lunes, 6 de mayo de 2013

EN EL MARCO DE LA NOCHE EN BLANCO: ASÍ SE VIVIÓ LA MESA REDONDA; ESPACIOS PÚBLICOS, ACONTECIMIENTO ARTÍSTICO Y CIUDADANÍA








El último jueves 02 de mayo, se realizó en el MAC (Museo de arte contemporáneo) una interesante Mesa redonda, en el marco de la Noche en Blanco 2013 que a pocas horas se desarrollará en las calles de Barranco.

“Espacios públicos, acontecimiento artístico y ciudadanía” llevó como nombre el evento que tuvo como responsables a la Red de instituciones francesas en el Perú y al EUNIC, y cuyos objetivos primordiales son generar la reflexión en la ciudadanía en torno a la ciudad sostenible y la pobreza.

La conversa la inició Jean Paul Maury (director de la Alianza Francesa de Lima), que estuvo como moderador en la mesa, y dentro de su acostumbrada introducción afirmó algo muy cierto; que nuestra sociedad está creciendo económicamente, y que a pesar de un boom inmobiliario, ¿esta sociedad también se está desarrollando?
Interrogantes que aún nadie responde ante las expectativas de gente que mira el desarrollo desde otras perspectivas, y desde otros bienestares.

Seguidamente, Benjamin Pradel, (sociólogo de la universidad de Grenoble, Francia) dio innumerables pautas para la intervención de los lugares públicos, pues los cambios en una sociedad son dinámicos y constantes, y por ello se requiere adaptar tales espacios al modo cultural de cada ciudad y costumbres. De allí su enfoque desde un sentido urbanístico.

Adriana Vitali (landscape designer) formada desde pequeña en Perú, pero que radica muchos años en Europa, planteó de manera tenaz, y con la ayuda de la empresa privada; el hecho de crear muchos parques de esculturas a lo largo de la ciudad de Lima, incluso en sus playas, para así revalorizar tales espacios públicos, e inclusive poder ubicarlos en los rankings internacionales, con las premiaciones artísticas existentes.

La arquitecta Silvia de los Ríos (Especialista de renovación urbana) fue enfática en pronunciar que los verdaderos titulares de los espacios públicos, urbanos y sociales, son la propia ciudad y los ciudadanos que la habitan. Asimismo, exhortó a recuperar el arte y la identidad de Lima, mediante la difusión de sus simbologías. En otras palabras, recuperar los símbolos de la memoria histórica y colectiva de nuestra ciudad, claro está, en base a los intereses comunes, con respecto a lo individual, y a lo colectivo, no sin antes convocar a los gremios culturales, colegios profesionales, decanatos universitarios, etc. para plantear nuevos proyectos artísticos y culturales en nuestra sociedad.  

En una breve intervención, y con interprete incluida; la artista plástica y fotógrafa Scarlett Hooft Graafland, habló de su original forma de realizar arte temporal, en espacios públicos temporales, como el caso que mostró en una de sus diapositivas, de un molino en un paisaje holandés.

También hizo su intervención el actual Gerente de Cultura de la Municipalidad de Lima, Pedro Pablo Alayza, manifestando un poco su extrañeza de que en la actualidad es poco probable que las gentes y las familias salgan a recorrer la ciudad a pie, pese a que aún contamos con monumentos arqueológicos, y a pesar de los ya desaparecidos. Pues, en los años cincuenta, los espacios públicos se mantenían abiertos y en óptimas condiciones para poder recorrerlos sin mayores problemas, a diferencia de hoy, que encontramos rejas por doquier, cada vez que queremos ingresar a un parque y/o espacio público.

Jai Gonzales (bailarina, coreógrafa, y directora de la Noche en Blanco en Lima), fue la última ponente; y entre lo más interesante que manifestó fue el hecho de no dejarle toda responsabilidad a la “autoridad”, pues, ella no debe luchar sola, también deberán hacerlo los ciudadanos, así, reconoció que ya existen pequeñas iniciativas con distintas expresiones de arte, pero que es necesario e importante que los habitantes de Lima miren realmente su ciudad, y se identifiquen con ella, para lograr una ciudad sostenible.

