Mostrando entradas con la etiqueta Arte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Arte. Mostrar todas las entradas

viernes, 31 de octubre de 2014

DAVID VILLANUEVA INTERPRETA A DON JUAN TENORIO EN EL PRESBÍTERO MAESTRO




“Yo empecé a no tener ilusión, y me dije: ésta no es la España que yo quiero para mí”


David Villanueva es un joven actor sevillano que se vio obligado a probar suerte en nuestro país por razones obvias. Felizmente, esa suerte ha sabido mantenerlo a flote en una que otra producción, durante el año que lleva en Perú.

Precisamente, este año la directora Myriam Reátegui, vuelve a dirigir por 11vo año el drama romántico más representativo del teatro del Siglo de Oro español, Don Juan Tenorio, del dramaturgo español José Zorrilla. La nueva puesta teatral se presenta una vez más en el majestuoso museo histórico Cementerio Presbítero Maestro; y cuenta esta vez en el papel del romántico y protagónico villano con David Villanueva, quien en esta entrevista, nos da sus impresiones sobre el arte, el teatro, su rol de Don Juan, y sus perspectivas personales hacia futuro.



¿Cómo fue tu niñez, quien te inculcó el arte y la cultura?
Yo nací en Sevilla, mi padre es médico, y mi madre es ama de casa. El amor por el arte y la actuación fue llegando poco a poco, a raíz de la imitación; mi primera imitación fue a los seis años, y allí fui dándome cuenta que tenía esa habilidad de poder imitar voces de famosos. Yo iba creciendo, y en un momento de mi vida, a los 19 años, estudié dos años de realización. La manera de pagarme los estudios en esa escuela, fue como una especie de canje, y me dijeron: Vas a entrar a una productora que está asociada a nuestra escuela, y la forma de retribuirte es que solo nos pagues la mitad del siguiente curso.

Y accediste
Por supuesto que accedí, porque era la primera vez que iba a poder trabajar en televisión pública haciendo lo que me gusta. Y así empecé trabajando en radio imitando. Pero yo notaba que algo me faltaba, y evidentemente era la manera de crear.

¿Entonces, qué personajes imitabas?
De todo tipo, lo hacía en voces y fisonomía, y me caracterizaba físicamente,  tratando de imitar la voz fielmente. Tenía un registro de más de 70 personajes conocidos. No sé cómo surgió el hecho de hacer reír a los demás, y estar delante de un público. Todo fue de una manera casual.

¿Tu padre se mostró reacio ante tus aspiraciones?
Digamos que los míos no fueron esos típicos padres que te dicen: --Tú no puedes hacer esto— Al principio, me propuso que siguiera la misma carrera de él, pero cuando llegó el momento que me vio dentro del escenario, confió en mí.

¿Y te seguiste formando?
Sí. Decidí seguir formación actoral, y entonces estudié en la Escuela de Música de Sevilla. Allí conocí profesores maravillosos que me dieron mis primeras enseñanzas. Luego decidí irme de Sevilla, y llegué a Madrid, a la escuela de William Layton, proveniente del Actors Studio, ahí también aprendí muchas cosas.

¿Fue difícil estar en Madrid solo?
Claro que sí. Sobre todo en los últimos años; pero cuando uno tiene un por qué, encuentra el cómo Por eso me daba el lujo de comer pastas todo el día, y me decían el niño de la pasta, porque iba a las clases con mi taper de pasta.

¿Cuántos años de formación allí?
Fueron tres años de formación, y aprendí muchísimo, leí un libro escrito por Layton, que se llama el trampolín del actor, que también me sirvió para mis principios actorales se anclaron. De esa forma, y como un método más, me sirvió para ver qué tipo de actor quería ser. Ellos trabajan mucho con la verdad del actor en escena, sin nada de clichés, sin nada anticipado, simplemente con el aquí y ahora.

¿Cómo conociste al actor peruano Cristhian Esquivel?
Justamente, cuando la situación en España estaba más compleja, y precisamente, por un desamor tuve que dejar un treinta de diciembre mi departamento que compartía con mi ex-pareja. Y en la búsqueda de otro departamento, coincidí con un periodista peruano que radica allí desde hace doce años, Ahí nos fue bien, y luego, me habló del pisco y de Perú, fue entonces, quien me presentó a Cristhian Esquivel con el cual tuve la oportunidad de grabar mi primera película, en una pequeña participación, y luego nos tomamos una cerveza y unas tapas de jamón en los premios de la Unión de Actores, y allí me preguntó por qué no probaba en Lima, porque ya le había comentado sobre la mala situación en España.

¿Y Qué recuerdas de la actual crisis de tu país? 
La crisis golpeó muy fuerte a toda la familia. Yo nunca había visto a España como está ahora; nunca había visto familias de bien buscando comida en la basura. Cuando la gente salía del supermercado, simplemente esperaba que cierren el establecimiento, para luego recoger la fruta que sobraba y que estaba en mal estado. También vi que empezaban a cerrar teatros importantes, entonces, yo empecé a no tener ilusión, y me dije: ésta no es la España que yo quiero para mí.

