sábado, 30 de octubre de 2010

LA PERPETUIDAD DE LA CANCIÓN CRIOLLA


Doña Valentina Barrionuevo agasajando a sus invitados en el Callejón del Buque en la decáda del 50.



De seguro que muchos jóvenes, y también algunos maduritos, se estarán preparando para las fiestas de Halloween, las cuales se celebrarán mañana 31 de octubre. Y lo más curioso, es que la gente se dedica a disfrazarse para ir a rumbear y los más pequeños lo hacen para pedir sus infaltables caramelos. Todos ellos, en su mayoría celebran el Halloween sin saber siquiera que no es una tradición norteamericana. Pues, los orígenes de dicha celebración se remontan a tierras Celtas, alrededor de hace unos 3000 años. Y consistía en reconocer la noche del fin del verano (“Samhain”), en donde rendían tributo a sus parientes desaparecidos y a sus antepasados.

Pero, dejemos de lado el Halloween para la gente que quiera seguirlo. Y ocupémonos del Día de la Canción Criolla, una fiesta que efectivamente rinde homenaje a los próceres del criollismo, pues, el presidente Prado no pudo ser más acertado en promulgar en pleno Barrios Altos, el “Día Central del Criollismo” (18 de octubre de 1944). Pero por motivos religiosos, en vista que se cruzaba con la Procesión del Señor de los Milagros, tuvo que trasladarse al último día del mes de octubre, y así nació el Día de la Canción Criolla.

Paradójicamente un día como hoy, falleció el ilustre poeta y periodista tacneño, Federico Barreto (Tacna, 1862-Marsella, 1929). El “Cantor del Cautiverio” seudónimo con el cual era conocido. Él fue un acérrimo patriota en plena ocupación chilena, ejerciendo un periodismo contestatario frente a las autoridades chilenas. Pero no pudo ser más cautivador que su poesía, influenciada en primer término, por la corriente del romanticismo; y luego en una segunda etapa, sus versos de amor fueron más reales, basados en personajes de carne y hueso que trasmitían su lado pasional, vislumbrando allí la influencia del modernismo. Precisamente, el gran compositor piurano Rafael Otero, le puso la música a su soneto “Ultimo Ruego” convirtiéndose a partir de allí, en el famoso e internacional vals “Ódiame”. Al igual que el vals “Aurora”, cuya letra basada en el soneto “Jaspe” también de Barreto, fue musicalizada por Nemesio Urbina Castañeda (1966).

Pero, al igual que “El Cantor del Cautiverio”, un día como hoy a los 71 años, también se nos fue, una de “las Seis Grandes de la Canción Criolla”, la gran intérprete de la danza criolla, Eloísa Angulo (1919-1991), también llamada “La Criollita”, porque en sus inicios conformó con Margarita Cerdeña el dúo Las Criollitas.

Del barrio de La Victoria, ella, nació precisamente un día como mañana 31 de octubre, como si fuera un aleccionador presagio, para que nunca la olvidemos en el Día de la Canción Criolla.

Invoco así, a todos los que alguna vez tuvieron encerrona y festejaron en: la famosa peña “La Palizada” (1,900), el Centro Musical “Carlos A. saco” (1935) de la plaza Buenos Aires, o en el centro Musical “Felipe Pinglo” (1936), en la peña Karamanduka (1950), en el Callejón del Buque (1955) y luego en "La Valentina", en “El Chalán”, “El Tondero”, en “La Casa de Edith”, en “La Palizada” de los ochenta, en la Saycope del Rímac; en el lujoso “Korikancha” del Sheraton, en la peña Sachún, en el Eslabón, en el Rompe y Raja, en Don Porfirio, en “La Estación”, y en “La Oficina”; a todos los que en tiempos pasados y aún actualmente siguen y escuchan la música criolla; invoco, vuelvo a repetir; a que inculquen a las nuevas generaciones, y que además no renuncien jamás a ella. Al igual que Juan Manuel Carrera del Corral (Lima, 1904-Lima, 1959), el verdadero gestor de esa inolvidable Resolución Suprema (18/10/44). Gran soñador, que nunca desfalleció para que ese sueño logre la realidad de tener un día de homenaje a la canción criolla, todos los 31 de octubre.



JASPE (Soneto)

Autor: Federico Barreto

Me has entregado, ingrata, al abandono,

y yo que tanto y tanto te he querido,

ni tu negra traición hecho al olvido

ni disculpo tu error…ni te perdono.



No intentes, pues, recuperar el trono

que en mi pecho tuviste, y has perdido,

en el fondo del alma me has herido,

y en el fondo del alma está mi encono.



Yo no podría, es cierto, aunque quisiera,

castigar como debo tu falsía;

más, la mano de Dios es justiciera.

