lunes, 28 de febrero de 2011

MARTÍN ADÁN, EL ETERNO POETA


Barranco en Óleo de Enrique Polanco

Rafael de la Fuente Benavides (1908-1985) cogió el seudónimo de Martin Adán cuando José Carlos Mariátegui le encomendó escribir sus primeras coplas para la revista Amauta. Su inclinación por la poesía fue temprana, desde los años escolares en el colegio Alemán. La vida de Adán fue algo así como una novela que cumple con todas las condiciones para poder atrapar a los lectores, provista de drama, alcohol, aventuras, bohemia, entre otros componentes antagónicos. Mas que azarosa, fue peculiarmente libre y anti convencional, y siempre se encargó de guardar distancia con los extraños para que no especulen sobre su vida, esa era la enérgica repuesta que daba a todos los que creían que su poesía guardaba relación con pasajes de su vida; tal vez por eso trató de no plasmar luego en los versos, pasajes concretos. A diferencia de su novela La casa de Cartón (1928). Recuerdo que la primera vez que la leí en el colegio, era un librillo con tapa color azul editado por Peisa y Mejía Baca. Me pareció rarísima, y casi no la entendí, pero creo que surgió cierta química con el chico que me contaba todo sobre Barranco.

La poesía de Adán aparentemente revela un mea culpa existencial, por su sensibilidad en los temas meramente humanos, pero más allá de eso, se interna con absoluta genialidad hacia la belleza del lenguaje poético. Escrita en principio al estilo barroco, nos invita a lidiar con las palabras algo inasequibles, pero posteriormente su poesía cobra mayor comprensión. Y si algo debe quedar en claro; es que hoy existen notables poetas con una vasta obra, pero han perdido el culto hacía la ontología, y no se desligan de esa poesía descriptiva que solo ve el horizonte. A diferencia de Adán y Vallejo que supieron rendir tributo al Ser (onthos). De igual forma, el poeta se preocupó de centrar la atención de sus lectores únicamente hacia sus textos, con la condición de no vincularlos con él. Pues no paró de proclamarse como un gramático, y en 1981 declaró: “escribo despierto con plena lucidez, atento a la gramática”, pero tenazmente continuaba la pregunta entre el vinculo de su poesía con sus vivencias, a lo que respondió con contundencia: “Ninguna. La vida se me impone, la poesía la elijo”.

Por otro lado, existe la leyenda del personaje que andaba ferozmente ebrio, de bar en bar en el centro de Lima, con imagen desaliñada, y que escribía sus versos en las servilletas de papel, antes de regresar al hospital Larco Herrera donde fue huésped por muchos años debido a sus síndromes depresivos. Sin duda lo marcó la pérdida de su padre a tempana edad (7 años) quedando al cuidado de su inflexible tía Tarcila en el barrio de Barranco y Lima.

No obstante, lo poco que conocemos del poeta se debe a breves testimonios de algunos personajes que compartieron tertulias y momentos comunes, y existen pocas biografías serias, a excepción de las de Estuardo Núñez en la revista Letras Peruanas en 1951, y la de José Antonio Bravo en 1987.

Adán, gran representante de la literatura innovadora y vanguardista latinoamericana, cayó enfermo en el año 1984, y tras una intervención quirúrgica en el Hospital Arzobispo Loayza por problemas renales, lo trasladan al albergue Canevaro muy cerca del Paseo de Aguas en el Rímac. Pero el 29 de enero de 1985, retorna al hospital Loayza para otra intervención, y deja de existir, luego de un insano abandono, para partir hacia la eternidad y unirse en compañía a sus cofrades Vallejo, Arguedas, y Valdelomar.




sábado, 15 de enero de 2011

LA BATALLA DE MIRAFLORES



Reducto Nº 1 de Miraflores en 1881


Miraflores es un barrio bien, que alberga a ciudadanos creativos y exigentes con sus autoridades, y afortunadamente, esas mismas autoridades se ponen al servicio de ellos para poder brindarles hermosos parques, lindas fuentes de agua, y zonas comerciales, turísticas y recreativas que hoy son el deleite de vecinos limeños que vienen de diferentes distritos. Deberíamos preguntarnos entonces; ¿Miraflores siempre fue así?

Por supuesto que sí. En el siglo XIX, Miraflores ostentaba ya su lindo barrio en el que vivían connotados ciudadanos ilustres, entre académicos, doctores, intelectuales y algunos diplomáticos. Pero lo que ocurrió el 15 de enero de 1881, fue el suceso más funesto y sangriento de la historia del distrito. Se trata de “La batalla de Miraflores” que en el marco de la guerra del pacifico, se volvían a enfrentar peruanos y chilenos, luego de la derrota de la batalla de San Juan.