Pero tuviste la suerte de seguir trabajando
Yo desde el 2008 sin ser un actor con bastante experiencia, trabajé muchísimo, hice anuncios para Coca Cola, estuve de protagonista en algunos roles; y luego tuve que trabajar para sostenerme, y también tenía clases de teatro para no perder el ritmo, y hacia obras de teatro por las tardes, y aparte, trabajaba en una empresa de televisión deportiva. Ese fue el último año para ahorrar, porque ya sabía que me tenía que ir, no sé adónde, pero tenía que salir. Y cuando estuve en un programa nacional como conductor, ahí conocí a Cristhian, que me dijo: me voy a hacer una obra que se llama CAOS, vente conmigo, tienes un perfil que en algunos rubros te puede ir bien.  Fue así que llegué a Lima un 28 de julio en las fiestas patrias, y a los pocos días, por suerte, coincidí con el 17 Festival de Cine de Lima.

¿Qué sabias del Perú?
Yo no sabía a nivel artístico qué es lo que había en Lima, porque allá no llega nada de eso. Sabía que hay un país que se llama Perú, y Lima su capital, porque existe un dicho muy conocido en España, cuando te vas a un sitio muy lejano te dicen: “Te vas hacia Lima”; eso lo he escuchado desde pequeño. Y la verdad, no conocía la cultura peruana.

Al poco tiempo de haber arribado al país, te surgió una propuesta para televisión que no tenía nada que ver con el arte dramático. Hablo del reality Esto es guerra.
A las dos semanas de estar en Lima hice un casting con un director Manuel Alva, en un canal que se iba a llamar J, para un programa de dos policías que iban a detener a la gente que viste mal, y a mí me pareció gracioso y divertido, incluso, ya tenía en la cabeza qué tipo de estilo le iba a dar; y a los dos días me llamaron, y me dijeron que estaba seleccionado. Y justo en ese casting conocí a Fiorella Chirichigno, una modelo compañera, y me dijo que mi perfil encajaba con  un programa televisivo que se llama Esto es guerra, y luego de explicarme como era este reality de competencias, yo dije gracias, no va conmigo, porque está en las antípodas de mis principios artísticos y morales, pero algo me dijo que le reciba su teléfono, y entonces compartimos números. Acababa de llegar y no podía darme el lujo de cerrarme puertas desde la primera. Al parecer ella le dio mi teléfono al productor general del programa, porque me llamó esa misma noche,  y me dijo: queremos verte ahora mismo; dije ok, luego, me vestí, llegué, y me dijeron: quítate la camiseta y afeitate que queremos verte. Después de unos días, me llamó la productora y me dijo que ya estaba adentro. Y la verdad, me sentí alegre porque necesitaba el dinero.

En ese reality casi es costumbre ver ligar a los chicos con las chicas. En tu caso, mantuviste un perfil discreto, y no te involucraste con nadie.
No lo haría. Pues, si yo me enamoro de alguien allí, es como si te enamoras de la compañera de tu oficina. En mi caso, yo evité escándalos, discusiones, y sobre todo, los amoríos. 

Al parecer la producción es la que encomienda esos enamoramientos para el rating.
Ahí hay un manejo de distintas maneras. Muchas veces es verdad, y otras, no lo es tanto.

Al parecer, has dado el salto, en tus aspiraciones actorales. Se viene una soberbia obra universal en Lima, Don Juan Tenorio. ¿Cómo te convocan para el protagónico?
Eso tiene que ver una vez más con Cristhian Esquivel, que es como un ángel de la guardia para mí. Un buen día luego de ver la obra CAOS de Rebeca Ráez, la misma en que él actuó, luego de una función, me quedé conversando con los actores, y creo que tuve afinidad con Rebeca, y también creo que le quedó claro que soy actor.

¿Y cómo fue la llamada?
Yo acabé mi participación en el programa Calle 7, y a los pocos días me enviaron un inbox por el Facebook en el que decía: --David queremos que seas Don Juan Tenorio-- y al leerlo, tardé dos segundos para pensar, otro segundo en asimilar, y otro para contestar, porque es como que me hubieran ofrecido un Hamlet. Y me daría igual que me lo ofrezcan en Zimbabue como en otro país. Hamlet es Hamlet, y Don Juan Tenorio siempre será Don Juan Tenorio aquí, y en cualquier lugar del mundo.

¿Te hizo feliz esa convocatoria?
Ha sido el momento más feliz que he sentido desde que llegué a Lima. Te das cuenta que es tu verdadero oxígeno, y hace que cruces charcos, y superes  malos momentos emocionales, sinceramente, es mi verdadero amor y pasión.