Posteriormente, y en la rueda de preguntas entre el público asistente se oyeron distintas impresiones. Entre ellas: alguna protesta, que ¿por qué la Noche en Blanco tendría que ser en el distrito de Barranco? cuyas calles ya se encuentran fragmentadas. O que, Lima no es solo Miraflores, Barranco, y San Isidro, pues también existen distritos como Comas (en este momento está en pleno FITECA), SJL, etc. Por otro lado, algunos asistentes cuestionaron la real labor de la Municipalidad con respecto a los temas culturales y/o artísticos de Lima, y se preguntaron ¿Si es que la comuna limeña tiene una serie de enlaces y contactos internacionales, por qué no gestiona los financiamientos y recursos pertinentes para ejecutar los dizque proyectos culturales? aunque Pedro Pablo Alayza no perdió tiempo en justificar la gestión de la Villarán, diciendo que la empresa privada solo estaba esperando los resultados del pasado referéndum para, en adelante invertir.   




De lo que no hay duda es que Lima está pasando por un buen momento cultural, si bien, no como el anhelado por muchos, y ni siquiera a la altura de las capitales del mundo, igual se crece, no a pasos agigantados, pero se crece, pues, acaban de darse dos festivales importantes de arte (Parc/Art), y luego vendrán otros, como el Festival de Cine de Lima, Festival internacional de Poesía, Noche de Arte, el Fenaco, El Premio Nacional de Cultura, entre otros eventos culturales.

Claro está; que el Estado casi no tiene mano, ni responsabilidad en nuestra coyuntura cultural. Toda ella, o casi toda, se la debemos a múltiples iniciativas individuales y colectivas de la sociedad civil, de grupos independientes, colectivos, asociaciones, redes. Y en cuanto a la difusión y publicidad, la prensa escrita y televisiva (a excepción de TNP) se mantiene ausente, nada más deplorable para nuestra sociedad. Es por ello que hoy la red social, constituye un medio de comunicación que no tiene fronteras. Y si es por el bien, y propagación de la cultura; entonces bienvenida sea.






domingo, 31 de marzo de 2013

AL CAPITÁN BENJAMÍN CHÁVEZ VALDIVIA (1890)

Caballero de porte gallardo, locuaz
asomas agudo al encuentro fugaz
sin saberlo fuiste autor de algún bastardo

Caminas por los pasillos púrpura
al encuentro de lentejuelas que acaban
esparcidas en el caliente asfalto

Al saberte hallado ¿acaso asentiste
a los ojos de niño ?
inocentes sonrisas que se desdibujaron
sin poder conocer el jardín de casa
el dulce algodón de la feria
el boleto de la tómbola dominical

¿Acaso tu calor no se extinguió?
apenas sirvió de cobija ajena
en el arbitrio de lo ficticio
lejos del tiempo y el espacio
el olvido se mantuvo calmo
sin perdonar el pasado
caballero de porte borrado
por la omnipotencia, aún
con bigote perfilado.

¿Acaso hallasteis cielos
con cantos de oro?
Piensa por un instante en los
oscuros días del infierno
que borraron tu secuela
tu invisible extirpe
tu anodina imagen
tu reluciente espada roma
que habíais registrado
en una de tus bodas

Nada de aquello perdura
solo la más limpia sonrisa
de aquel rebelde niño
que alguna vez le narró
a su prole su infancia
en Maipú 555