Así empezó, alrededor de las 14.30 horas; y en el colmo de la deslealtad e incumplimiento de los acuerdos, un día antes, el 14 de enero, las comandancias de ambos países acordaron negociar un armisticio, para dar cese a toda la sangre derramada anteriormente en San Juan, pero inesperadamente las tropas del general Manuel Baquedano seguirían avanzando para estar preparados ante una eventual batalla. Se dice también que el traidor fue el dictador Nicolás de Piérola, quien era presidente en esos momentos; y aceptó el pedido de tregua de parte de los chilenos para poder darles tiempo, pues la mayoría de las tropas chilenas estaban en sus jolgorios emborrachándose e invadiendo y quemando rancherías y abusando de las mujeres, lo cual los mantenía desunidos y dispersos para poder enfrentar algún ataque. Es allí donde el coronel Andrés A. Cáceres ve oportuno atacar con su batallón de dos mil hombres al desperdigado y ebrio ejército chileno, con el propósito de acabarlos y así ganar la guerra; pero infortunada fue la sorpresa, cuando Cáceres solicitó el permiso para el ataque al dictador Piérola, el cual se lo negó rotundamente, alegando que le había dado su palabra al general Baquedano de no atacar. Naturalmente, luego los chilenos se recuperaron y se olvidaron de la tregua y así empezó el ataque en medio de una confusión de disparos entre ambos bandos.

Según el testimonio de un soldado chileno Justo Abel Rosales el 14 de enero de 1881, narra lo siguiente:

Se corrió en el día la noticia de que el General Baquedano había mandado un parlamentario a Piérola, intimando la rendición de Lima. Cuando todos creíamos que pronto saborearíamos los buenos frutos de la paz, llega el Comandante Bustamante…diciéndoles que íbamos a marchar camino a Lima, donde era preciso pelear hasta vencer o morir. Por eso supimos que la paz solo había sido un sueño…Con el nuevo día vimos que nos habíamos acampado a una cuadra del pueblo de Barrancas. Desde temprano los soldados de todos los cuerpos inundaron el pueblo completamente deshabitado, y lo saquearon…Se anunció la vuelta del tren que había pasado a Chorrillos. Ignorábamos el resultado de las conferencias habidas con el General en Jefe. Detrás del tren desfiló inmediatamente la artillería y este hecho me hizo suponer que no habrá paz.





Chile era superior en artillería y en soldados, pues contaba con 12,000 a 13,000 efectivos, 80 cañones y 8 ametralladoras, además del apoyo de los buques navales Blanco Encalada, Huáscar (despojado a los peruanos) y el Cochrane, listos para el bombardeo desde las costas limeñas. A diferencia de los 6,000 efectivos peruanos, más 6,000 en calidad de reserva, 19 cañones y 8 ametralladoras, organizados en 9 Reductos, los cuales se organizaron en tres sectores: Andrés A Cáceres al mando de la derecha, Belisario Suarez al centro y justo Pastor Dávila en la izquierda, en la batalla solo entrarían en combate los sectores derecho y centro al mando del Coronel Cáceres y Suarez.

Luego de algunas horas alrededor de las 19.00, se produjo la derrota en los reductos de Miraflores, pero los civiles peruanos valerosamente se atrincheraron en sus casas armando barricadas impidiendo el paso chileno, incluso con minas que iban explotando logrando algunas bajas chilenas, pero ya nada se pudo hacer. Miraflores al igual que Barranco y Chorrillos fue incendiado y saqueado por la tropa chilena, y los heridos peruanos fueron “repasados”. El traidor de Piérola luego de su inacción al disolver en plena batalla al ejército peruano, enviándolos a internar sus fusiles en el cuartel Santa Catalina, no tuvo más remedio que replegarse hacia Lima, para luego huir hacia la Sierra. Inexplicablemente hoy en la ciudad capitalina existen calles y avenidas que llevan su indigno nombre.

No obstante, la colonia italiana defendió con su vida la defensa de Miraflores, al igual que muchos ciudadanos y profesionales miraflorinos, incluso, muchos jóvenes estudiantes voluntariamente integraron la cruel lucha para defender valerosamente su patria.

Por eso, estimado lector, en el momento en que usted transite por las arterias de Lima, cerca a Larcomar, al hotel Marriot o alrededores, no dude en respirar profundo y recuerde que alguna vez allí, hace más de un siglo cientos de héroes civiles ofrendaron su vida por Miraflores y más aún por su país.

Entonces, impertinentemente hoy me atrevo a preguntar a los que se amanecen en Gótica, en los bares cubanos, en la calle de las pizzas, en los Casinos. A los Skater del malecón, a los bikers, a los surfers de la bahía, a los del parque Kennedy, a los exquisitos comensales de los restaurantes gourmet, a los que paran en el Haití, etc. ¿Se atreverían a defender Miraflores o su país, con su propia vida en caso de un conflicto bélico? Creo que la respuesta la tienen los sociólogos y antropólogos…



sábado, 1 de enero de 2011

HISTORIA DE UN PERIÓDICO: EL MERCURIO PERUANO



Primer número del bisemanario El Mercurio Peruano en 1791



El primer diario aparecido en el Perú fue el “Diario de Lima” el 1º de octubre de 1790, y lo fundó el joven militar español Jaime Bausate y Meza, no bien había pisado nuestras tierras, advirtió la necesidad de publicar los temas locales del momento con algunas colaboraciones de diferentes médicos del medio. Todo ello con la autorización del Virrey del Perú, Francisco Gil de Taboada y Lemos. Pero lo más peculiar de su publicación viene a ser la rigurosidad en el tratamiento de los temas de medicina, ya que en esa época existía gran popularidad hacia los temas y costumbres curanderiles que se ejercían día a día.