¿Qué te parece el Cementerio Presbítero Maestro?
Me parece que muchos actores pagarían por vivir una experiencia actoral ahí; porque tú puedes actuar en un teatro con decorado, y me parece maravilloso; pero actuar en ese lugar con una sensación hiperrealista en una obra que sí habla de la muerte, y con la propia muerte que está constantemente pegada a tu hombro, me parece una sensación maravillosa.



¿Cuál es la sensación que te puede dar un público en vivo a diferencia del cine?
La sensación es como un orgasmo, es como algo sexual. Cuando tú te subes al escenario, te sientes gigante, y consideras que tu vida tiene un porque, porque en ese momento tú eres el que decide, y sientes el control y la energía, y puedes manipular las sensaciones del público. Realmente, eso es lo que engancha en el teatro.

Luego de haber inaugurado la obra en Lima ¿podrás considerar que no has llegado aquí en vano?
Por supuesto, sin duda. Le he dado muchísimas horas de ensayo, y ahora en plena puesta, cada día disfruto más.

La puesta de Don Juan Tenorio dura solo unos días. Una vez que concluyas ahí ¿Qué decidirías si te llaman otra vez para otra temporada de un reality como Esto es guerra?
Yo no necesito ser millonario, ni tener grandes lujos para ser feliz, y mientras yo pueda mantenerme, pagar mi departamento, comer, y de vez en cuando ir a tomarme unos piscos sours por ahí, es suficiente. Es cierto que tengo que avanzar, y todas las personas necesitamos tener nuestros ahorros, y económicamente tener una vida holgada para poder llegar a fin de mes.

¿Entonces aceptarías?
Mira, estar ahí es un arma de doble filo con la que te cortas, y puedes pisar el palito en cualquier momento, pero también está en uno pisarlo. Lo que pasa es que cuando ingresas a ese programa y te ofrecen ganar miles de dólares al mes… y ¿quién gana esa cantidad en España ahora? Nadie.

¿Qué opinas de la cultura?
A mí me gustaría que el Estado invierta más en educación y cultura, y que haya más programas de ficción y cultura. La cultura es imprescindible.

Se dice que los chicos lindos son “calabacitos”, que no tienen nada en la cabeza.
Quienes dicen eso creo que son tan ignorantes como los demás, porque no se puede juzgar a una persona por su físico. A mí no me pueden decir que una persona no agraciada físicamente, va a ser más inteligente, o mejor actor, o mejor médico. Eso no tiene nada que ver, todo va por dentro. Los griegos eran los tipos que más cultivaban el conocimiento, y eran los que más cuidaban su cuerpo, pues, buscaban la armonía tanto mental como física.   
¿Qué te ha llamado más la atención de nuestra cultura viva?
Me llamó mucho la atención la gran cultura musical que hay aquí. Cuando vi la película Sigo siendo de Javier Corcuera, me emocioné mucho porque me di cuenta que en el Perú existe un abanico tan inmenso a nivel cultural-musical, desde el zapateo afroperuano, y los cantos de la selva. Eso por un lado, y otra cosa que me impresionó, es la gente de la calle que sabe mucho, sin quizás haber ido a la escuela; los taxistas, por ejemplo. Me acuerdo una vez, que a un taxista lo tomé y creo que le dije que necesito irme a Neoplásticas, y él me corrigió y me dijo: no señor, se dice neoplásicas, y luego en el trayecto, me dio una charla sobre lenguaje. En la trayectoria de mi vida, Lima siempre estará marcada con letras grandes.

¿Piensas ser padre en algún momento?
Me gustaría cuando llegue la mujer, porque no todas las personas que están a tu lado, comprenden tu profesión.

¿Y eres un Don Juan en la vida real?
No. No me considero un Don Juan. Quizás al principio, como a los 25 años, no te digo que no, porque a esa edad las hormonas hablan por ti.

¿Cómo te ves de acá, a unos años, en el ámbito profesional?
Me gustaría verme triunfando, haciendo películas, y que  la gente me reconozca por la calle, por lo profesional que he llegado a ser como actor; y luego poder compartir esos éxitos con mi familia.

¿En Perú?
Dónde sea. Perú, Estados Unidos, España. Pero si es en Perú sería maravilloso.


El dato:
Obra de teatro: Don Juan Tenorio,
Dirección: Myriam Reátegui
Lugar: Museo Cementerio Presbítero Maestro
Fechas: Desde el 29 de octubre hasta el 9 de noviembre,
Horario: 19.30
Venta de entradas:   Teleticket.










viernes, 5 de septiembre de 2014

ASÍ SE INAUGURÓ LA COLECTIVA 100 POR LA SARITA




El día de ayer La Galería Delbarrio celebró su quinto año de funcionamiento, y lo hizo a lo grande, inaugurando una muestra colectiva en honor al centésimo aniversario del natalicio de la patrona de los pobres Sarita Colonia.

Sara Colonia Zambrano nació en Huaraz el 1 de marzo de 1914, y falleció a los 26 años en el hospital de Bellavista del Callao, el 20 de diciembre de 1940.
En esa época los creyentes chalacos se apropiaron de la fosa común que albergó sus restos; en un lugar periférico  del Cementerio Baquíjano y Carrillo.