sábado, 16 de febrero de 2013

DOMINGO MARTÍNEZ LUJÁN, UN POETA RUBENDARIANO DE LA BOHEMIA PERUANA






Un 16 de febrero de hace 80 años partió hacia la eternidad un poeta, un bohemio, andante infatigable de la anécdota viva de antaño, de los cafés nocturnos, de las redacciones de oro, de las crónicas crudas pero liricas que hacían del género una obra maestra. Domingo Martínez Luján nació un 20 de diciembre de 1875, y murió el 16 de febrero de 1933, a los 57 años.
Desde muy joven escribió en la revista La Neblina que dirigía por entonces el poeta modernista José Santos Chocano. Tampoco dejó esperar su admiración por el nuevo periodismo que ejercía José Carlos Mariátegui, en entrevista que el propio “Amauta” (de tan solo 21 años) le hiciera para “El Tiempo” el 19 de diciembre de 1916.
“Admiro a toda la juventud. Han traído ustedes al periodismo un espíritu, una técnica, una manera completamente nuevas. En mi época se desconocían la espiritualidad y la gracia que ustedes saben dar a sus artículos. Esas informaciones que no son precisamente informaciones y que abandonan el suceso actualista para buscar el aspecto permanente de las cosas, tienen una originalidad y una belleza enormes”.
Así fueron de talentosos los maestros de la palabra, personajes despojados de la ambición materialista, y que en su lugar trazaron el verdadero valor del hombre, basados en la espiritualidad, y en la belleza de la voz escrita y hablada.
Domingo Martínez Lujan, los hermanos Ernesto y Federico More, José María Eguren, Adán Felipe Mejía, “EL Corregidor”,  Abraham Valdelomar, o César Vallejo; han dejado una gran huella como referente obligado para trascender en la esencia del alma de los que alguna vez pretendimos coger una pluma para trasmitir una actitud, o un suceso, sea ficticio o real, con poética, o sin ella.
Domingo Martínez Lujan, el poeta “Rubendariano” de nuestra poética nacional, fue identificado como la inestabilidad de una frágil barca que va a la deriva, sin rumbo fijo, y sin destino trazado.

Algo de eso escribió Federico More, en su paso por las redacciones del diario “La Opinión Nacional”  

Entre mil novecientos once y mil novecientos doce, La Opinión Nacional, el elegante diario de don Andrés Avelino Aramburú tenía sus oficinas y sus talleres en la calle del Correo, en la zona que hoy ocupa la sección apartados. Todavía no habían llegado a esos talleres los linotipos. Entiento que La Prensa y El Comercio ya los tenían. En La Opinión Nacional, el chivalete seguía siendo rey. Colaborábamos, regularmente Roberto Badhan, Abraham Valdelomar, Félix del Valle, yo y quizá alguien más que se me escapa. A mi cargo estaba la sección "Alrededor de la crónica". Domingo Martínez Luján era de los visitantes habituales; pero no era, no podía ser, colaborador regular. ¿Qué regularidad podía esperarse de Domingo? Pocas veces un hombre ha sido tan dura y trágicamente víctima de los filisteos y de los fariseos, como el pobre Domingo, quizá el primero de nuestros líricos románticos; más grande, sin duda, que ese tambor mayor que fue José Santos Chocano. Pero Chocano era un hombre y un aventurero. Un conocedor de la vida y todos sus recovecos. Domingo era niño, un colegial con vocación de eremita e ignoraba completamente las cosas del mundo. El alcohol lo aprisionó inexorablemente. Y cuando se dio cuenta de que las terribles garras del veneno ya no iban a soltarlo, se limitó a cantar esa alegre elegía que empieza diciendo: "mientras lloren las viñas, yo beberé sus lágrimas". Estos versos salvan a un poeta y consolidan una gloria y una fama. Domingo vivió y murió como un niño mendigo. Nadie supo lo que el Perú tenía mientras Domingo vivió. Nadie supo lo que el Perú había perdido cuando murió Domingo. Dejó una obra trunca y vaga en la que el genio es un relámpago. No le fueron conocidas la piedad y la ternura. Nadie se las brindó.
(Federico More: Andanzas,
Lima, Editorial Navarrete, 1989, pág. 52)

BRINDIS

(Poema de Domingo Martínez Luján)

Dame la lira,
esa que es anacreóntica que pasa;
pero que tiene distensión de nervios
que emiten notas que parecen almas;
dame esa lira
que cantar quiero y en mi vaso escancia
el vino rojo que parece sangre
y mientras canto y bebo, bebe y baila.