Quizá por una razón de competencia, a los tres meses de haberse impreso el “Diario de Lima”, hubo una contestación de los ilustrados e intelectuales locales, y salió por primera vez El Mercurio Peruano el 1º de enero de 1791. El grupo conformado por jóvenes intelectuales que un año anterior habían formado la “Sociedad Académica de Amantes del País” estaba integrado por el milanés Joseph Rossi y Rubí quien fue el fundador, Demetrio Guasque, José María Egaña, Jacinto Calero y Moreyra, el abogado y precursor José Baquíjano y Carrillo y el joven médico Hipólito Unanue.

Estos “Amantes del País” decidieron reflejar en el papel impreso los temas de sus tertulias patrióticas, científicas e idealistas, y así nació el periódico, cuyo real nombre fue “el Mercurio Peruano de Historia, Literatura y Noticias Públicas. El bisemanario muy rápidamente fue ganando muchos suscriptores (en México, Guayaquil, Santiago de Chile, La Paz y Buenos Aires) llegando en su mejor momento a 398, lo cual hacia más dura la competencia con el Diario de Lima, pues al poco tiempo (12 de junio de 1791) el español Fray Antonio Olavarrieta creó el “Semanario Critico”, que luego desaparecería con la edición 16.

Así, lo más resaltante de esta publicación, al margen de ilustrar a su por entonces sociedad, de temas médicos, de investigación, de economía, historia y geografía, que por cierto en su momento tocó el tema del Fenómeno del Niño informando sobre las lluvias e inundaciones que asolaron los pueblos de Lambayeque y Chiclayo en el mes de marzo de 1791. Si bien el diario de Lima informó sobre los acontecimientos naturales de un modo informativo; el Mercurio Peruano lo publica en el número 62, folios 253-263 de fecha 7 de agosto, como una explicación para interpretar las “Octavas sobre las Ruinas de Lambayeque” (cincuenta en general) que escribió uno de los miembros de la Academia Poética. Género que posteriormente fue admirado por Raúl Porras Barrenechea, al reconocer que ese verso es propio de la historia colonial “artísticamente prendada del detalle curioso y de la forma barroca”.

Al margen de ello, el Mercurio Peruano quiso instaurar ideas nuevas, a iniciativas de jóvenes pensadores que lograron integrar las ideologías contemporáneas tradicionales de la colonia, con el liberalismo emergente. Se buscaba una conciencia nacional basada en un patriotismo ideológico, que deje muy en claro al virreinato español la concepción del Perú como patria con mística y sentimiento. Pues aún estaba fresca la herida de la heroica rebelión tupamarista de 1780 que no logró salir airosa y que a causa de ello el “pueblo de los indios” quedaría relegado para los planes del Perú. Posteriormente esa búsqueda de identidad, influyó notablemente en las mentes de los criollos y consolidó su condición de peruanos.

Si bien el Mercurio Peruano tuvo un importante papel en el proceso emancipador, pues su posición con respecto a la Revolución Francesa fue identificadora en un primer momento; posteriormente, luego de algunos análisis, algunos investigadores han llegado a la conclusión de que los principios de igualdad y la búsqueda de la libertad, solo serían exclusividad entre ellos, los criollos, y no habría lugar para los indios y los negros que por ser distintos quedarían excluidos.





Esclavos tocando musica en el siglo XVIII

El Mercurio Peruano editó su último y decimosegundo numero el 31 de agosto de 1794. Y se dice que fue perdiendo la calidad de sus artículos e informes al recibir colaboraciones externas que carecían de credibilidad y valor, todo ello porque ya no se podía remunerar a sus articulistas principales a causa de la deserción en las suscripciones que por cierto era muy costoso para la época (14 reales mensuales) monto que apenas estaba al alcance de los más acomodados. Tendríamos que preguntarnos entonces ¿La ilustración, la cultura y la información, solo están al alcance de los más poderosos? Creo que la respuesta siempre ha estado entre nosotros.

De todas formas estas publicaciones sirvieron de motor para impulsar nuevos proyectos en las siguientes décadas; de allí que luego aparecieron “La Minerva Peruana”, “La Gaceta de Gobierno de Lima”, “El Verdadero Peruano”, y “El Investigador”; muchos de ellos de existencia efímera. Sin embargo el 4 de mayo de 1839 apareció por primera vez el diario El Comercio; que se ha convertido hasta el día de hoy en el Decano de la prensa nacional.






sábado, 25 de diciembre de 2010

OTRO DÍA DE NAVIDAD


Donna Reed en "Qué bello es vivir" 1946


Hoy se celebra la navidad en casi todos los rincones del planeta, y cabe mencionar que se inicio como una fiesta religiosa, en honor al nacimiento de Jesús. Y aunque en la Biblia no se registra la verdadera fecha del nacimiento, los orígenes de esta fiesta, señalan el 25 de diciembre como tal, pues según las costumbres de los pueblos de la antigüedad, se celebraba durante el solsticio del invierno (desde el 21 de diciembre), alguna fiesta motivada hacia los dioses del sol, como Mitra (en Persia), o Apolo y Helios (en Grecia y Roma). Algunas culturas creían que el dios del sol nació el 21 de diciembre, que era el día más corto del año, y que los días se hacían más largos a medida que éste dios se hacía más viejo. Y en otras culturas se creía que el dios del sol murió ese día, solo para volver a otro ciclo.