Fue entonces, que desde ese momento, cientos de devotos, entre ellos, los estibadores del puerto, las prostitutas, homosexuales y los delincuentes más avezados, empezaron a venerarla, en compañía de la familia Colonia, que se encargó de administrar los fondos que ellos recaudaron para construir una capilla simple, y posteriormente el mausoleo que hasta el día de hoy los fieles visitan, pese a la desaprobación de la iglesia católica. No por algo, el primero de marzo pasado, miles de devotos concurrieron con ofrendas de todo tipo, para rezarle, y bailarle al ritmo de una orquesta de salsa, con cerveza en mano, y hasta entrada la noche.

La única hermana de Sarita que se halla con vida, y que se encarga de organizar las misas es la señora Rosa Colonia Zambrano de 82 años, que recuerda que Sarita debido a su temprana orfandad, cuidó de ella y sus hermanas como una madre, y siempre quiso ser monja.



De esa forma, la Galería Delbarrio en el mes de septiembre realiza un merecido homenaje, a través de las artes plásticas, a la patrona de los pobres, para que el público pueda conocer la relación de dicho culto con las miradas personales de los artistas.
Durante los 52 días, de exposición se llevará a cabo conversatorios y debates entre artistas, poetas, músicos y devotos.



Entre los ochenta artistas visuales participantes se encuentran:
Alfredo Márquez, Adolfo Gutiérrez, Alexandra Torres Novoa, Alinder Espada, Antonio García, Brocha Gorda, Carlos Risco, Carlos Valdez, Carlos Zevallos, Charo Noriega, Claudia La Murillo, Cristian Alfaro, Cristina Flores, Cristina Planas, Cuco Morales, Cherman, Daniel Bengoa, David Chipana, David Gennell, Eduardo Tokeshi, Elena Chavesta, Elena Candiotte, Elliot Tupac, Emilio Fernández, Farid Toledo, Fidel Barandiarán, Gedeon Fernández, Gino Ceccarelli, Herberth Rodríguez, Jaime Romero, Jimbo, John Chauca, Jose Carlos Vargas, José Coronado, José Hugo García Juárez, José Luis Palomino, José Santos, Juan Javier Salazar, Juan Pacheco, Julia Ortiz, Julia Salinas, Enrique Polanco, Leia Sucasaire, Lillian Benites, Liliana Avalos, Lucy Angulo, Luz Letts, Magdalena Ayme, Manuel Cayao, Marcelo Zevallos, Marcos Palacios, Mario Mogrovejo, Miguel Lescano, Milton Miranda, Miluska Vera, Nancy Viza, Naty Muñoz, Olga Mori, Olga Sacsa, Olinda Silvano, Oscar Manuel Alarcón, Pancho Guerra García, Patricia Alor Pretell, Paul Rojas, Pilar Pedraza, Primitivo Evanan Poma, Richard Suarez, Roberto Peremese, Shila Alvarado, Sophi Durand Pop, Teodoro Ramírez, Teresa Carvallo, Vladimir Ramos Calderón, Wilma Maynas Inuma, Sun Cock, Lici Ramírez, Susana Torres, Ana de Orbegoso, Liliana Taboada, Tito Bobbio Velarde.

El dato:
Exposición: Galería Delbarrio.
Organización: Mario Mogrovejo.
Directora: Gabriela Tineo Sanguinetti
Curaduría: César Ramos Aldana.
La exposición colectiva va desde el jueves 4 de setiembre al 26 de octubre.
Dirección: Calle Bernardino Cruz 148, Chorrillos, 2da paralela de la Av. Huaylas hacia el Morro Solar, a 20 mts del malecón.
Horario: De martes a sábado de 11horas a 21 horas, y domingos de 12 horas a 19 horas.
Teléfono: 251-9111


sábado, 12 de abril de 2014

ELIDA ROMÁN VETÓ CUADRO DE ENRIQUE POLANCO SOBRE JAVIER HERAUD DE MUSEO DE ARTE DE SAN MARCOS



Elida Román: “Ese cuadro no va, porque no le hace ningún bien al museo, ni al pintor”

Ya casi está de moda que una pintura cause polémica, generando en algunos casos, un trastorno en las personas con criterios prejuiciosos y arraigados, o que atente contra credos religiosos, y sociales; a tal punto de alimentar ciertas censuras acomodaticias.
Esta vez le tocó el turno al pintor expresionista Enrique Polanco, que luego de donar un cuadro valorizado en cincuenta mil dólares al Museo de Arte de San Marcos, se encontró con la infausta sorpresa de que su obra había sido vetada por la curadora del museo, la señora Elida Román.
De esa forma, la pintura de Polanco quedaría impedida de pertenecer a la Colección de Arte Moderno y Contemporáneo del Museo en mención.

