arte dramático. Hablo del reality Esto es guerra.
A las dos semanas de estar en Lima hice un casting con un director Manuel Alva, en un canal que se iba a llamar J, para un programa de dos policías que iban a detener a la gente que viste mal, y a mí me pareció gracioso y divertido, incluso, ya tenía en la cabeza qué tipo de estilo le iba a dar; y a los dos días me llamaron, y me dijeron que estaba seleccionado. Y justo en ese casting conocí a Fiorella Chirichigno, una modelo compañera, y me dijo que mi perfil encajaba con  un programa televisivo que se llama Esto es guerra, y luego de explicarme como era este reality de competencias, yo dije gracias, no va conmigo, porque está en las antípodas de mis principios artísticos y morales, pero algo me dijo que le reciba su teléfono, y entonces compartimos números. Acababa de llegar y no podía darme el lujo de cerrarme puertas desde la primera. Al parecer ella le dio mi teléfono al productor general del programa, porque me llamó esa misma noche,  y me dijo: queremos verte ahora mismo; dije ok, luego, me vestí, llegué, y me dijeron: quítate la camiseta y afeitate que queremos verte. Después de unos días, me llamó la productora y me dijo que ya estaba adentro. Y la verdad, me sentí alegre porque necesitaba el dinero.

En ese reality casi es costumbre ver ligar a los chicos con las chicas. En tu caso, mantuviste un perfil discreto, y no te involucraste con nadie.
No lo haría. Pues, si yo me enamoro de alguien allí, es como si te enamoras de la compañera de tu oficina. En mi caso, yo evité escándalos, discusiones, y sobre todo, los amoríos. 

Al parecer la producción es la que encomienda esos enamoramientos para el rating.
Ahí hay un manejo de distintas maneras. Muchas veces es verdad, y otras, no lo es tanto.

Al parecer, has dado el salto, en tus aspiraciones actorales. Se viene una soberbia obra universal en Lima, Don Juan Tenorio. ¿Cómo te convocan para el protagónico?
Eso tiene que ver una vez más con Cristhian Esquivel, que es como un ángel de la guardia para mí. Un buen día luego de ver la obra CAOS de Rebeca Ráez, la misma en que él actuó, luego de una función, me quedé conversando con los actores, y creo que tuve afinidad con Rebeca, y también creo que le quedó claro que soy actor.

¿Y cómo fue la llamada?
Yo acabé mi participación en el programa Calle 7, y a los pocos días me enviaron un inbox por el Facebook en el que decía: --David queremos que seas Don Juan Tenorio-- y al leerlo, tardé dos segundos para pensar, otro segundo en asimilar, y otro para contestar, porque es como que me hubieran ofrecido un Hamlet. Y me daría igual que me lo ofrezcan en Zimbabue como en otro país. Hamlet es Hamlet, y Don Juan Tenorio siempre será Don Juan Tenorio aquí, y en cualquier lugar del mundo.

¿Te hizo feliz esa convocatoria?
Ha sido el momento más feliz que he sentido desde que llegué a Lima. Te das cuenta que es tu verdadero oxígeno, y hace que cruces charcos, y superes  malos momentos emocionales, sinceramente, es mi verdadero amor y pasión.

¿Qué te parece el Cementerio Presbítero Maestro?
Me parece que muchos actores pagarían por vivir una experiencia actoral ahí; porque tú puedes actuar en un teatro con decorado, y me parece maravilloso; pero actuar en ese lugar con una sensación hiperrealista en una obra que sí habla de la muerte, y con la propia muerte que está constantemente pegada a tu hombro, me parece una sensación maravillosa.



¿Cuál es la sensación que te puede dar un público en vivo a diferencia del cine?
La sensación es como un orgasmo, es como algo sexual. Cuando tú te subes al escenario, te sientes gigante, y consideras que tu vida tiene un porque, porque en ese momento tú eres el que decide, y sientes el control y la energía, y puedes manipular las sensaciones del público. Realmente, eso es lo que engancha en el teatro.