Navidad que en latín significa “nativitas” (nacimiento) es una celebración muy importante del Cristianismo, al igual que la Pascua y Pentecostés, que celebra el nacimiento de Jesucristo en Belén, por la Iglesia Católica Anglicana, algunas otras Iglesias Protestantes y la Iglesia Ortodoxa Romana. Aunque en otras Iglesias Ortodoxas se celebra el 7 de enero, ya que no aceptaron la reforma que se hizo al calendario juliano, para pasar a nuestro calendario actual llamado gregoriano, en honor a su reformador el Sumo Pontífice Gregorio XIII.

Pero dejemos un poco la historia del origen de la navidad, para más bien ponernos a pensar un poco si ésta fiesta nos sirve para reflexionar; o quizá para unirnos más a los nuestros; o para alardear nuestros logros financieros o laborales; o para competir con la pareja vecina ¿quién compra mejores muebles para el hogar?; o para reconciliarnos con nuestros enemigos; o para salir de viaje fuera o al interior del país; o para rompernos la cabeza haciendo una extensa lista de cuántos regalos haremos este año; o para orar por todos los desprotegidos del mundo; o para armar un lindo nacimiento y un suntuoso y grande árbol; o para saciarnos a más no poder con el enorme pavo en la cena navideña; o para inaugurar el último etiqueta negra que nos lo obsequió la empresa, o para juntar a toda la familia en pos de la armonía; o para hacer un mea culpa por todos nuestros pecados. En fin, creo que todas las razones antes expuestas, son realmente validas en la medida que se cumplan con absoluta libertad y convicción, puesto que, los más religiosos o espirituales podrán criticar a los más materialistas, y a su vez estos también censurarán a las innumerables sectas que se encuentran en constante beligerancia con el mundo. Por ello es preciso no perder la perspectiva, y recordemos también que nuestros derechos terminan cuando empiezan los derechos del resto.

Así es que, respetables lectores; dedíquense a celebrar la Noche Buena de la forma que más les plazca, lo importante es que se sientan bien consigo mismos y no se sientan presionados por ese dedo acusador que siempre se encuentra al servicio de la hipocresía social. Claro que, si algún eclesiástico lee ésta nota, me calificará de “hereje” por no recordar a Jesús y sobre todo por no sugerir “la paz” o “integración” entre nuestros semejantes, pero también creo que si quisiéramos dar un discurso por la paz; tendríamos que empezar por encontrarla en primer lugar, en nosotros mismos; y estoy seguro que el resto vendría por añadidura.



No quiero parecerme al “Grinch” que robó la navidad, o al personaje de Dickens; el avaro y amargado “Scrooge”; pero también creo que debemos ser realistas y reconocer que en éstas emblemáticas fechas, quienes han salido ganando desde hace varias décadas son “La publicidad” y “El marketing”, que fueron las que alentaron el fenómeno del “Consumo”, que por un lado no está mal que exista. Pero a su vez, “tal consumismo” se ha convertido hoy en día en la regla general de la navidad, cobrando a su vez más relevancia que la celebración misma.

Finalmente, sin llegar a ser un irresponsable social, hoy trataré de vivir una sencilla pero bonita navidad, y espero que todos lo hagan también, especialmente los niños, que sin mayores complicaciones viven la navidad con una férrea ilusión, que los adultos ya casi la perdimos.

En breve voy a desempolvar de mi precaria videoteca una joya del cine ¡Qué bello es vivir! (It’s a Wonderful Life, 1946), es el título de un hermoso drama navideño de uno de mis directores favoritos Frank Capra. La voy a espectar creo que por décima vez, y se las recomiendo, pues es imprescindible; y estoy seguro que después de haberla visto creerán en algunas cosas que antes para ustedes fueron quizá consideradas ilusas.






miércoles, 8 de diciembre de 2010

"JOHNNY ES FIEL A SU INMORTALIDAD"






Prácticamente, se cumple el 30º aniversario de la muerte de John Winston Lennon, y de estar en este mundo terrenal; habría tenido 70 años. Pero la vida y el destino, muchas veces nos ofrece un camino inexplicable, abrupto e insólito. Es así como pensamos los que creímos en sus virtudes no solo musicales; sino además en ese mensaje comprometido de paz, que quiso esparcir por el mundo. Pese a que muchos de sus detractores censuraban sus millones por el hecho de no ser compatibles con la extrema pobreza que aquejaba algunos rincones del planeta; Lennon supo dar un discurso sincero y esperanzador, el mismo que quizá sirvió como fuente para inspirar a otros músicos, como es el caso de Bono por ejemplo. El exitoso líder de la banda U2, siempre lo consideró su Alter-Ego, y no podría estar más orgulloso de relacionarse con todo lo concerniente a él, pues en una oportunidad visitó un estudio de grabación que se encontraba dentro de un castillo de propiedad de Lennon al sur de Francia. Julian, el hijo mayor de Lennon aprovechó la situación e hizo algunas tomas a la banda, pero en especial registró una a Bono sentado debajo de una foto de Lennon dentro del estudio.

Julian comenta sobre la foto: “Un día tomando fotos al azar vi a Bono contemplando, entre canciones y partituras, una foto de papá colgada en la pared. Pensé para mis adentros: ¡Qué palo sería!…déjame tirarme en el suelo; permanecí allí por un segundo más y disparé”.