¡Castígala!, Señor, con energía;

que sufra mucho, pero que no muera…

¡Mira que yo la adoro todavía!







sábado, 9 de octubre de 2010

EL NOBEL ES PERUANO




El último jueves 07 de octubre, la Academia de Estocolmo galardonó al escritor peruano Mario Vargas Llosa, con el premio Nobel de Literatura. Y el Jurado de la misma, admitió que otorgó el premio al peruano, “por su cartografía de las estructuras de poder y sus imágenes mordaces de la resistencia, la rebelión y la derrota del individuo”.
Este es un hecho sin precedentes en el Perú, pues, si bien es cierto que algunos autores peruanos, se han adjudicado importantes premios literarios, cómo: el Planeta, Alfaguara, Casa de las Américas, etc. Es la primera vez que un peruano obtiene un Nobel. El año pasado lo ganó la Rumano-Alemana Herta Müller, una mujer contestataria que siempre plasmó en su prosa, su firme voz de protesta contra la corrupción comunista de su época.

A Vargas Llosa la noticia lo cogió de improviso, pues él se encontraba en Nueva York, para dar sus cátedras semanales en la Universidad de Princeton, a lo cual, una cadena Colombiana logró obtener la primicia de entrevistarlo vía telefónica.
La obra de MVLL, ha dado la vuelta al mundo y ha sido traducida a decenas de idiomas; hecho que ha generado que haya sido merecedor de múltiples reconocimientos y homenajes. Por ejemplo, hace dos años, en Lima, la Casa O`Higgins abrió sus puertas al público en el centro histórico, para inaugurar una majestuosa e impresionante muestra organizada por la universidad Católica de Lima, llamada: “Mario Vargas Llosa, la Libertad y la Vida”. 14 salas en dos niveles mostraban fotografías, audiovisuales, manuscritos, machotes, objetos personales, títulos y ediciones de distintos países, y hasta la máquina de escribir que utilizó en los ochentas; que fueron el deleite de todos sus asistentes.
Pero MVLL, no solo se ha encargado de ejercer la literatura a lo largo de su vida. También podríamos decir que en todo ese tiempo, él ha sido considerado un personaje controvertido que es admirado por muchos, pero también muy cuestionado por otros.
Pues, de ser un mero simpatizante de la izquierda y de la revolución cubana de finales de los cincuentas, pasó a ser un militante de la derecha, tanto que se tuvo seducido por la política. Pues, en protesta de un equivocado proyecto de estatización de la Banca, de parte del Presidente García en su primer mandato (1985-1990), alzó su voz de protesta en una marcha por las calles, al lado de dos importantes partidos políticos de la Derecha, (PPC y AP).

Todavía recuerdo ese 21 de Agosto de 1987, en que casi todas las cincuenta mil personas que colmábamos la Plaza San Martin; llevábamos en la frente esa cinta blanca con la palabra “Libertad”. Pues, a ese inesperado mitin, se le llamó “Encuentro por la Libertad”. Y terminó siendo lo que todos ya conocemos; un movimiento político llamado Fredemo, que trascendió en la etapa electoral del noventa, con Vargas Llosa a la cabeza de la contienda presidencial. Cuyo desenlace fue amargo para el escritor, al perder las elecciones en manos de un “personajillo” que ya ni queremos mencionar. Fue a partir de allí, que él tuvo un desencuentro con el Perú, pues a los pocos días de haber perdido la contienda electoral, tomó un avión con destino a Francia, para ya no volver, y dejar del todo la política, para dedicarse de lleno otra vez a la literatura. Fue allí, que adquirió la nacionalidad española (2 de julio de 1993) luego de publicar “El Pez en el Agua” en donde lanza duras críticas al gobierno del dictador. Pero muchos sectores del país también cogieron un enfado por su actitud “anti-nacionalista”.

Finalmente, volvió al país luego de muchos años, pero esta vez con una actitud resurgidora y amistosa. También recuerdo que en el 2007, asistí una noche a la Casona de San Marcos (1605). Era la presentación del “Dossier Vargas Llosa” escrita por su gran amigo y biógrafo personal José Miguel Oviedo; y en el momento de las firmas a los lectores; pude ver a un MVLL encantador, sencillo y cariñoso, que hasta posaba para las fotos. Pues, no cabe duda que los años lo han ido macerando. Por ello, al margen de sus desaciertos políticos y de sus deslices con el Museo de la Memoria; y a pesar de sus vecinos del malecón de Barranco, que protestaron por ver su nombre acuñado, en vez del tradicional Paul Harris; y más aún, si nuestras preferencias literarias a pesar de que sean “metaliterarias” o “barrocas”, nos dicten de que debemos ser más exigentes a la hora de reconocer a un autor. Debemos admitir que MVLL es un autor universal, y es peruano con mucho orgullo, porque en su momento, supo reconocer sus errores y desaciertos.
Y tal como lo dijo en la última conferencia de prensa que dio en el Instituto Cervantes de Nueva York: “El Perú soy yo aunque a algunos no les guste”…