Luego de haber inaugurado la obra en Lima ¿podrás considerar que no has llegado aquí en vano?
Por supuesto, sin duda. Le he dado muchísimas horas de ensayo, y ahora en plena puesta, cada día disfruto más.

La puesta de Don Juan Tenorio dura solo unos días. Una vez que concluyas ahí ¿Qué decidirías si te llaman otra vez para otra temporada de un reality como Esto es guerra?
Yo no necesito ser millonario, ni tener grandes lujos para ser feliz, y mientras yo pueda mantenerme, pagar mi departamento, comer, y de vez en cuando ir a tomarme unos piscos sours por ahí, es suficiente. Es cierto que tengo que avanzar, y todas las personas necesitamos tener nuestros ahorros, y económicamente tener una vida holgada para poder llegar a fin de mes.

¿Entonces aceptarías?
Mira, estar ahí es un arma de doble filo con la que te cortas, y puedes pisar el palito en cualquier momento, pero también está en uno pisarlo. Lo que pasa es que cuando ingresas a ese programa y te ofrecen ganar miles de dólares al mes… y ¿quién gana esa cantidad en España ahora? Nadie.

¿Qué opinas de la cultura?
A mí me gustaría que el Estado invierta más en educación y cultura, y que haya más programas de ficción y cultura. La cultura es imprescindible.

Se dice que los chicos lindos son “calabacitos”, que no tienen nada en la cabeza.
Quienes dicen eso creo que son tan ignorantes como los demás, porque no se puede juzgar a una persona por su físico. A mí no me pueden decir que una persona no agraciada físicamente, va a ser más inteligente, o mejor actor, o mejor médico. Eso no tiene nada que ver, todo va por dentro. Los griegos eran los tipos que más cultivaban el conocimiento, y eran los que más cuidaban su cuerpo, pues, buscaban la armonía tanto mental como física.   
¿Qué te ha llamado más la atención de nuestra cultura viva?
Me llamó mucho la atención la gran cultura musical que hay aquí. Cuando vi la película Sigo siendo de Javier Corcuera, me emocioné mucho porque me di cuenta que en el Perú existe un abanico tan inmenso a nivel cultural-musical, desde el zapateo afroperuano, y los cantos de la selva. Eso por un lado, y otra cosa que me impresionó, es la gente de la calle que sabe mucho, sin quizás haber ido a la escuela; los taxistas, por ejemplo. Me acuerdo una vez, que a un taxista lo tomé y creo que le dije que necesito irme a Neoplásticas, y él me corrigió y me dijo: no señor, se dice neoplásicas, y luego en el trayecto, me dio una charla sobre lenguaje. En la trayectoria de mi vida, Lima siempre estará marcada con letras grandes.

¿Piensas ser padre en algún momento?
Me gustaría cuando llegue la mujer, porque no todas las personas que están a tu lado, comprenden tu profesión.

¿Y eres un Don Juan en la vida real?
No. No me considero un Don Juan. Quizás al principio, como a los 25 años, no te digo que no, porque a esa edad las hormonas hablan por ti.

¿Cómo te ves de acá, a unos años, en el ámbito profesional?
Me gustaría verme triunfando, haciendo películas, y que  la gente me reconozca por la calle, por lo profesional que he llegado a ser como actor; y luego poder compartir esos éxitos con mi familia.

¿En Perú?
Dónde sea. Perú, Estados Unidos, España. Pero si es en Perú sería maravilloso.


El dato:
Obra de teatro: Don Juan Tenorio,
Dirección: Myriam Reátegui
Lugar: Museo Cementerio Presbítero Maestro
Fechas: Desde el 29 de octubre hasta el 9 de noviembre,
Horario: 19.30
Venta de entradas:   Teleticket.










viernes, 5 de septiembre de 2014

ASÍ SE INAUGURÓ LA COLECTIVA 100 POR LA SARITA




El día de ayer La Galería Delbarrio celebró su quinto año de funcionamiento, y lo hizo a lo grande, inaugurando una muestra colectiva en honor al centésimo aniversario del natalicio de la patrona de los pobres Sarita Colonia.