“Al principio la llamé Un sándwich de Lennon, ahora se llama Alguien a quien admirar. Bono estaba ahí, yo lo admiro y él admira a mi padre…es un reflejo de nuestra situación”.


Bono en estudio de grabación de Lennon
                                      


Así como esta entrañable anécdota hay muchas sobre él, y aunque la revista Rolling Stone en su versión española conmemorará el 30º aniversario de su muerte, no abordará los temas anecdóticos, sino más bien un especial sobre los acontecimientos fatídicos del 8 de diciembre de 1980, tal como los publicara la edición norteamericana ese mismo año.

Al exclusivo material hecho para coleccionistas, le acompaña un portafolio en el que decenas de artistas españoles reinterpretan la histórica foto que Annie Leivovitz le hizo a John en una sesión con Yoko Ono el día en el que fue asesinado, y que luego fue considerada la mejor portada de la historia, (publicada el 22 de enero de 1981) según la Asociación de Editores de Revistas Americanas.

A continuación, transcribo un afectuoso artículo que escribí el año pasado sobre Johnny; así lo llamaba su gran amigo Elton John…que agobiado por la irreparable pérdida, luego escribió una maravillosa canción en honor a su memoria.



“HEY, HEY JOHNNY”



“Un día en la vida” hace 29 años; le arrebataron al mundo a uno de los personajes más significativos del medio musical. John Winston Lennon (1940-1980) fue abatido a tiros por Mark Chapman (Texas 1955), un indeseable fanático que lo esperó hasta altas horas de la noche en la entrada del edificio Dakota en Nueva York, último lugar de residencia de Lennon. Aquella fecha, la Gran Manzana fue testigo de uno de los hechos más funestos en su historia.

A pesar de la irreparable pérdida, Lennon siempre estuvo y estará presente en los corazones melómanos de todo el mundo.

Allá, por el año ochenta, cuando yo estaba en plena secundaria, mi amigo “El Niño” compañero de aula y de correrías, ya demostraba gran culto hacia Los Beatles, mientras que yo me dedicaba a otras bandas no menos famosas como las de Queen y los Rolling Stones. Honestamente en esa época no me afectó la muerte de Lennnon, pero a medida que me juntaba con “El Niño”, aprendía cada vez más sobre la música de los grandes de Liverpool; fue allí, justamente que él me prestó una de sus más valiosas adquisiciones: el álbum editado en el año 75, se llamaba Rock`Roll, y era un tributo que Lennon, ya convertido en solista, le rendía a sus rockeros favoritos. Pero la historia de la devolución de ese Long Play, fue realmente una tarea titánica para mi amigo. La respuesta fue sencilla, simplemente se lo devolví después de 25 largos años. Tiempo en el que él nunca desfalleció, pues me lo pedía cada vez que nos veíamos. Pero como yo, ya había aprendido a escuchar a Lennon, sencillamente me hacía el desentendido. Aunque, después de ese largo tiempo en deuda, tuve que aprender a valorar la tenacidad de mi amigo, y el día que se lo devolví, su rostro resplandeció de júbilo, tanto así, que esa noche pude dormir con la mayor paz del mundo.

Lennon siempre fue admirado por muchos, pero otras veces criticado por sus ideas políticas, a tal punto que corrió el riesgo ser deportado de los Estados Unidos en pleno gobierno del presidente Nixon, por ser un opositor a la guerra de Vietnam; pues su discurso se volvió antibelicista y pacifista, el mismo que plasmó en muchas de sus letras, como por ejemplo en “Imagine” (1971) considerada en el 2004 por la revista Rolling Stone en tercera posición de la lista de las 500 Mejores Canciones de Todos los Tiempos, y también ocupó el puesto número 78 de “Las 1000 mejores canciones de siempre” de la revista Q Music. En el campo personal, Lennon logró cultivar gran amistad con otros grandes de la música como Keith Richards, David Bowie, Erick Clapton y Elton John, que en el año 82, editó una maravillosa canción en honor a él, llamada “Empty Garden” (Jardín Vacío).

Alguna vez John citó afortunadas y desafortunadas frases como:

- “El sueño ha terminado” En referencia a la disolución de The Beatles.

- “Una parte de mi cree que soy un perdedor y la otra parte cree que soy todopoderoso”.

- “Siempre fui un rebelde…Pero por otro lado, quería ser amado y aceptado, y no sólo un músico, poeta, lunático y bocazas. Pero no puedo ser lo que soy.”

- “No puedo creer que me condecoren. Yo creía que era necesario conducir tanques y ganar guerras.”

- “Nada me afectó hasta que llegó Elvis.”

- “Dios es un concepto por el cual medimos nuestro dolor.”

- “Los Beatles somos más populares que Jesucristo.”

- “La religión es solo una manera de sacarles el diezmo a los ignorantes, sólo existe un Dios, y ése no se enriquece como los curas charlatanes.”

- “Antes de Elvis no había nada.”

- “Yo no soy los Beatles. Paul no es los Beatles. Los Beatles son los Beatles. Separadamente, están separados.”