martes, 21 de septiembre de 2010

EL CÓDIGO GOURMET




Hoy la gastronomía, ocupa un lugar importante de preferencias, en todos los rincones del planeta; pues, su práctica y difusión se hace cada vez más importante. Eso, sin mencionar la cocina peruana que ya se ha convertido en un icono mundial.
Pero, el arte de la gastronomía tiene muchos siglos de buen ejercicio. Por ejemplo, en plena época del Renacimiento, existió un personaje fascinante, que quiso experimentar todo en su vida, desde la pintura y literatura, hasta ser un importante cultor de la cocina.
Me refiero a Leonardo Da Vinci (1452-1519), diverso artista, pues fue un polímata por antonomasia, además de científico, arquitecto, escultor, poeta, literato, filósofo, pintor, ingeniero, botánico, anatomista e inventor. Y aunque es considerado como uno de los pintores más notables de todos los tiempos, casi no se sabe de su faceta como cocinero, y menos aún de sus inventos culinarios. Pues como dicen algunos documentos biográficos, el joven Da Vinci a eso de los 10 años, ya gozaba de un voraz apetito, el mismo que lo convirtió en un niño obeso. No obstante a los 17 años, logró ingresar como aprendiz en el taller del maestro Verrochio, siendo además compañero del aprendiz Boticcelli en el mismo taller. Pero al poco tiempo el mismo Verrochio lo castigó por ser muy glotón; y le impuso pintar un ángel en el panel izquierdo del Bautismo de Cristo, pintura que fue encargada por la iglesia de San Salvi, y que hoy se encuentra en la Galería de los Uffizi de Florencia. Leonardo además de cumplir su castigo, el mismo que hizo que ganara respeto entre el resto de aprendices por su genialidad en la pintura; se sometió a un régimen de dieta para poder adelgazar. Y en un ánimo por querer incursionar en la cocina, ingresa a atender por las noches en la Taberna Los Tres Caracoles ubicada en el Ponte Vecchio. Pero, algo inusitado ocurrió en la primavera de 1473. Increíblemente, todos los cocineros de los Tres Caracoles murieron envenenados, no se sabe por quién. Oportunidad impostergable para Leonardo, que en adelante se hizo cargo de las cocinas, dejando de lado el taller del maestro Verrocchio, quien se enojó enormemente con él.
Sin embargo, no duró mucho en el cargo de maestro de cocinas, puesto que se desencantó de los platos frecuentes que eran compuestos de abundante carne acompañado de salsas, trasformando así todos los preferidos platos, por otros de su invención, que consistían en ser más ligeros y delicados, con ornatos geométricamente simétricos, como las rodajas de pan bien decoradas con hojas de albahaca. Y pensar, que hasta en eso se adelantó al tiempo, porque todo lo descabellado que propuso en el tema culinario en pleno renacimiento; hoy se conoce como cocina fusión-gourmet, y de gran aceptación.

Pero volviendo al tema de los Tres Caracoles, tuvo que salir corriendo para no ser linchado, pues los comensales cansados de no llenar “la panza” irrumpían en la cocina con ánimos caldeados. Y él, algo cabizbajo, no tuvo más remedio que volver al taller de Verrocchio, quien lo recibe para que continúe trabajando en el Bautismo de Cristo.
Luego vendrían años más difíciles, al punto de dedicarse a tocar el laúd en las calles de Florencia, puesto que nadie lo volvía a recibir como camarero y mucho menos como cocinero, luego de su desafortunada fama en Los Tres Caracoles. Pero Leonardo no desfalleció en sus ideas de querer innovar la cocina Florentina; aunque en una distinta oportunidad, aprovechó el conflicto que el señor de Florencia Lorenzo el Magnífico tenia con el Papa, para solidarizarse con la causa de la guerra, al enviarle a éste, varios modelos de los artilugios bélicos, pero hechos de pasta y mazapán.
Lorenzo, no entendió la intención de Leonardo, y los modelos enviados fueron presentados y servidos como exótico postre a sus invitados, que no tardaron en devorarlos.
Una vez más, frustrado por sus fracasos culinarios, decide abandonar Florencia, pero Lorenzo para resarcir su desacierto, le entrega una carta de recomendación para su amigo Ludovico Sforza, gobernador de Milán, pero Leonardo se desconcierta al ver que la carta lo recomienda como un gran ejecutante del Laúd, no obstante él mismo modifica la carta, redactando que era un constructor de fortificaciones, además de ser ingeniero, gran pintor escultor, y un consumado cocinero. La muy nutrida carta de presentación, intrigó a Ludovico, que le convocó a una entrevista, y luego de hacérsela, le aceptó como Consejero de Fortificaciones y Maestro de Banquetes y Ceremonias de la Corte. Situación que motivó a Leonardo, para que a partir de allí, comience sus anotaciones reunidas en el Códice Romanoff.
No obstante Ludovico, en principio lo emplea solo como tañedor de laúd, contador de bromas y acertijos, para recrear a los comensales. Pero Leonardo se las arregla para pintar retratos de las damas de la corte. Hasta que el gran Ludovico le brinda la oportunidad de dirigir un banquete organizado para la boda de su sobrina, siempre y cuando ponga platos más suculentos y sustanciosos que lo que Leonardo hubo planteado. Así continuó como maestro de Banquetes, aunque algo maniatado, pero se debe reconocer que el gran Ludovico Sforza fue tolerante con los experimentos algo descabellados que le había presentado.
A todo esto, lo que se merece recalcar es la tenacidad que mostró el Florentino para innovar la comida de su época, que se caracterizaba por ser más “bárbara”, frente a su “nouvelle cuisine” que fue adelantada para la época; pero al cabo de algunos siglos posteriores, la gastronomía mundial le da la razón, por el simple hecho de proponer nuevas fusiones con decoraciones muy ornamentales en la presentación y en especial con ingredientes nutritivos.