Sara Colonia Zambrano nació en Huaraz el 1 de marzo de 1914, y falleció a los 26 años en el hospital de Bellavista del Callao, el 20 de diciembre de 1940.
En esa época los creyentes chalacos se apropiaron de la fosa común que albergó sus restos; en un lugar periférico  del Cementerio Baquíjano y Carrillo.

Fue entonces, que desde ese momento, cientos de devotos, entre ellos, los estibadores del puerto, las prostitutas, homosexuales y los delincuentes más avezados, empezaron a venerarla, en compañía de la familia Colonia, que se encargó de administrar los fondos que ellos recaudaron para construir una capilla simple, y posteriormente el mausoleo que hasta el día de hoy los fieles visitan, pese a la desaprobación de la iglesia católica. No por algo, el primero de marzo pasado, miles de devotos concurrieron con ofrendas de todo tipo, para rezarle, y bailarle al ritmo de una orquesta de salsa, con cerveza en mano, y hasta entrada la noche.

La única hermana de Sarita que se halla con vida, y que se encarga de organizar las misas es la señora Rosa Colonia Zambrano de 82 años, que recuerda que Sarita debido a su temprana orfandad, cuidó de ella y sus hermanas como una madre, y siempre quiso ser monja.



De esa forma, la Galería Delbarrio en el mes de septiembre realiza un merecido homenaje, a través de las artes plásticas, a la patrona de los pobres, para que el público pueda conocer la relación de dicho culto con las miradas personales de los artistas.
Durante los 52 días, de exposición se llevará a cabo conversatorios y debates entre artistas, poetas, músicos y devotos.



Entre los ochenta artistas visuales participantes se encuentran:
Alfredo Márquez, Adolfo Gutiérrez, Alexandra Torres Novoa, Alinder Espada, Antonio García, Brocha Gorda, Carlos Risco, Carlos Valdez, Carlos Zevallos, Charo Noriega, Claudia La Murillo, Cristian Alfaro, Cristina Flores, Cristina Planas, Cuco Morales, Cherman, Daniel Bengoa, David Chipana, David Gennell, Eduardo Tokeshi, Elena Chavesta, Elena Candiotte, Elliot Tupac, Emilio Fernández, Farid Toledo, Fidel Barandiarán, Gedeon Fernández, Gino Ceccarelli, Herberth Rodríguez, Jaime Romero, Jimbo, John Chauca, Jose Carlos Vargas, José Coronado, José Hugo García Juárez, José Luis Palomino, José Santos, Juan Javier Salazar, Juan Pacheco, Julia Ortiz, Julia Salinas, Enrique Polanco, Leia Sucasaire, Lillian Benites, Liliana Avalos, Lucy Angulo, Luz Letts, Magdalena Ayme, Manuel Cayao, Marcelo Zevallos, Marcos Palacios, Mario Mogrovejo, Miguel Lescano, Milton Miranda, Miluska Vera, Nancy Viza, Naty Muñoz, Olga Mori, Olga Sacsa, Olinda Silvano, Oscar Manuel Alarcón, Pancho Guerra García, Patricia Alor Pretell, Paul Rojas, Pilar Pedraza, Primitivo Evanan Poma, Richard Suarez, Roberto Peremese, Shila Alvarado, Sophi Durand Pop, Teodoro Ramírez, Teresa Carvallo, Vladimir Ramos Calderón, Wilma Maynas Inuma, Sun Cock, Lici Ramírez, Susana Torres, Ana de Orbegoso, Liliana Taboada, Tito Bobbio Velarde.