- “Jamás dije que fuéramos más grandes o mejores, o comparados siquiera con Jesucristo como persona, o Dios como cosa, o lo que sea; yo sólo dije lo que dije y estuvo mal, o fue tomado a mal.” (En referencia a su polémica frase sobre Jesucristo).

- “Para nuestro siguiente numero me gustaría pedir vuestra ayuda: la gente de los asientos más baratos debe dar palmas, y el resto de ustedes puede simplemente sacudir sus joyas.” (La frase la mencionó durante un concierto, y entre el público se encontraba la Reina Isabel de Inglaterra, que respondió con una sonrisa).

- “Mi rol en la sociedad, o la de cualquier artista o poeta, es intentar expresar lo que sentimos todos. No decir a la gente cómo sentirse. No como un predicador, no como un líder, sino como un reflejo de todos nosotros.”

- “No creo en la magia; no creo en I-Ching; no creo en la Biblia; no creo en el Tarot; no creo en Hitler, no creo en Jesús; no creo en Kennedy; no creo en Buda; no creo en el Mantra; no creo en el Yoga; no creo en los Reyes; no creo en Elvis; no creo en los Beatles; sólo creo en mí, en Yoko y en mí, y esa es la realidad.”

- “Si todo el mundo demandase paz en lugar de otro aparato de televisión, entonces habría paz.”

- “¿Soy un loco o un genio? No creo ser las dos cosas juntas.”

- “Probablemente seré baleado por algún lunático” (Cuando aún era un Beatle, sobre como creía que sería su muerte).



Y también se conoció algunas citas sobre él, como:

- “Si todos se parecieran un poco a John Lennon, este sería un mundo mejor” (Lo dijo Yoko Ono en una entrevista del documental U.S.A vs. John Lennon.

- “John Lennon cambió mi manera de ver las cosas.” (Lo dijo Bono, vocalista de U2).





Así como otros años, ya es tradicional en la atmosfera limeña, gozar de un magnifico evento musical en homenaje a John Lennon, llamado “Un día en la vida”. Ayer fue la primera fecha, presentando esta vez el álbum Abbey Road, en el teatro peruano japonés, y continuará hoy a partir de las 9 pm; y espero “Lennómanos” que no se lo pierdan.




miércoles, 1 de diciembre de 2010

MANUEL SCORZA, EL GRAN POETA QUE NOS DEJÓ HACE 27 AÑOS



Manuel Scorza (9 de septiembre 1928--- 28 noviembre de 1983) Huancavelicano, del distrito de Acoria, nos dejó un legado literario ejemplar, critico y social, pues nunca trató de desligarse de sus orígenes y de la injusticia social que por mucho tiempo aquejó a la clase indígena, es por eso que tuvo que exiliarse fuera del país en el año 48 dada su calenturienta actividad política, pues no hubiera soportado la nueva dictadura del general Odría. Su destino fue México y posteriormente París, lo cual cambiaría su condición, pues obtuvo un prestigioso empleo como lector de español en la Escuela Normal Superior de Saint-Cloud.

Hasta ahora recuerdo la rabia que sentí en cada línea que leí, al conocer la perversidad y corrupción del juez Francisco Montenegro en “Redoble por Rancas” (1970) su primera novela y finalista del Premio Internacional Planeta, en Barcelona.

Muchos opinan que no fue muy feliz en su exilio, pues muchas veces fue presa del desaliento y la amargura desde la distancia. El cual fue un ingrediente fundamental para crear muchos de sus versos. “Las imprecaciones” (México 1955), fue su primer poemario y además obtuvo el Premio Nacional de Poesía en 1956. Ya en 1954 había ganado los tres premios de los Juegos Florales convocados por la Universidad Nacional de México, con motivo de su IV Centenario.

El poeta mexicano Rubén Bonifaz Nuño recuerda en esos años de exilio:

“Conocí a Manuel Scorza cuando, desterrado de su patria, alimentaba en la mía sus poderes y sus debilidades. Compañeros fuimos, en la miseria y en el odio. Hermanos de ese sentimiento de náufragos frente al mal, sentimiento que hace envejecer antes de tiempo, que hiere con polvorientas arrugas la piel del alma triste. Ahora, con sólo recordar, comprendo muchos de los significados de sus palabras y de su vida.

El novelista cubano Alejo Carpentier, quien fue uno de sus maestros; daba la noticia: “Este peruano preocupado por la cultura de su pueblo y de América toda, se dio a la tarea un tanto riesgosa pero entusiasta de preparar el Primer Festival del Libro con una selección de diez mil volúmenes de autores clásicos americanos. Las quince mil colecciones a la venta en quiscos situados en distintos lugares de la capital se agotaron en menos de una semana”.

La experiencia se repetiría con el mismo éxito en Venezuela, Colombia y Cuba. Consistía en editar a bajo costo y en poner los volúmenes a la venta evitando intermediarios. Scorza como editor, se volvió muy popular y apertura la empresa Populibros, que se encargaría de promocionar la venta de libros de formato pequeño, cuya venta fue masiva en todo el país.

Ha publicado: Canto a los mineros de Bolivia (México, 1953), Los adioses (1959-1960) Desengaños del mago (1961), Réquiem para un gentilhombre (1962), Poesía amorosa (antología, 1963), El Vals de los reptiles (1970), Poesía incompleta (1970), Garabombo, el invisible (1972), El jinete insomne (1976), Cantar de Agapito Robles (1976), La tumba del relámpago (1978), La danza inmóvil (Barcelona 1983), Poesía (Antología, 1986), Obra poética (1990).