Venga la musa
a refrescar un cráneo con sus alas;
no la que en medio al popular tumulto
imita a Orfeo si su numen canta,
sino la musa de mirar lascivo,
de seno eréctil y flotante falda
que en el festín de los paganos dioses
aloja el néctar en las copas áureas.

Y viva el vino
que hace soñar con desnudeces de hadas;
con rostros de doncellas que suspiran
por mancebos que mueren sin besarlas;
y viva el vino porque el vino tiene
notas, latidos, pensamientos y alas...

Mientras lloren las viñas,
yo beberé sus lágrimas.

jueves, 17 de enero de 2013

"CIUDAD JARDÍN" UNA PELÍCULA GALARDONADA LLEGA A LIMA





Un ocho de enero de 1980, un profesor norteamericano, y amante del surf; Montgomery (Monty) Fisher, se escapó del Penal del Sexto luego de haber sufrido en prisión, una serie de torturas y maltratos de parte de los efectivos de la Guardia Republicana y de la Policía de Investigaciones del Perú.

Han pasado 33 años, y Monty cumplió la promesa que se hizo a sí mismo:
“Prometí que un día contaría la historia acerca de mi experiencia en una cárcel peruana, y que la estrenaría en pantalla grande. Me siento bendecido porque nunca me rendí ante la promesa que me hice en Guayaquil en 1980 mientras huía. “

Hasta aquí, hemos hablado del drama real que tuvo que enfrentar Monty en aquellas épocas inciertas políticamente; pero la historia se ha sostenido en el tiempo, y efectivamente, ha sido llevada a la pantalla grande.
La cinta, de nombre CIUDAD JARDÍN (City of Gardens), es una producción norteamericana independiente, realizada íntegramente en el Perú, y cuenta con los actores nacionales Oscar Carrillo, Anahí de Cárdenas, Renzo Schuller, Gabriel Ledesma, Gustavo Mayer, entre otros. Y entre los actores norteamericanos, participan John Robinson (actor de Elephant), Alex Meraz (Crepúsculo), Deborah Kara Unger (Crash), y Grant Bowler (Atlas Shrugged). La dirección corre por cuenta del realizador Cubano Camilo Vila, en la producción ejecutiva se encuentra Lucho Llosa; y en la producción general y escritura del guión original, está el mismo Monty Fisher.

La cinta ha recibido una serie de galardones desde su estreno en Los Ángeles. Fue elegida como Mejor Película, y premio al Mejor Actor John Robinson, en el Festival de cine independiente de Hollywood (Hollywood Reel Film Festival), Premio del Gran Jurado a Mejor Director Camilo Vila en “Houston Worldfest”, y Selección Oficial en “The New York International Latino Film Festival”.  Incluso se estrenó en el Marché du Film (mercado de películas) del Festival de Cannes del 2011,

Ciudad Jardín; que hoy por la noche se estrenará en algunas salas limeñas, (nos hace recordar esa famosa película setentera que ganó el Oscar al mejor guión: “Expreso de Medianoche”) nos narra de manera coherente, el calvario de un recluso (Wayne “EL gringo”) que es todo el tiempo vejado por un sistema corrupto e indolente. Desde el inicio del film se aprecia la crueldad del teniente Gutiérrez; pero  a su vez, Wayne encuentra destellos de esperanza, al relacionarse con algunos peculiares personajes influenciados por ciertos principios éticos, como el “Hare Krishna” Jorge, y el profesor Jaime Luna. Por su parte, el tema del amor de pareja lo interpreta una Anahí de Cárdenas (con muy pocas intervenciones), que apenas logra despojarse de su ya conocido estereotipo de chica pituca, para fungir de chica desconcertada. Personajes, como “Nicaragua”; el travesti que canta yaravíes lastimeros, la inconmovible funcionaria del consulado norteamericano; y el indefinible coronel Ramos, dotan a la historia una serie de riquezas narrativas.
Con una banda sonora (creada por el prestigioso músico francés Roger Bellon) que le cae como anillo al dedo a la historia; la fotografía por su parte excelente; y la dirección de arte con suma calidad, muestra un ambiente penitenciario desolador, y las plazas y calles de la Lima ochentera, mezcladas con la Lima actual, creando una amalgama especial de locaciones verosímiles. Sin duda la dirección de Vila muestra un trabajo profesional que refleja integridad en su intención de trasmitir una “lección” dentro de lo sórdido.  