Así, la historia fue testigo de uno de los hombres más visionarios que aportaron a la humanidad.


A continuación, señores chefs del siglo XXI, ahí van algunos platillos inéditos de Leonardo, fieles a su estilo ecléctico; creados para satisfacer a la Corte del siglo XV.

- Hígado de una Vaca joven, molido firmemente con algo de sabor a salvia y pimienta. Acompañarlo con polenta o pan.
- Un huevo duro de gallina, pelado, con la yema ahuecada y mezclada con pimienta y piñas.
- Una ciruela, cortada en cuatro, puesta encima de una delgada lonja de carne secada durante tres meses al sol. A un costado, una ramita de manzano florecido.
- Un hipocampo y un camarón pequeño apenas hervidos y después pelados, con natillas por encima.
- Una cebolla de mediano tamaño hervido encima de una rodaja del mejor queso de búfalo con una aceituna negra cortada en cuatro coronándola.
- Seis coles hervidas y huevas de esturión y natillas en el centro.
- La carne de cerdo más fina, primero hervida y luego molida, mezclada con zanahoria rallada, manzana y un huevo. Hacer albóndigas pequeñas y freírlas hasta que estén doradas. Servirlas encima de un colchón de agrodolce y arroz.
- Huesos de costilla de cordero, con algo de carne en la punta cada una de ellas, asadas un poco, y con papel cubriendo el otro extremo, ya frías. Todo esto acompañado con hojas de menta.
- Una delgada lonja de cadera de ternera, de medio palmo de tamaño, cubierta por una salsa de crema y tuna molida y con otra lonja igual por encima. Acompaño todo esto con seis cerezas de Bérgamo.

sábado, 21 de agosto de 2010

CRONICAS VAMPÍRICAS




Esa vez, la doncella estuvo muy dispuesta; tanto, que al encontrárselo en la sagrada plaza, caminó hacia él, y éste al verse acosado, aceleró la marcha sobre el adoquinado; pero ella no paró hasta interceptarlo en la entrada del viejo pórtico, que a ese nivel de distancia, mostraba una luz que empezaba a perderse hasta hacerse más débil. A simple vista parecería que él tratase de huir de ella; pero, más bien se diría que él había orquestado el seguimiento. Y cuando no tuvo más opción de eludirla, ella se acercó tanto, que los labios de ambos se rozaron. Él, los tenía rojo escarlata, tan intenso que contrastaba con su pálido rostro, sus ojos maravillosos eran cristalinos de un color jade. Pero ella no tardó en besarlo tan tiernamente que él la abrazó, y al mirar hacia el cielo, la luna iba cobrando un color verduzco, que se hacía más tenue. Sus cabellos rubios se iban volviendo grises, y el viento sopló violento. Ella se extasiaba, y él la cogió de sus mejillas para intentar acariciar su lozano cuello. Nuevamente alzó la mirada hacia arriba, y sus ojos ya no eran cristalinos; más bien parecían dos pequeñas llamas encendidas, y esta vez después de devorar sus labios, se lanzó hacia el cuello y ella algo perdida en sí; dio alaridos de dolor y placer que se oyeron en toda la abadía.

Él desapareció, y la doncella quedó tendida sobre el adoquinado, con el rostro hacia un lado y los dos hilos de sangre que recorrían el resto de su largo cuello...