A continuación, una breve cronología de lo acontecido en el circuito artístico limeño: El 10 de mayo del 2012 se inauguró en la sala Luis Miró Quesada Garland de la municipalidad de Miraflores, la exposición “Yo no me río de la muerte” en homenaje al poeta desparecido Javier Heraud. En esa ocasión, entre los ocho artistas incluidos en la colectiva, Polanco participó con un díptico de gran formato cuyo título “Canto Coral ante la tumba de Javier Heraud”, ( en él se observan las etapas del poeta, y las imágenes de los revolucionarios cubanos Camilo Cien Fuegos, el Che Guevara, Fidel Castro, y el modernista José Martí ) que había pintado para dicho homenaje, pero a los pocos días de la exposición, cierto público miraflorino protestó de dicha obra, aduciendo que se rendía un injustificado tributo, a un terrorista.
Al poco tiempo, el 17 de julio del mismo año, se inauguró en la misma galería la exposición “Vigilar y Castigar”, en un afán de protestar contra la censura que habían sufrido algunas obras de arte en las últimas dos décadas. Precisamente, allí mismo se expuso un cuadro de Polanco, titulado “Curas” en el que se puede ver a un cardenal Juan Luis Cipriani al mando de una turba de sacerdotes; y una vez más, las religiosas miraflorinas pegaron el grito en el cielo, y la cabeza de Lucho Lama, director de la galería en esas épocas, ya estaba prácticamente pedida; y no fue, sino hasta el mes de octubre, también del mismo año, que se inaugura la individual de la escultora Cristina Planas (titulada “Así sea”), tildada de sacrílega por los grupos de católicos; y Lama fue expectorado del cargo, de parte del alcalde Jorge Muñoz que no soportó la presión del clero, y el conservadurismo de los vecinos.

Pero vayamos al caso Polanco:  en dialogo con Lima gris, el artista afirmó que el año pasado, el director del Museo de Arte de san Marcos, el señor Germán Carnero Roqué, le manifestó que el museo a su cargo necesitaba una obra como el díptico “Canto Coral ante la tumba de Javier Heraud” por tratarse de una pintura simbólica para la San Marcos, que en su tiempo había albergado al poeta en sus claustros; y fue así, que se la pidió en donación; pero Polanco en un principio, dado el cariño personal que le tiene a su trabajo, hizo caso omiso; además, ya había donado anteriormente una obra al mismo museo. Pero, la tenacidad de Carnero no se dejó esperar, y ante tanta insistencia, creo sus frutos. Polanco había aceptado, y decidió donar su díptico, con la única condición de que sea considerado en la exposición permanente de la Colección de Arte Moderno y Contemporáneo del museo; ya que éste actualmente cuenta también con las colecciones: de Arte Popular, de Retratos, y la Colección del Archivo de Pintura Campesina.
De esa forma, a fines del mes de agosto el cuadro fue trasladado hasta las instalaciones del museo, y así todos quedaron contentos, y solo había que aguardar hasta su próxima colocación en la exposición permanente. Pero al parecer, algo andaba mal, y como cosa del destino, Polanco se encontró la semana pasada con Germán Carnero en una exposición en la Fundación Euroidiomas, y éste no tuvo más remedio que comunicarle que su díptico no iba más en la exposición permanente del museo, porque había sido vetado nada menos que por la curadora Elida Román, y ante el inmediato reclamo del artista, Carnero confesó que las palabras textuales de la crítica argentina radicada en nuestro país desde hace varias décadas, fueron: ---Ese cuadro no va, porque no le hace ningún bien al museo, ni al pintor---  en otras palabras, el cuadro nunca logró, ni lograría ser expuesto.

Nosotros nos preguntamos ¿con qué criterios se veta una obra de arte que representa a un personaje de la cultura peruana? Y peor aún ¿Acaso el director de un museo no es el que decide el destino de una donación artística? ¿Tiene más poder de decisión un subordinado (curador) frente a su jefe, el director? Por otro lado, la señora Elida Román no figura en el directorio del CCSM ¿Cómo es que tiene poder de decisión, en esa institución? Y ¿Si Polanco no se hubiese encontrado casualmente con Carnero en un evento, éste le habría comunicado la decisión?

Lo cierto es que Germán Carnero, correteó a Polanco durante meses para persuadirlo de que done su pintura, asegurándole que ésta permanecería en la citada colección permanente; y que el museo San Marcos necesitaba tener y mostrar una obra emblemática en memoria de Javier Heraud; pero por razones extrañas de intromisión de competencias, el cuadro probablemente iba a correr el riesgo de confinarse en los almacenes del museo. Pero, afortunadamente, desde hace unos días, dicha obra ya se encuentra en el taller de su autor.

Es cierto que el arte no debe subordinarse ante criterios políticos, ni religiosos, pero el hecho es que aún subsisten las vacas sagradas que detentan sus poderes implícitos, pero finalmente poderes, que únicamente distorsionan las verdaderas miradas artísticas, y humanistas de los que apuestan por el arte.