El dato:
Exposición: Galería Delbarrio.
Organización: Mario Mogrovejo.
Directora: Gabriela Tineo Sanguinetti
Curaduría: César Ramos Aldana.
La exposición colectiva va desde el jueves 4 de setiembre al 26 de octubre.
Dirección: Calle Bernardino Cruz 148, Chorrillos, 2da paralela de la Av. Huaylas hacia el Morro Solar, a 20 mts del malecón.
Horario: De martes a sábado de 11horas a 21 horas, y domingos de 12 horas a 19 horas.
Teléfono: 251-9111


miércoles, 4 de mayo de 2011

EL PALAIS CONCERT CORRE EL RIESGO DE SER CONVERTIDO EN TIENDAS RIPLEY





El Perú es Lima, Lima es el jirón de la Unión, El jirón de la Unión es el Palais Concert; y el Palais Concert soy yo...fue la frase más célebre que se le adjudicó al escritor Abraham Valdelomar al referirse a ésta antigua confitería-café que funcionó desde el 29 de febrero de 1913, y que se caracterizó por un estilo afrancesado, muy "Art noveau" y "Liberty" italiano para la época y que fue el gran punto de encuentro de la clase intelectual limeña. Personajes como Valdelomar, César Vallejo, José Carlos Mariátegui, Percy Gibson, entre otros; se encargaron de consolidar el prestigio del bar, con sus interesantes tertulias literarias. Pues fue allí, donde nació el grupo "Colónida", iconoclasta por antonomasia y liderado por el inefable "Conde de Lemos", así firmaba Abraham Valdelomar sus artículos en La Prensa.

Dios salve a los que, por más que se encuentren en distintas vidas y dimensiones, llegaron a apreciar ese ambiente mágico y elegante. A los que pudieron escuchar esa fascinante música de cámara interpretada desde lo alto de sus balcones enchapados en pan de oro, por bellas señoritas vienesas. A los que degustaron esas famosas tartaletas de pecanas y los primeros helados de la cuidad, al igual que los exquisitos y aromáticos cafés de máquina. A los que expectaron los primeros cortos de cine mudo y las primeras puestas de teatro de variedades. Así era el famoso Palais Concert.

Pero todo ello desapareció; y solo quedó en el recuerdo de los que aún apostamos por la historia, por el arte, la cultura y la sensualidad. Esa misma que nos estimula para apreciar lo bello y lo artístico, y que nos hace más sensibles e idealistas para poder ver el mundo desde otra perspectiva más sublime y optimista.

Pues, desde hace una década el Palais terminó en manos de comerciantes que lo reabrieron para ofrecer días y noches de discotecas chicha-reggae de mala muerte. Cuyos nombres "Cerebro" y "700" hacen rememorar a esos asiduos borrachos e incultos que terminaron por cansarse de sus instalaciones para sumergirse quizá en otras tradicionales y malolientes cantinas. Lo cual influyó para su cierre definitivo.

Pero lo más insólito está sucediendo a vista de todos los limeños. La empresa chilena Ripley, a horas de la madrugada, se encuentra demoliendo por ahora sus interiores para poder reabrir las instalaciones para una tienda por departamentos. Sin licencias, ni permisos.

Donde están el Ministerio de Cultura y la alcaldesa Villarán, para impedir la destrucción de un importante patrimonio histórico y arquitectónico como lo es el Palais, pues si muchos no lo saben, fue construido por el notable arquitecto Gustave Eiffel.



La Casa Barragán, nombre puesto por los verdaderos propietarios del predio, lugar de sede del antiguo Palais Concert, es actualmente reconocida por el INC, hoy manejado por el Ministerio de Cultura, como Patrimonio Cultural Inmueble Republicano, según R.S. Nª 2900 con fecha 23/01/1973.



¿Qué pensaría Valdelomar si regresara de la eternidad?

martes, 29 de septiembre de 2009

"LIMA...LA NO HORRIBLE"