Hoy en día, este tipo de historias ya no son macabras, ni mucho menos terroríficas. Más bien causan fascinación a muchos jóvenes que han optado por seguirlas para así poder identificarse con sus personajes, que hoy son más seductores y sensuales, románticos y modernos, nada temibles, y más bien acordes a la moda. Pues bien, al igual que la moda vampírica-gótica que impuso Anne Rice en los setentas con su “Entrevista con el vampiro”; en la actualidad, una de las principales gestoras de este fenómeno fashion-vampiresco, es Stephenie Meyer. Una ama de casa norteamericana que a pesar de su religión mormona, no dudó en plasmar en la literatura su imaginación sobre el inframundo de los vampiros, en su ya famosa saga “Crepúsculo”, “Luna nueva”, “Eclipse” y “Amanecer”. Pero lo más curioso de este fenómeno, es que la vida de estos seres malignos hoy se vuelve más cotidiana, mezclándose entre los humanos con las mismas cualidades de un simple mortal; como el de sentir un amor verdadero; con conductas muy románticas, que antes eran propias de los caballeros de antaño, pero que hoy, pese a vivir en un automatismo implacable, atrapa de igual forma a ese público adolescente; en especial a las chicas que tienen la urgente necesidad de alimentar sus fantasías extremas, porque de todas maneras son conscientes que en el futuro tendrán que enfrentar lo dura que es la vida. No obstante, por el momento tienen todo el derecho de enamorarse de un atractivo vampiro que nunca podrá envejecer.

Por otro lado, en afán de curiosear algunos foros sobre el tema, mi asombro es inagotable, puesto que muchos jóvenes, en especial el público femenino, admiten que Crepúsculo les cambió la vida, pues a partir de su lectura ellos creen mucho más en la amistad y en el amor romántico, a diferencia de uno más desenfrenado. Y si lo trasladamos al plano de la lectura; decenas de jóvenes admitieron que al leer el primer libro, luego tenían la necesidad de leer el segundo y así el tercero. Otros, por ejemplo: leían el libro en dos días, aún con el impedimento del sueño. Eso quiere decir que los jóvenes definitivamente apuestan por la lectura en la medida que sea de sus intereses. Por eso en líneas generales, a los que quizá no comulguen con este tipo de literatura, se debe reconocer algunos de sus efectos. Lo mismo, con la literatura de Coelho o Chopra, que finalmente capta a los lectores independientemente de su calidad literaria. El objetivo, es incentivar la lectura a los jóvenes sea cual fuere el género.

Pero, volviendo a la novela del horror; ¿Qué pensaría hoy Bram Stoker? autor de Drácula, la novela de terror mejor escrita de todos los tiempos, según Oscar Wilde (amigo de Stoker), o ¿el doctor Polidori? (autor inglés del primer relato “El Vampiro” en 1819). Creo que se desconcertarían de lo “humanizado” que son los monstruos de la actual ficción.

Por mi parte, yo no deseo matar mis recuerdos terroríficos sobre el resto de personajes vampíricos, que a lo largo de mi niñez me hicieron estremecer de pavor. En especial en las películas que tuve que espectar. Personajes como: Bela Lugosi, Lon Chaney Jr., Boris Karloff, Peter Cushing, Christopher Lee, y el mismo Frank Langella, permanecerán siempre en mis fantasías morbosas; las mismas que hicieron que desarrolle mi culto hacia lo oculto.