Manuel Scorza, fue un consumado indigenista al igual que Arguedas y Ciro Alegría; tuvo una poesía referente a la del cincuenta, con ligeros ecos en forma de destellos, que en su momento desarrollaron Juan Gonzalo Rose, Jorge Eduardo Eielson, Washington Delgado y Francisco Bendezú; de una lirica entrañable, con imágenes surrealistas y una temática netamente social.

Un 28 de noviembre del año 1983, pocos meses después de haber publicado su última novela “La danza inmóvil”; encontró la muerte en un fatídico vuelo, que colisionó con una colina, un minuto antes de aterrizar en el aeropuerto de Barajas en Madrid.



Del poemario “Las imprecaciones” (1955)

América, no puedo escribir tu nombre sin morirme…

América,

no puedo escribir tu nombre sin morirme.

Aunque aprendí de niño,

no me salen derechos los renglones;

a cada silaba tropiezo con cadáveres,

detrás de cada letra encuentro un hombre ardiendo,

y no puedo ni cerrar la a

porque alguien grita como si se quedara dentro.



Vengo del odio,

vengo del salto mortal de los balazos;

está mi corazón sudando pumas;

sólo oigo el zumbido de la pena.



Yo atravesé negras gargantas,

crucé calles de pobreza,

América, te conozco,

yo mismo tendí la cama

donde expiró mi vida vacía.



Yo tenía dieciocho años

yo vivía

en un pueblo pequeño,

oyendo el dialogo de musgo de las tardes,

pero pasó mi patria cojeando,

los ahogados empezaron a pedir más agua,

salían de mi boca escarabajos.

Sordo, oscuro, batracio, desterrado,

¡era yo quien humeaba en las cocinas!

¡Amargas tierras,

patrias de ceniza,

no me entra el corazón en traje de paloma!

¡Cuando veo la cara de este pueblo

hasta la vida me queda grande!



¡Pobre América!

En vano los poetas

deshojan ruiseñores.

No verán tu rostro mientras no se atrevan

a llamarte por tu nombre, ¡América mendiga,

América de los encarcelados,

América de los perseguidos,

América de los parientes pobres!

¡Nadie te verá si no deshacen

este nudo que tengo en la garganta!

sábado, 20 de noviembre de 2010

DÍA UNIVERSAL DEL NIÑO




Soseguemos un poco nuestro ánimo, y copémonos de amor, porque hoy se celebra el Día Universal del Niño. El 20 de noviembre de 1959 la Asamblea de las Naciones Unidas aprobó la Declaración de los Derechos del Niño, urgiendo al resto de gobiernos a reconocer esos derechos y en especial batallar para que realmente se cumplan.

Al respecto, dice la declaración: el niño disfrutará de todos los derechos, los mismos que serán reconocidos a todos los niños sin excepción alguna, ni distinción o discriminación por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento u otra condición, ya sea del propio niño o de su familia.

Después de treinta años, el 20 de noviembre de 1989 la misma asamblea adoptó la Convención Internacional de los Derechos del Niño, y el 26 de enero de 1990, más de 60 países firmaron la convención.

A partir de allí, pensemos un poco, y preguntémonos si realmente cumplimos con todos los establecimientos mundiales y nacionales. ¿Respetamos en verdad a los niños?

Creo que la cruda realidad se está tomando el papel de ser nuestra “conciencia”, y a ella evidentemente no le podemos engañar.

A continuación, voy a añadir una entrañable nota que escribí sobre esos seres maravillosos que son los niños:



BRINDEMOSLE UNA SONRISA



Un día el pequeño Luis tuvo una de las experiencias más injustas que le pudo deparar la vida. Él andaba deslumbrado con las innumerables aventuras que vivía día a día con el grupo de amigos que tenía. La edad de ellos fluctuaba entre los 9 y 11 años, pero aún así, ya se daban abasto para juguetear casi todo el día por las calles. Las mamás paraban histéricas por no saber algunas veces el paradero de sus pequeños; la mamá del pequeño Luis era muy dedicada a los cuidados de él, pero casi no podía controlar sus escapadas, pues pese a tener de todo en casa ( televisor, juegos, muchos juguetes, golosinas, etc.) prefería el trajinar callejero en compañía de la “patota”. Ellos eran una especie de “La Pandilla” (La antigua serie estadounidense) pero reinventados.

Hasta que llegó ese antipático día. Muy cerca de donde ellos vivían había muchas casas con extensos jardines exteriores, aunque muchos de ellos se encontraban muy descuidados, y a veces abandonados. Pero esa vez, el grupo de amigos era reducido. Únicamente estaban Freddy, Martin, Ronald, que era el menor de todos y recién había llegado al barrio procedente de Tarapoto; y obviamente el pequeño Luis. Ellos en una nueva aventura, se adentraron a un jardín que era público, pero que tenía cerco perimetral, compuesto de dos filas de alambres con púas que estaban muy al ras del suelo, y a un costado de éste, específicamente sobre la grava, había una especie de rejilla que protegía un pequeño motor (electrobomba) sobre el cual al parecer existía una fuga de agua, pues estaban prácticamente sobre una laguna, de la cual se divisaban gran cantidad de renacuajos (pequeños anfibios).