A continuación, algunas impresiones de Enrique Polanco sobre el particular

Cuando terminas una pintura ¿Cuál es tu objetivo primordial?
Mi objetivo primordial es que mi trabajo siempre termine colgado en una pared que no sea solo tu propio taller, y desde luego, que también sea vista por todo el público que sea posible.

En lo personal ¿Qué representa para ti, el díptico “Canto Coral ante la tumba de Javier Heraud?
Mucho. Ese es un cuadro que yo realicé hace como dos años, y luego tuve la invitación de Lucho Lama que en esa época era el director de la Galería Luis Miró Quesada Garland, porque se hizo una muestra en homenaje a Javier Heraud, y la verdad, fue un cuadro que me demandó muchísimo esfuerzo, con cuatro meses de trabajo intenso, y por eso, le tengo mucho aprecio, y me quedé con él; pero luego, ante las insistencias del director del Museo de Arte de San Marcos, que siempre me decía que mi cuadro tenía que estar sí o sí, en el museo, ya que significaba el retorno de Javier Heraud a San Marcos, una casa que tanto amó, yo lo pensé, porque ellos ya tienen una obra mía, que les doné; pero ante la insistencia, más pudieron los argumentos de Carnero, y los consideré aceptables, y así, decidí donarlo a San Marcos.

¿Qué opinión te merece la labor de los curadores aquí en Lima?
En realidad, no tengo una buena opinión, porque como vi en un artículo de Lucho Lama, el año pasado, al hacer un balance sobre las mejores exposiciones del año; hablaba que, dos buenas y exitosas muestras (las de Tola, y Polanco) simplemente no habían tenido curador. Entonces, quiere decir que los curadores, son absolutamente prescindibles.

¿Por lo tanto, no le hacen un bien al arte en sí?
Creo que ahora no. Porque Con el poder que últimamente están obteniendo, y que es cada día más grande, no le hacen un bien al arte, porque al final, terminan primando sus concepciones estéticas, y punto. Ellos, entonces, lo que no comprenden, lo vetan.

¿Entonces un curador actualmente tiene más poder que un director y/o promotor de museo, o galería?
Bueno, lo que me acaba de pasar hace muy poco, prueba lo que me estás preguntando, porque está visto que la curadora del Museo de San Marcos tiene más poder que el propio director.

¿Y cómo han sido tus tratos, o contactos con la señora Elida Román anteriormente?
Sin ningún problema, aunque algo distantes, pero muy amables siempre, porque siempre le he tenido mucho respeto, y ella ha escrito muchas veces, refiriéndose bien a mi trabajo. Pero eso no hace que yo me inhiba, y eleve mi voz de protesta ante algo que considero injusto, y a mi evolución como artista y pintor de casi cuarenta años, y a la calidad que he logrado conseguir gracias a mucho esfuerzo y trabajo, y a que nunca se me haya explicado ¿por qué se me veta un cuadro que no tenía un verdadero motivo artístico para hacerse?

Por último, ¿Qué actitud o cualidad les faltaría a los directores, o promotores de Galerías y museos?

Yo creo que, muy encima de los curadores están ellos, los directores que son los que tienen que tomar las decisiones; y en lo particular, con lo que hoy me está tocando vivir, pienso que Germán Carnero debió haberla luchado más para defender lo que él mismo defendía antes, al reconocer y pedirme esta pintura, y no lavarse las manos, y echarle la culpa a la señora Román. Entonces, yo antes de la donación contemplé dos clausulas pensando, que quizás algo podría pasarle al cuadro, y de repente acabaría guardado en un sótano, y yo interpreto que ella ha vetado mi cuadro porque lo debe considerar de mala calidad, como ella misma lo dice, según Carnero: Ese cuadro no le hace ningún bien al museo, ni al pintor”, y ante eso, simplemente, solicité que se me devuelva mi obra, porque yo hubiera comprendido, el hecho de que no la expongan en una, que otra muestra, pero solo puedo pensar que, mientras la señora Román esté en ese museo, mi cuadro estará confinado a honguearse en los sótanos del museo de San Marcos. 

lunes, 6 de mayo de 2013

EN EL MARCO DE LA NOCHE EN BLANCO: ASÍ SE VIVIÓ LA MESA REDONDA; ESPACIOS PÚBLICOS, ACONTECIMIENTO ARTÍSTICO Y CIUDADANÍA








El último jueves 02 de mayo, se realizó en el MAC (Museo de arte contemporáneo) una interesante Mesa redonda, en el marco de la Noche en Blanco 2013 que a pocas horas se desarrollará en las calles de Barranco.

“Espacios públicos, acontecimiento artístico y ciudadanía” llevó como nombre el evento que tuvo como responsables a la Red de instituciones francesas en el Perú y al EUNIC, y cuyos objetivos primordiales son generar la reflexión en la ciudadanía en torno a la ciudad sostenible y la pobreza.