lunes, 2 de agosto de 2010

ACEPTO UN LIBRO COMO OBSEQUIO




Aunque parezca algo inverosímil, en el mundo entero, hoy se vive un auge de las letras. Los amantes de la lectura leen títulos procedentes de todos los continentes, tenemos gente que lee a autores africanos, orientales, asiáticos, y obviamente a los europeos y los norteamericanos. En el caso de los latinoamericanos, tampoco se quedan atrás, pues desde el Boom Literario de las últimas cinco décadas, siguen pasando por su mejor momento, en cuanto a producción se refiere. Los géneros son de lo más variados, pues existen toda clase de preferencias, por ejemplo la “narrativa” siempre está ocupando el primer lugar de aceptación y ventas; más aún, que hoy se vive el fenómeno de la “literatura gótica vampírica” y en nuestro lado del continente se van incrementando enormemente las preferencias por la “literatura de autoayuda”. La misma que hace que los “gurús” del saber vivir, incrementen sus millonarias cuentas.
Hasta allí, todo parecería andar con la mayor normalidad. Pero, en nuestro medio según parece, existe una contradicción; pues si bien es cierto que tenemos a dos o tres monstruos editoriales, que publican sin parar centenas de títulos; además del incremento y supervivencia de las editoriales “independientes”, que hacen que la demanda de libros vaya en aumento; ¿Por qué cada vez se lee menos?
La respuesta no es tan sencilla para aplicarla; pues, no faltarán los que superficialmente digan que es gracias a lo caro que están los libros, incentivando así a la piratería.
En realidad el problema va más allá de ese solo factor. Pues, se juntan una serie de causas reales, que se viven en nuestro contexto social, y que involucran a todos, desde las autoridades políticas (Poderes del Estado), hasta la clase empresarial; sin dejar de mencionar por supuesto a la misma sociedad civil.
Por ejemplo: entre una de las causas, están el ambiente familiar. Pues, si bien es cierto que en un núcleo de familia se insertan problemas de distinta índole, en especial los de tipo económico; también es cierto que si los padres cultivan una serie de aficiones relacionadas a todo tipo de expresiones artísticas, incluida la lectura; es muy seguro que los hijos, en edad temprana, tratarán de emular la misma practica, logrando en muchos casos sensibilizar sus sentidos para relacionarse quién sabe; con la música, la lectura, y el arte en general; logrando así llegar a tener una concepción muy peculiar del mundo que los rodea. Por otro lado, no intentamos predicar un “puro romance”, porque quizá en el caso de las familias disfuncionales, donde los padres están ausentes, separados, o imbuidos en el trabajo, los resultados serán desalentadores; pues se hará más difícil aunque no imposible, que un niño se convierta en un adecuado lector.
También son importantes las políticas a tomar. Sobre todo ahora, que desde el 21 de julio apenas hace una semana, el presidente García promulgó la ley de creación del Ministerio de Cultura, el primero en lo que va de la historia peruana. Pues, si el INC (Instituto Nacional de Cultura) no logró hacer mucho, el nuevo Ministerio como cartera del ejecutivo, tendrá mayores condiciones de gestión para crear las nuevas políticas culturales de nuestro pueblo, de la mano del portafolio de Educación, creando más bibliotecas en la capital, y sobre todo en las demás regiones. Un caso muy curioso, me pasó hace dos meses cuando estuve en la tierra de José María Arguedas, el alcalde de la ciudad de Andahuaylas, en un recorrido me mostraba la biblioteca municipal, que por cierto, se encontraba abarrotada de escolares y jóvenes universitarios supongo, todos ellos concentrados en sus lecturas, con un lirismo apasionante, lo cual me impresionó notablemente.
Pues sí. Hace falta bibliotecas municipales, privadas, estatales, etc., ubicadas en todos los distritos y con todas las facilidades de acceso a los textos, pues ellas son la mejor vía para facilitar la lectura.
Pero también es exigible un mejor programa de capacitación para la metodología de los docentes, pues ellos, quizá por el hecho de estar desmotivados salarialmente, también se muestran poco motivadores con sus alumnos, y peor aún si esos maestros no han desarrollado el habito de leer, a falta de una adecuada comprensión lectora, que es otro de los aspectos importantes a tratar; pues no basta con querer leer, sino comprender el texto que se lee.

Ahora, quiero atreverme a decir que los jóvenes del siglo XXI si leen; pero es otra forma de lectura, ya no es la lectura lineal de textos con la que muchos de nosotros nos iniciamos. Ahora es una lectura fragmentada, pero sobre todo audiovisual. A veces, la de una obsesiva televisión que logra enajenarlos del tiempo y del espacio. Por su parte el uso de internet también es importante y necesario; por eso tampoco debe satanizársele, pero hoy las lecturas y los lenguajes son distintos. En los correos electrónicos, en los blogs, en los celulares; los jóvenes han transformado sus lenguajes y códigos, siendo ahora más agresivos, más explícitos, y en muchos casos muy soeces. Formas que definitivamente atenúan la belleza, la lírica, y el verso.

Finalmente, no todo está perdido.
Aceptemos el tipo de comunicación de nuestros hijos. Es posible que durante el día en el trabajo, nosotros nos relacionemos apenas con dos o cinco personas, y a diferencia de ellos, que quizá lo hagan hasta con mil personas virtualmente; sería innegable reconocer que hoy vivimos en una “Sociedad de la Información”. Por ello, aceptemos prudentemente sus juegos en línea, pero con mesura, y también sus redes sociales; pero al mismo tiempo trasmitámosles valores, los mismos que los harán integrales como seres humanos. Cojamos un libro adecuado a sus intereses, y explorémoslo juntos. Solo así quizá, estaremos a tiempo de transportarnos a mundo indudablemente fascinante…