Los improvisados “cazadores” se peleaban entre ellos por los embriones, y en un momento inesperado por un lateral del jardín se apareció Juan, un muchacho de dieciocho años, que por cierto era muy bajo de estatura, pero eso sí, de gran musculatura, pues ya estaba metido en el tema de las pesas, y además hacía el servicio militar en la Marina. El venia del brazo de su enamorada que se llamaba Sara y era nada menos que la hermana mayor de Martin, pero al parecer al joven “tropa” le dio un afán de figuración frente a su chica, y en un arranque de querer hacer prevalecer su poder, del más fuerte hacia el más pequeño; les lanzó un grito para que desalojaran el lugar, que ni siquiera era de su propiedad, y ante el caso omiso de los pequeños, y con palabras soeces, dejo a un lado a la enamorada, y se lanzó de un pique hacia ellos, los cuales sin perder más tiempo, emprendieron la retirada corriendo; pero como dicen, siempre hay alguien “Que paga el pato” y en éste caso le tocó pagarlo al pequeño Luis, quien pese a ser el primero en la huída, al momento de terminar el último trecho del extenso jardín, no se percató del casi invisible alambre del cerco y una de sus zapatillas tropezó con él. El resto de la pandilla se perdió en los alrededores y Luis quedó tendido en el suelo algo lastimado, pues cayó de pecho y quedó boca abajo. Sin mayor esfuerzo Juan lo levantó cogiéndolo y jalándolo de la camiseta, y sin ninguna explicación le propinó una tremenda trompada en la cara, que el niño de tan solo diez años acabó casi inconsciente y ensangrentado.

Finalmente el bravucón, se volvió triunfante hacia su enamorada y prosiguió su camino.

A partir de allí, y pese a la corta edad que tenía, el pequeño Luis entendió el grado de abuso que ejercían los más poderosos hacia los más débiles y también se prometió no dejarse vulnerar nunca más con alguien más poderoso que él.

Muchos de nosotros hemos tenido una niñez interesante viviendo a plenitud cada etapa de ella, pero muchos otros, la tuvieron difícil, pues en muchos casos no existió la figura paterna y materna que por lo general ayudan muchísimo en la correcta formación de un niño. Además tenemos el flagelo de la pobreza extrema, que existe en mayor grado, en los lugares más recónditos del país, del cual no tenemos ninguna idea, y en donde los más victimados son los niños. Por otro lado, se sabe que mundialmente hay un Día del Niño, el cual se estableció el 20 de noviembre de 1959 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, por ello universalmente cada país fijó su día de celebración para los niños, y en el caso del Perú, por tradición se celebra la tercera semana de Agosto de todos los años, aunque en el año 2002 según Ley 27666 del congreso de la República, se estableció como “El Día del Niño Peruano”, la segunda semana de Abril, aunque tal fecha no tiene mayor trascendencia frente a la del mes de Agosto.

También creo que debemos ser hidalgos en reconocer que en los últimos años en el Perú han descendido las cifras de desnutrición crónica infantil según las últimas mediciones utilizadas por la OMS (Organización Mundial de la Salud). Además también en los últimos nueve años decreció la mortalidad infantil, sobre todo en las zonas rurales, aunque en éste año el friaje de las zonas más heladas, continúa cobrando muchas víctimas menores.

Sabemos que actualmente existe un Plan Nacional de Acción por la Infancia y la Adolescencia 2002-2010, y esperamos que el Mindes (Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social) al margen de ejercer políticas de acuerdo al gobierno de turno, continúe ejerciendo sus labores sociales en favor de la niñez y de los más desprotegidos.

A continuación quiero recordar Los Derechos del Niño, por si alguien de nosotros no lo tomamos en cuenta:

- Derecho a la igualdad sin distinción de raza, credo o nacionalidad.

- Derecho a una protección especial para su desarrollo físico, mental y social.

- Derecho a un nombre y una nacionalidad.

- Derecho a una alimentación, vivienda y atención médica adecuada para la madre y el niño.

- Derecho a una educación y cuidados especiales para el niño física o mentalmente disminuido.

- Derecho a comprensión y amor por parte de los padres y la sociedad.

- Derecho a recibir educación gratuita y a disfrutar de los juegos.

- Derecho a ser el primero en recibir ayuda en caso de desastre.

- Derecho a ser protegido contra el abandono y la explotación en el trabajo.

- Derecho a formarse en espíritu de solidaridad, comprensión, amistad y justicia entre los pueblos.



Solo me queda mencionar que si bien ya existe, un Día Del Niño, sea en el mes de abril o en el mes de agosto; deberíamos celebrarlo todos los días del año, ¿cómo? Simplemente respetando y protegiendo sus derechos, y no llegar a cometer abusos contra ellos, como suele pasar cotidianamente.

Y si en algún momento nos topamos con alguno de ellos en alguna esquina, esperando que cambie la luz roja; es probable que no le podamos dar alguna moneda por múltiples razones personales, pero sí, mostrémosle una sonrisa, y no un rostro adusto que desaprueba todo de ellos. Pues es de seguro que un niño cuando recibe una sonrisa de un adulto, recibe una pequeña dosis de aliento y esperanza.