Estreno:
Jueves 17 de Enero, hasta el miércoles 23 de Enero de 2013.
Salas:
UVK Larco Mar Sala 3
CineStar Las Américas, Jesús María
CineStar, Breña
Cine Metro SJL
Hora: 8.00 p.m.






sábado, 29 de diciembre de 2012

"En el frío de la noche" relato seleccionado por The Barcelona Review







Gabriel Rimachi Sialer es un escritor peruano que por el momento parece haber colgado la pluma por el hecho de dedicarse a tiempo completo a su labor de editor (dirige la editorial CasaTomada), que lo trae trajinado, preparando nuevas ediciones, antologías, y en especial su infaltable presencia en las Ferias de Libros.
No hace mucho acabó de retornar de la FIL, de Guadalajara, para contarnos algunos sucesos de los entretelones literarios del país de norte.  Es por eso que Gabo (así le llamamos los amigos) nos dice que aparte de dedicarse a antologar filudos relatos para algunas próximas ediciones; de todas maneras volverá a lo suyo, la escritura, aunque no le quepa algún tiempo, lo hará; pues, es lo que realmente le hace ingresar a ese mundo onírico, cotidiano, pero también fantástico.
Y, hace unos días recibió la noticia de que un cuento suyo fue designado entre los mejores relatos del año 2012 para la Revista Internacional de Narrativa Breve Contemporánea “The Barcelona Review”  situación que consolida sus deseos impostergables de volver a coger la pluma.
A continuación el cuento seleccionado:


En el frío de la noche
Gabriel Rimachi Sialer



A Mariella Toranzos

Le dijeron que no podía ser mi novia, que éramos muy chicos y que mi sangre era mala. Le dijeron también algo que no entendí: que yo llevaba sobre mis espaldas una carga eterna, que ser hijo de policía no era, definitivamente, nada bueno.
      Mariella lloraba por las noches desde que dejamos de vernos. Su padre se encargó de alejarnos definitivamente, me cogió de los pelos y me dijo: no quiero verte nunca más cerca de mi hija, tú no puedes ser bueno, carajo, no puedes. Intenté defenderme agitando los brazos pero él era más fuerte, hasta que todo quedó en silencio.
      Mariella y  yo teníamos muchos sueños: ella quería ser enfermera y yo soñaba con una tienda enorme, como la que tiene su padre en la esquina de Centenario, pero más grande aún, la tienda más grande de Huamanga. Ahora eso es imposible. Todo es extraño y vacío, ella llora todas las noches desde que regresó de Lima y yo la pienso a cada instante. He intentado enviarle algunas cartas, ver la forma de comunicarme con ella, pedirle que se escape conmigo, que nos vayamos a Arequipa a la casa del Arthur, él nos recibiría gustoso un tiempo, hasta que me dieran mi primer pago por trabajar en la chacra de mandarinas de su padre y poder mudarnos juntos a un cuartito, pero todos mis intentos han sido en vano. La noche en que su padre me llevó de los pelos por la quebrada, la enviaron a Lima, a casa de su tía. Aquella noche ella gritaba que por favor no me hiciera nada, que yo era bueno, que me quería mucho. Pero su papá gritaba más fuerte que yo era hijo de policía, que su hermano –que en paz descanse –se volvería a morir si viera que ella estaba saliendo conmigo. Mi padre nunca me contó nada de eso, y mi madre –que en paz descanse –se fue antes que yo pudiera empezar a extrañarla.
      Crecer así no es fácil. En el colegio me insultaban mucho y me molestaban a cada rato. Durante el recreo me iba al fondo del patio a leer un libro de cuentos que me gustaba mucho,Las mil y una noches se llamaba. Sólo así podía olvidarme de tanto problema y evitar que los demás chicos me insultaran.
      Todo empezó cuando mi papá salió en una foto en los periódicos, en ella aparecía con la camisa del uniforme manchada de sangre y llevaba la pistola en una mano, pero no alcancé a saber exactamente de qué se trataba porque él me prohibió leerlos. Mi papá no es una persona fácil, últimamente llegaba tarde y apestando a alcohol, gritando lisuras sin sentido para luego encerrarse en su cuarto murmurando que sólo recibía órdenes, pero tampoco sé de quién. No sé quién podría darle órdenes a mi padre. Entonces, luego de que apagara su lámpara, lo oía llorar y decir el nombre de mi mamá, que dónde estaba ahora, que por qué no se lo llevaba con ella. A esas horas el viento es un susurro y hace mucho frío. Las calles están oscuras y algunas veces hasta los perros dejan de ladrar. Ayacucho significa “rincón de los muertos”, tal vez sea verdad y hasta el perro bravo que duerme en el kiosco de los periódicos tenga miedo y se obligue a dormir para no ver nada de lo que, dicen, sucede en la plaza. La profesora Antonia nos contó una vez, hace mucho tiempo, que por las noches salen las almas a pasear para recordar tiempos mejores. No entiendo cómo en medio de esa oscuridad y ese frío se podría recordar algún tiempo mejor, le pregunté una vez a Mariella. Ella me explicó que las almas buscaban algún recuerdo perdido en aquella plaza, y creo –ahora que pienso tanto en todos los momentos que pasamos juntos –que en ese instante me enamoré de ella. Usaba anteojos y tenía su cabello muy negro y bonito, sonreía mucho y le gustaba que le leyera en voz alta. Eso fue cuando nos conocimos hace tres años durante el recreo. Fue la única que me defendió cuando todos empezaron a insultarme y a insultar a mi padre. Luego me fueron aislando de todas las actividades del colegio. Mis notas bajaron terriblemente y con ellas aumentaron las palizas en casa. La profesora Antonia intentaba conversar conmigo pero desarrollé un temor muy grande hacia todo. A veces creo que fui muy cobarde. Sólo Mariella me dio su hombro para apoyar mi cabeza y conversar, contarle de mis sueños y así poco a poco la empecé a querer cada día más. A veces lloraba mucho y ella sólo acariciaba mis cabellos, que son negros como los de ella pero no tan lindos. Me decía que cuando fuéramos más grandes podríamos irnos a algún lugar muy lejos de todo y que seríamos felices. Pero su padre se enteró que salíamos casi todas las tardes de la secundaria a caminar por el cerro, y fue ahí cuando le pegó en la cara y la amenazó con enviarla a Lima si me seguía viendo. Luego las cosas se pusieron más terribles y un día me envió una carta con Sofía, donde me decía que se iba a la capital, que la enviaban a un colegio de monjas y que viviría en casa de su tía. Aquella tarde, con cada una de sus palabras sobre aquel papel que poco a poco iba arrugando entre mis puños, se me ocurrió la idea de escaparnos de una vez. Sofía se asustó al verme así: mudo, con los puños apretando su carta y las mejillas bañadas en lágrimas.
      Fue la peor idea que se me pudo ocurrir.
      Llegué al atardecer, cuando las sombras desaparecían hasta sumir el campo en una oscuridad invasiva. En la mochila tenía lo necesario para el viaje, poca ropa y algo que tomé de la alacena. Mariella se sorprendió cuando me vio haciéndole señas con la linterna; salió a mi encuentro y me abrazó muy fuerte, estaba llorando y tenía un ojo morado. Me dio mucha pena verla así, tan demacrada y desprotegida, le juré que si escapábamos todo saldría bien, que nunca más nadie le pegaría, que estaría siempre ahí para defenderla. Entonces me besó, suavemente, el beso más tierno y dulce de mi vida. Acaricié sus cabellos, besé sus labios y sus pómulos, sentí la fragancia de su piel tan cerca… ahhh, Mariella, siempre fuiste mi amor. Me dijo que sí, que nos iríamos bien lejos, que me quería con todo su corazón, que lo que había hecho mi padre no tenía nada que ver conmigo, y fue entonces cuando el suyo apareció tras los arbustos y la golpeó en la cara tan fuerte que pensé que se iba a desmayar. Yo salí a defenderla y empecé a golpearlo con rabia, pero él era más grande y de un puñete en el estómago me redujo al instante. Luego sus peones se llevaron a Mariella, que gritaba que no me hiciera nada, que ella me quería.
      “Tu padre mató a mi hermano”, me dijo entonces mientras yo me retorcía intentando recuperar el aliento. Sentía que la barriga me ardía y que mis pulmones estaban completamente vacíos, me desesperé. “¡Tu viejo, ese perro policía, traidor del pueblo y del Partido, mató a mi hermano! Ahora arreglaremos cuentas…”
      Después recuerdo poco. Dolor intenso, mis costillas quebrándose, crac, crac, crac, y el frío helado del final de la noche cuando empezaba a amanecer. Grité el nombre de Mariella varias veces, pero no me escuchó, seguro ya estaba rumbo a Lima. Con el tiempo me acostumbré un poco a su ausencia, pero desde que regresó, mi corazón no hace más que guiarme hacia su casa.
      La he rondado desde hace varias noches sin que nadie se percate de mi presencia. Reconozco que no he sido cuidadoso, algunas veces he tropezado con los tachos de basura, pero nadie ha salido a ver de dónde procedía el barullo, o tal vez sí y no me he percatado de ello. Es difícil hacerlo en estas condiciones, estar muerto no es cosa de todos los días.