sábado, 17 de julio de 2010

DE MUNDIALES...LOS DE ANTES






Después de haber disfrutado un buen chifa, fuimos volando a casa para ver la final de la copa mundial de Sudáfrica. Solamente Stefano y yo, echados en mi “matrimonial” vimos como una España pretensiosa, alimentaba la maldición que perseguía a Holanda (la de llegar tres veces a una final, sin lograr el título), para así poder llevarse la copa a tierras chapetonas. En realidad, Stefano gozaba del partido frente a mi moderno LCD. Pero yo pensaba… “qué cojudez”. Partidos fueron los que yo gocé viéndolos en Argentina 78 y en España 82, en esa época, los que teníamos televisor éramos los “bacanes” del barrio, y las calles se convertían en pueblos fantasmas a la hora que se emitían los partidos de nuestra selección bicolor. Recuerdo que el tío Julián organizaba entre sus “patas”, entre ellos “el chupacalato” (le decía así porque siempre “chupaba” gratis) la reunión previa al partido, preparando el poderoso cebiche de bonito, acompañado de la infaltable “Pilsen callao”. Allí se daba rienda suelta a toda clase de expresiones; desde gritos eufóricos con mentadas de madre, hasta ataques de carcajadas. Pues, no era para menos, la selección de aquellos tiempos sí que le “paraba el macho” al favorito. Claro que, algunas veces el “no pasa nada” de Martínez Morosini nos caía “chinche”, y muchos pensábamos que era un “salado”; por eso mejor preferíamos el “ya vienen los goles de Cubillas” del buen Pocho.
Felizmente, frente a mi casa existía una sala de cine, y además de estreno; y en pleno mundial de España se proyectaban algunos partidos favoritos. Además ya había llegado la televisión a color en el Perú, y casi ninguno de nuestros padres aún podía adquirir un televisor de esos. Pero cerca de mi casa nos íbamos a “la Totorita”, que era una “barriada” muy temida por la cantidad de “choros” que la habitaban. Pues allí, en una casa a medio construir, tenían un Sony Trinitron a color de 21 pulgadas, que nos bendecía a todos los que pagábamos por ver los partidos de la selección. Después continuábamos con la fiebre mundialista, al intercambiar los cromos (figuritas), que juntábamos entre la mancha, pues era la editorial Navarrete, quién nos tenia al día con sus famosos álbumes. Yo por ejemplo, intercambiaba a los hermanos Van de kerkhof por Mario kempes, y buscaba a Muñante y a Velasquez, por Michel Platini o Paolo Rossi. Otros tenían 5 Zicos, 4 Rivelinos, y muchos Cuetos.
Mundiales hubo y mundiales vendrán, pero lo que no se puede negar es que nuestra actual juventud, cada vez vibra con menor intensidad a la hora de ver un partido de fútbol mundialista. Pues, quizá el mejor partido para ellos, será jugarlo en las redes sociales como el facebook, o el hi5, o los juegos en línea. No obstante, el hecho de que nuestra selección no pueda siquiera aspirar a participar en algún mundial, tiene mucho que ver.
Por ello, los adolescentes de hoy, por más que se sientan soberbios de dirigir virtualmente a Messi, Ronaldinho, o al propio Beckham, en el Winning Eleven del PSP (PlayStation Portable), nunca experimentarán lo que fue saborear en cofradía la fiebre del mundial, con sus desdichas y alegrías, a tal punto de vivir en un mundo paralelo de ilusiones, que en muchos casos marcó nuevas personalidades, y en otros, ¿por qué no decirlo?; ciertas frustraciones.

martes, 29 de junio de 2010

CORRUPCIÓN O RELIGIÓN?