La conversa la inició Jean Paul Maury (director de la Alianza Francesa de Lima), que estuvo como moderador en la mesa, y dentro de su acostumbrada introducción afirmó algo muy cierto; que nuestra sociedad está creciendo económicamente, y que a pesar de un boom inmobiliario, ¿esta sociedad también se está desarrollando?
Interrogantes que aún nadie responde ante las expectativas de gente que mira el desarrollo desde otras perspectivas, y desde otros bienestares.

Seguidamente, Benjamin Pradel, (sociólogo de la universidad de Grenoble, Francia) dio innumerables pautas para la intervención de los lugares públicos, pues los cambios en una sociedad son dinámicos y constantes, y por ello se requiere adaptar tales espacios al modo cultural de cada ciudad y costumbres. De allí su enfoque desde un sentido urbanístico.

Adriana Vitali (landscape designer) formada desde pequeña en Perú, pero que radica muchos años en Europa, planteó de manera tenaz, y con la ayuda de la empresa privada; el hecho de crear muchos parques de esculturas a lo largo de la ciudad de Lima, incluso en sus playas, para así revalorizar tales espacios públicos, e inclusive poder ubicarlos en los rankings internacionales, con las premiaciones artísticas existentes.

La arquitecta Silvia de los Ríos (Especialista de renovación urbana) fue enfática en pronunciar que los verdaderos titulares de los espacios públicos, urbanos y sociales, son la propia ciudad y los ciudadanos que la habitan. Asimismo, exhortó a recuperar el arte y la identidad de Lima, mediante la difusión de sus simbologías. En otras palabras, recuperar los símbolos de la memoria histórica y colectiva de nuestra ciudad, claro está, en base a los intereses comunes, con respecto a lo individual, y a lo colectivo, no sin antes convocar a los gremios culturales, colegios profesionales, decanatos universitarios, etc. para plantear nuevos proyectos artísticos y culturales en nuestra sociedad.  

En una breve intervención, y con interprete incluida; la artista plástica y fotógrafa Scarlett Hooft Graafland, habló de su original forma de realizar arte temporal, en espacios públicos temporales, como el caso que mostró en una de sus diapositivas, de un molino en un paisaje holandés.

También hizo su intervención el actual Gerente de Cultura de la Municipalidad de Lima, Pedro Pablo Alayza, manifestando un poco su extrañeza de que en la actualidad es poco probable que las gentes y las familias salgan a recorrer la ciudad a pie, pese a que aún contamos con monumentos arqueológicos, y a pesar de los ya desaparecidos. Pues, en los años cincuenta, los espacios públicos se mantenían abiertos y en óptimas condiciones para poder recorrerlos sin mayores problemas, a diferencia de hoy, que encontramos rejas por doquier, cada vez que queremos ingresar a un parque y/o espacio público.

Jai Gonzales (bailarina, coreógrafa, y directora de la Noche en Blanco en Lima), fue la última ponente; y entre lo más interesante que manifestó fue el hecho de no dejarle toda responsabilidad a la “autoridad”, pues, ella no debe luchar sola, también deberán hacerlo los ciudadanos, así, reconoció que ya existen pequeñas iniciativas con distintas expresiones de arte, pero que es necesario e importante que los habitantes de Lima miren realmente su ciudad, y se identifiquen con ella, para lograr una ciudad sostenible.

Posteriormente, y en la rueda de preguntas entre el público asistente se oyeron distintas impresiones. Entre ellas: alguna protesta, que ¿por qué la Noche en Blanco tendría que ser en el distrito de Barranco? cuyas calles ya se encuentran fragmentadas. O que, Lima no es solo Miraflores, Barranco, y San Isidro, pues también existen distritos como Comas (en este momento está en pleno FITECA), SJL, etc. Por otro lado, algunos asistentes cuestionaron la real labor de la Municipalidad con respecto a los temas culturales y/o artísticos de Lima, y se preguntaron ¿Si es que la comuna limeña tiene una serie de enlaces y contactos internacionales, por qué no gestiona los financiamientos y recursos pertinentes para ejecutar los dizque proyectos culturales? aunque Pedro Pablo Alayza no perdió tiempo en justificar la gestión de la Villarán, diciendo que la empresa privada solo estaba esperando los resultados del pasado referéndum para, en adelante invertir.   




De lo que no hay duda es que Lima está pasando por un buen momento cultural, si bien, no como el anhelado por muchos, y ni siquiera a la altura de las capitales del mundo, igual se crece, no a pasos agigantados, pero se crece, pues, acaban de darse dos festivales importantes de arte (Parc/Art), y luego vendrán otros, como el Festival de Cine de Lima, Festival internacional de Poesía, Noche de Arte, el Fenaco, El Premio Nacional de Cultura, entre otros eventos culturales.