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martes, 6 de noviembre de 2012

VIAJE DE IDA DE FERNANDO AMPUERO






El último miércoles 31 de octubre, Fernando Ampuero presentó en la 33° Feria del Libro Ricardo Palma de Miraflores su último libro “Viaje de Ida”, editado por la reciente Lápix Editores.
Y si bien, muchos recodamos su bien logrado libro de crónicas “Gato Encerrado”, que por cierto algunas facultades de comunicación y periodismo exigen a sus estudiantes como lectura obligatoria, “Viaje de Ida” no es precisamente un libro de crónicas, ni mucho menos su continuación, pues él va más allá de eso, según las impresiones del propio autor, que confesó en plena presentación que los textos prácticamente le fueron arrancados de su baúl, por su amigo Eduardo Lores que además de Patricia del Rio, ocupó la mesa del lanzamiento.
“Esto es un exceso, porque creo que ya no pensaba publicar más, luego del Peruano imperfecto, La Antología personal, y la reciente publicación en Chile de La trilogía callejera de Lima” dijo en tono hilarante a los asistentes, que en realidad es un libro de impresiones, reflexiones, pequeños ensayos, y notas curiosas.
En un dialogo divertido se regodeaba con  Patricia, su otrora subordinada en la época que él dirigía la revista Somos del diario El Comercio,  y que siempre le exigía a ella: “las notas o textos van con foto, sino no sirven”. Aclarando luego, que solo seguía la escuela de “Caretas”, precisamente en presencia de un Enrique Zileri atento entre el público en la primera fila. O la vez que el poeta Rodolfo Hinostroza inmortalizó la frase: “No es lo mismo un desnudo griego, que un cholo calato”,  así, ente risas en el Salón de Actos de la Municipalidad miraflorina Ampuero sedujo con sus historias orales, que de seguro ha sabido plasmar en este ultimo titulo, que quizá nos devele a un autor más libre consigo mismo y con sus lectores, con el único afán de ejercer un oficio literario, mostrando únicamente detalles humanos y existenciales de otros escritores o iconos que fueron bendecidos en algún momento por la fama. 
Finalmente, al terminar la presentación, en un breve dialogo que entablamos en el brindis de rigor, me confió que su viaje de ida todavía continua, pero que es poco probable que emprenda un viaje de vuelta.