Si por un momento nos pusiéramos a buscar en el diccionario, que significa la palabra “corrupción”, encontraríamos algunas definiciones, como por ejemplo: Soborno o cohecho, que es la corrupción de los altos cargos del gobierno. También figuran Perversión o vicio, que es la corrupción de costumbres y de menores. Y por último, es la Alteración de la forma o estructura de algo: que es la corrupción de la materia orgánica.
Pero si tratamos de abordar el tema con la debida reflexión, creo que más bien la corrupción va más allá de ser una indeseable tara para los habitantes de una determinada sociedad. Ella en realidad se ha convertido en una especie de “credo” o “ideal” para muchos de los que vivimos en este siglo XXI. Pues, si bien es cierto que vamos avanzando en tecnología y en nuevos planteamientos científicos; también vamos retrocediendo vertiginosamente en el tema de valores, en donde ocasionalmente nuestras convicciones se ponen a buen recaudo, según la dirección donde soplen los vientos.
Dicen de que el Poder corrompe, y que la corrupción indubitablemente está ligada a éste.
Según Lord Acton, connotado historiador inglés del siglo XIX, el primer acto de corrupción debidamente documentado viene desde el antiguo Egipto, donde según se registra en un papiro de la XX Dinastía, en pleno reinado del Faraón Ramsés IX (1142-1123 A.C). Allí se registran las denuncias que Peser (alto funcionario de Egipto) le hizo al faraón, al dejar al descubierto los negocios sucios de Pewero (también alto funcionario) que se había asociado con los profanadores de tumbas, al ponerle un alto precio a su silencio por no denunciar los sacrílegos robos. Aunque en principio, mediante astucias, pudo evadir las acusaciones de Peser, dejándole a éste en ridículo público. Finalmente Pewero fue duramente condenado y Peser logró reivindicar su honra en el reino.
Y así se registraron más actos de corrupción a través de la historia; donde los antiguos griegos y los romanos no fueron la excepción.
En el caso del Perú, la historia no tuvo porque ser distinta. En la época del Virreynato, podemos mencionar por ejemplo, la administración del Virrey Francisco de Toledo (1569-1582) quien se encargó de atenuar las dificultades que se establecieron en los mandatos anteriores, entre los indios y españoles, a causa del abuso de estos. Reimplantando un sistema más equitativo que asegure la recaudación para la corona, pero al mismo tiempo menos opresiva para los amerindios. Sin embargo, los corregidores (magistrados regionales) se encargaban de alimentar a la burocracia colonial, desatendiendo a la justicia local, y recaudando los impuestos de forma inescrupulosa. Es por ello que los estudios históricos los señala como los funcionarios más abusivos y corruptos de las Indias.
Pero si nos trasladamos al siglo XX, los gobiernos dictatoriales siempre trataron de concentrar un poder absoluto, como en los setentas. Donde el Perú llegó a ser la primera potencia mundial de producción pesquera, generando así millonarias divisas para el país. No obstante, el mismo Estado destinó tales recursos para contentar las arcas de los militares.
Por otro lado la gran producción de la hoja de coca, fue aprovechada por los traficantes, para elaborar la pasta básica de cocaína, la cual batió records de demanda, tanto en los Estados Unidos como en otros países de Europa; lo que hizo, que incrementaran así su poder económico e influencia política; herramientas fundamentales para obtener permanentes impunidades, otorgadas por algunos malos funcionarios del Estado y de la Policía. Pero otro negativo precedente, por cierto olvidado por muchos de nosotros y desconocido por la clase juvenil actual; es sin duda, el primer mandato del presidente García (1985-1990), un gobierno que convirtió al Perú en “país inelegible” por la comunidad financiera internacional. Pues lo dejó brutalmente empobrecido y sin reservas, y con una inflación acumulada de dos millones por ciento. Y ni que acordarse del escandaloso caso BCCI, cuyo funestos actores (Leonel Figueroa y Héctor Neyra), altos funcionarios del BCR cobraron millonarias coimas por depositar 215 millones de dólares de divisas peruanas al mencionado banco panameño. También recordemos la sobrevaloración de los 26 aviones Mirage franceses que el Perú pretendía adquirir. Del que finalmente adquirió solo 12, pero a un precio seis veces mayor.
Pero el gobierno de García quedaría empequeñecido, si de corrupción se habla; en comparación del mandato de Alberto Fujimori, el cual no merece ni reseñarlo, pues todos los peruanos hemos sido testigos presenciales de las más atroces y viles maniobras ejercidas durante su decenio. Paradójicamente no hace mucho, sus dirigentes y lo que queda de ellos, celebraron el cumpleaños de una de sus líderes más importantes; haciendo una coreografía patética de un “Thriller” que haría llorar de espanto a los mismísimos Lon Chaney Jr, Boris Karloff, y Christopher Lee, maestros del terror. Quizá, tal coreografía habría deslumbrado con la participación de los más “siniestros personajes” como: Montesinos, el propio Fujimori, Joy Way, Hermoza Ríos, Villanueva Ruesta, Rodríguez Medrano, Blanca Nélida Colán, la fiscal Mirtha Trabucco, Aljovín Swayne, Ernesto Schütz, Genaro Delgado Parker, los hermanos Winter, Julito Vera Abad, Calmell del Solar, José “Pepe” Olaya, los Crousillat padre e hijo, los hermanos Beto y Alex Kouri, Augusto Miyagusuko, Oscar López Meneses, la fiscal Juana Córdova, Cesar Tineo (juez de la Corte Suprema), Juan Luis Cipriani, Carmen Higaona; en fin. Nos ocuparían muchas carillas más, si continuáramos con tan tenebrosa lista. Y eso, sin contar los actos de corrupción durante las administraciones de Alejandro Toledo y el actual presidente García, que como decían los jóvenes de antes: “tampoco es que hayan pasado piola”.
Por otro lado, la historia universal nos dice que los actos de corrupción siempre estuvieron allí, muy cerca de las cúpulas del poder. Entonces habría que preguntarle a los antropólogos y sociólogos: ¿La corrupción es inherente al hombre? Muchos responderíamos que no, que no todo está perdido; que pese a que contamos con diferentes organismos como: la Comisión de Transparencia, Ética, y Probidad Institucional, la Contraloría de la Republica, y la Defensoría del Pueblo, que acaba de lanzar su programa de Ética Pública y Prevención de la Corrupción, y que a pesar de haberse recuperado una nueva democracia, la cual intenta cumplir su papel lo mejor posible; no es suficiente. Pues ésta problemática necesita una solución seria y sostenida, con propuestas viables y listas para ser implementadas; pero ello no solo depende de los organismos gubernamentales o aparatos del Estado. Básicamente dependerá de la sociedad civil en general, de la empresa privada y sobre todo de los medios de comunicación, que hoy juegan un papel preponderante en la agenda política y de actualidad. Se necesita recuperar la Responsabilidad Social, que es deber de todos (autoridades y ciudadanía), en base al respeto mutuo y a la vocación de servicio; logrando así, tener el valor de no callar ante la presencia de un acto irregular. Solo de esa manera se podrán implementar los sistemas que puedan controlar la administración de los poderes, su absoluta transparencia y sobre todo un real respeto al mandato constitucional; para así lograr fortalecer una verdadera lucha contra la corrupción.