Hablar del centro histórico de Lima, implica quizá, reseñar toda la historia que existe detrás de ella. Y aunque sería extensísimo, no dejaría de ser interesante hacer un recorrido cronológico sobre el tema, pero creo que para eso están los investigadores.
Resulta que el día de ayer, me sucedió algo interesante. Simplemente fui testigo de un singular recorrido dentro de las instalaciones de la estación de Desamparados, allí al costado de Palacio de Gobierno. Si bien no recuerdo, la última vez que visité Desamparados, fue para una exposición de arte peruano “La serpiente de Agua: La Vida Indígena en la Amazonía” que organizó la ex primera dama Eliane Karp, hace creo cinco o seis años atrás. Pero esta vez, el Dr. Yepes Del Castillo, ejecutivo encargado del lugar, nos mostraba casi todas las instalaciones internas de la antigua estación, que lucían remozadas, impecables, con una decoración clásica pero al mismo tiempo vanguardista. El objeto de la remodelación consistía en lo siguiente: próximamente funcionaria ahí mismo, una especie de museo y biblioteca literarios (La Casa de la Literatura Peruana), es por ello que sus salones, ya ostentaban datos, citas, poemas y hasta audiovisuales, de los distintos autores y autoras literarias que nuestra tierra vio nacer a través del tiempo; pero lo que más me impresionó fue ir a la parte baja de la estación, que es la que colinda con los rieles ferroviarios y con el “Hablador”, allí sencillamente nos paramos encima de un enorme tabladillo de fina madera natural, con vista al “malecón del Rímac” que desde esa perspectiva, no se veía nada mal. El Dr. Yepes Del Castillo, nos confirmó que estábamos parados sobre lo que próximamente sería un café literario, entonces, en un cerrar de ojos, me transporté por el tiempo e imaginé estar en “El jardín Estrasburgo” famoso restaurant y café limeño del siglo XIX, que funcionaba en la plaza de armas.
Honestamente creo que éste, y otros proyectos, ya ejecutados en el centro histórico, son además de interesantes, muy importantes para lograr recuperar la atmósfera cultural que caracterizaba a nuestra entrañable ciudad, aunque gris, pero monumental por donde se le mire; yo quiero a Lima, con sus distintas expresiones populares, costumbristas y étnicas, es por eso que celebro esa exclusiva pluralidad que reina en sus rincones, porque creo que esa característica, es la que la hace más rica e interesante para nosotros, y para los extranjeros que tienen el honor de visitarnos. Pero también celebro la iniciativa de autoridades y empresarios que apuestan por su ciudad, al querer recuperarla, para hacerla nuevamente la ciudad cultural que siempre fue. Allí tenemos por ejemplo la remodelada casa Aspíllaga, que hoy funciona como centro cultural de la Cancillería, recibiendo democráticamente al público, para distintas muestras y conferencias culturales, además del nuevo edificio Wiese, recientemente remodelado y en cuyo salón principal el MALI (Museo de Arte de Lima) exhibió a lo largo de varios meses, una interesante muestra con instalaciones colectivas de varios artistas. Según me contaba el joven curador Cesar Costa, que el autor del proyecto del edificio Wiese es un inversionista español, (Fernando Palazuelo) que desde que pisó nuestra ciudad en el 2006, se enamoró al instante de ella y como recompensa, a través de su empresa ARTE EXPRESS Y COMPAÑÍA, montada hoy en la calle Miró quesada; decidió invertir en algunos viejos edificios y casonas abandonadas alrededor del damero de Pizarro, para luego convertirlas en joyas arquitectónicas. Tampoco nos olvidemos del tradicional pasaje Santa Rosa que alberga a la veterana galería Pancho Fierro, y qué decir del señorial pasaje Los Escribanos, ubicado enfrente del Correo Central, que además de invitarnos a tertuliar en sus distintos cafés y restaurantes, nos engríe con “El Virrey” de los Sanseviero (clásica librería). Por otro lado, debo admitir también, que en esta nota estoy omitiendo otros importantes lugares, (museos, iglesias, teatros, salas de recitales, conventos, etc.) pero aunque no lo hago de mala fe, confieso que lo poco que he reseñado, hizo que en algún momento se me acelere el pulso.
Finalmente, con todo su permiso maestro Salazar Bondy, donde se encuentre, mis más profundos honores para usted y para su valiosa publicación, que con mirada crítica, también planteó propuestas esperanzadoras; pero permítame responderle que ahora deberá ser: “Lima… La no horrible”.