Claro está; que el Estado casi no tiene mano, ni responsabilidad en nuestra coyuntura cultural. Toda ella, o casi toda, se la debemos a múltiples iniciativas individuales y colectivas de la sociedad civil, de grupos independientes, colectivos, asociaciones, redes. Y en cuanto a la difusión y publicidad, la prensa escrita y televisiva (a excepción de TNP) se mantiene ausente, nada más deplorable para nuestra sociedad. Es por ello que hoy la red social, constituye un medio de comunicación que no tiene fronteras. Y si es por el bien, y propagación de la cultura; entonces bienvenida sea.






martes, 29 de septiembre de 2009

"LIMA...LA NO HORRIBLE"







Hablar del centro histórico de Lima, implica quizá, reseñar toda la historia que existe detrás de ella. Y aunque sería extensísimo, no dejaría de ser interesante hacer un recorrido cronológico sobre el tema, pero creo que para eso están los investigadores.
Resulta que el día de ayer, me sucedió algo interesante. Simplemente fui testigo de un singular recorrido dentro de las instalaciones de la estación de Desamparados, allí al costado de Palacio de Gobierno. Si bien no recuerdo, la última vez que visité Desamparados, fue para una exposición de arte peruano “La serpiente de Agua: La Vida Indígena en la Amazonía” que organizó la ex primera dama Eliane Karp, hace creo cinco o seis años atrás. Pero esta vez, el Dr. Yepes Del Castillo, ejecutivo encargado del lugar, nos mostraba casi todas las instalaciones internas de la antigua estación, que lucían remozadas, impecables, con una decoración clásica pero al mismo tiempo vanguardista. El objeto de la remodelación consistía en lo siguiente: próximamente funcionaria ahí mismo, una especie de museo y biblioteca literarios (La Casa de la Literatura Peruana), es por ello que sus salones, ya ostentaban datos, citas, poemas y hasta audiovisuales, de los distintos autores y autoras literarias que nuestra tierra vio nacer a través del tiempo; pero lo que más me impresionó fue ir a la parte baja de la estación, que es la que colinda con los rieles ferroviarios y con el “Hablador”, allí sencillamente nos paramos encima de un enorme tabladillo de fina madera natural, con vista al “malecón del Rímac” que desde esa perspectiva, no se veía nada mal. El Dr. Yepes Del Castillo, nos confirmó que estábamos parados sobre lo que próximamente sería un café literario, entonces, en un cerrar de ojos, me transporté por el tiempo e imaginé estar en “El jardín Estrasburgo” famoso restaurant y café limeño del siglo XIX, que funcionaba en la plaza de armas.
Honestamente creo que éste, y otros proyectos, ya ejecutados en el centro histórico, son además de interesantes, muy importantes para lograr recuperar la atmósfera cultural que caracterizaba a nuestra entrañable ciudad, aunque gris, pero monumental por donde se le mire; yo quiero a Lima, con sus distintas expresiones populares, costumbristas y étnicas, es por eso que celebro esa exclusiva pluralidad que reina en sus rincones, porque creo que esa característica, es la que la hace más rica e interesante para nosotros, y para los extranjeros que tienen el honor de visitarnos. Pero también celebro la iniciativa de autoridades y empresarios que apuestan por su ciudad, al querer recuperarla, para hacerla nuevamente la ciudad cultural que siempre fue. Allí tenemos por ejemplo la remodelada casa Aspíllaga, que hoy funciona como centro cultural de la Cancillería, recibiendo democráticamente al público, para distintas muestras y conferencias culturales, además del nuevo edificio Wiese, recientemente remodelado y en cuyo salón principal el MALI (Museo de Arte de Lima) exhibió a lo largo de varios meses, una interesante muestra con instalaciones colectivas de varios artistas. Según me contaba el joven curador Cesar Costa, que el autor del proyecto del edificio Wiese es un inversionista español, (Fernando Palazuelo) que desde que pisó nuestra ciudad en el 2006, se enamoró al instante de ella y como recompensa, a través de su empresa ARTE EXPRESS Y COMPAÑÍA, montada hoy en la calle Miró quesada; decidió invertir en algunos viejos edificios y casonas abandonadas alrededor del damero de Pizarro, para luego convertirlas en joyas arquitectónicas. Tampoco nos olvidemos del tradicional pasaje Santa Rosa que alberga a la veterana galería Pancho Fierro, y qué decir del señorial pasaje Los Escribanos, ubicado enfrente del Correo Central, que además de invitarnos a tertuliar en sus distintos cafés y restaurantes, nos engríe con “El Virrey” de los Sanseviero (clásica librería). Por otro lado, debo admitir también, que en esta nota estoy omitiendo otros importantes lugares, (museos, iglesias, teatros, salas de recitales, conventos, etc.) pero aunque no lo hago de mala fe, confieso que lo poco que he reseñado, hizo que en algún momento se me acelere el pulso.
Finalmente, con todo su permiso maestro Salazar Bondy, donde se encuentre, mis más profundos honores para usted y para su valiosa publicación, que con mirada crítica, también planteó propuestas esperanzadoras; pero permítame responderle que ahora deberá ser: “Lima… La no horrible”.